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El presidente de la Unión Católica de Farmacéuticos Italianos, Pietro
Uroda, explicó que la píldora del día después, ante la
que se debe recurrir al derecho a la objeción de
conciencia, "es una especie de bomba hormonal que no cura
nada. Es un producto farmacéutico que sirve para matar a
un eventual embrión" que ya es un ser humano.
Así lo
indicó el experto italiano tras el reciente discurso del Papa
en el que defendió el derecho a la objeción de
conciencia de los farmacéuticos para no vender cosas que provoquen
la eutanasia; o el aborto, como la píldora del día
después. Uroda comentó que él es objetor de conciencia ante
los productos que causen o induzcan al aborto y que
por ello "nunca he vendido la píldora abortiva" del día
después.
"Nuestro código deontológico dice que estamos al servicio de la
vida. No creemos que este producto sea un fármaco, porque
no cura nada. Es un producto farmacéutico que sirve para
matar a un eventual embrión. Si no mata al embrión,
puede ocasionar otros daños", explicó el experto.
El presidente de la
Unión de Farmacéuticos Católicos Italianos señaló que "si bien no
hay ninguna ley precisa que ampare la objeción de conciencia,
existen algunas leyes y sentencias que, combinadas, permiten afrontar las
situaciones en las que se utilice este derecho".
"Por ejemplo, según
el artículo 54 del código penal, si uno viola una
ley para salvar a alguna persona está exento de castigo
porque es por un bien mayor. Entonces, nosotros para salvar
al embrión rechazamos vender la píldora del día después", precisó.
Uroda
destacó también que "existen sentencias de la Corte de Casación
sobre el derecho del embrión, que está en la ley
40. En tal virtud, sostenemos que podemos defenderlo a nivel
judicial. Asimismo, está claro un principio: no queremos aceptar darle
muerte a alguien. Si el embrión -como ya está
científicamente demostrado- es una vida humana, consideramos que debe
ser ayudado y defendido".
El experto dijo que “en Perugia denunciaron
que los casos de embarazos extrauterinos son más comunes en
personas que usaron la píldora del día después. Lo que
pasa con este producto es que se lanza en el
organismo una especie de bomba hormonal. Es un hecho muy
grave que ya está documentado: la parte toxicológica de este
producto está además siendo minimizada".
El farmacéutico contó que "hubo un
caso de una señora que me había pedido un producto
para abortar y que yo le negué. Luego de algunos
años pude hablar con esta persona y me enseñó a
un niño hermoso. La señora me dijo que era el
fruto de mi discurso lo que le había hecho renunciar
a la idea de eliminarlo". |