Autor: Colin Mason | Fuente: Population Research Institute Control de población para prevenir el cambio climático
Con el calentamiento global perdiendo credibilidad y el mito de la sobrepoblación cuestionado por las cifras demográficas, los alarmistas vuelven al ataque
La frase inicial del artículo de la revista médica británica
“The Lancet” (1) pinta un panorama sombrío. Esta publicación, normalmente
seria, informa sobre una nueva amenaza para la salud que
“afectará a la mayoría de poblaciones en las próximas décadas
y pondrá en grave riesgo la vida y bienestar de
miles de millones de personas.”
¡Miles de millones, no menos!
Si “miles de millones de vidas” están en riesgo. Dado
que existen menos de 7 mil millones de nosotros en
el planeta, esto significa que, dándole alguna proporción a esta
frase, por lo menos la mitad estamos en peligro de
morir.
¿Pero a qué se refieren precisamente? ¿De una versión aerotransportada
del VIH/SIDA? ¿De una nueva cepa de gripe aviar más
virulenta? ¿De una arma biológica mortal que de alguna manera
escapó del laboratorio?
Si pensó en algo de esto, lamentamos decirle
que está totalmente equivocado. La realidad es que los autores
de este artículo en “The Lancet” no están hablando de
alguna nueva pandemia en absoluto. Más bien, el riesgo de
nuestras vidas al que hacen referencia vendría de… un posible
incremento en la temperatura promedio de la superficie de la
tierra de 2 grados centígrados para el año 2100.
No se
atrevan a soltar la carcajada
Porque los autores de “Managing the
health effects of climate change” (“La Gestión de los efectos
del cambio climático en la salud”) están hablando muy, muy
en serio.
De hecho, continúan informándonos de manera solemne que los
daños del cambio climático para la salud serán aún más
graves en latitudes altas, con la posibilidad de aumentar de
4 a 5 grados centígrados al norte de Canadá, Groenlandia
y Siberia.
Por mi parte, no estoy asustado por la
idea de que un poco de calor podría llegar a
esas congeladas tierras del norte. Tampoco estoy muy seguro que
sus esparcidos pobladores se opondrán a un descanso del frío
que congela hasta los huesos, si tal aumento en la
temperatura verdaderamente sucediera.
Sin embargo, tengo mis dudas al respecto, y
no sólo por el comportamiento alocado de tantos fanáticos del
calentamiento global. Hay muchas variables involucradas y nuestra prueba es
tan superficial, que cualquier conclusión acerca del efecto de las
actividades humanas en el clima de la tierra no es
sólo prematura, también es probable que sea un error.
Me refiero
a que si ni siquiera podemos predecir con exactitud como
estará el tiempo de aquí a dos semanas. ¿Se supone
que seamos capaces de calcular como estará el tiempo de
aquí a un siglo? ¿Acaso nos están tomando el pelo?
La
verdad es que más allá de ciertas frases muy mediáticas
en pos de un conveniente alarmismo, los autores en realidad
admiten no tener evidencia contundente. Si leemos cuidadosamente las mismas
afirmaciones de los autores, entenderemos cuál es el tipo de
certeza de sus “predicciones”: La “política pública que responde al
impacto del cambio climático en la salud pública tendrá que
ser formulada en condiciones de incertidumbre, que dependerán de la
escala y el tiempo en que sucedan los efectos, así
como de su naturaleza, ubicación e intensidad.” (p. 1694)
Sin embargo,
este desconocimiento no les impide proponer vastos aumentos en los
gastos del gobierno. Tampoco de dar razones para que poderosas
instituciones internacionales nuevas junten fondos para “mitigar” y “adaptarse” al
cambio climático mundial. Y por supuesto no dejan de hacer
un enérgico llamado a incrementar los programas de control de
población para “combatir el cambio climático.”
Es más, este nuevo consorcio
de teóricos del cambio climático y defensores del control de
población se ven a sí mismos como el vanguardismo de
un “nuevo movimiento que defiende la salud pública”, arguyendo lo
“urgentemente necesario” que es “adaptarse a los efectos del cambio
climático en la salud.”
Pero aún si vemos un ligero
aumento de la temperatura global durante el próximo siglo, y
creo que sobre este asunto no se ha llegado a
un acuerdo científico concluyente, el desviar los inmensos recursos hacia
posibles problemas de salud podría ocasionar un despilfarro de los
recursos.
Uno de los subtítulos del artículo afirma que “el cambio
climático es la más grande amenaza para la salud mundial
del siglo 21”. Y simplemente no es cierto.
Todos los que
lean el artículo de “The Lancet” estarán muertos dentro de
cien años, y les garantizo que no morirán de “cambio
climático”. Más bien, morirán de enfermedades infecciosas, de cáncer, de
ataques cardiacos, de derrames cerebrales y otros.
Estas son las verdaderas
amenazas para la salud de nuestra era. Estas son las
amenazas a nuestras vidas y bienestar que deberían demandar nuestra
atención y nuestros recursos, no unas vagas, imprevisibles e indirectas
consecuencias para la salud por un supuesto “calentamiento global”.
Al distraernos
de amenazas más inmediatas para la salud, al retrasar el
descubrimiento de curas para enfermedades que cuestan decenas de millones
de vidas cada año en países pobres, esta gente nos
está matando.
Pero, después de todo, quizás sea eso lo que
quieren en el fondo.
1. Anthony Costello et al, “Managing the Health Effects of
Climate Change,” “The Lancet” 373: 1693-733. 16 de Mayo, 2009
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Continuación parte 3
Pero se necesita solucionar ese problema. Una solución, definitivamente no son lo métodos de control de natalidad, sino una conciencia de toda la población, para lograr esto se necesita una buena y real información, así como la disminución de gases y contaminantes por parte de grandes empresarios que creen que el calentamiento global es una mentira. Cuidar la naturaleza es una forma de darle gloria a Dios por su creación. Pensar en otro ser humano es del católico.
Publicado por: MOLI
Fecha: 2010-02-08 23:06:46
Continuo...
Si la temperatura aumenta en los polos, ya se Canadá, Greolandia, etc. va haber un derretimiento de agua dulce ocasionando cataclismos como el famoso sunami de hace algún tiempo. Si descansan del frío o no, es lo de menos. Es cierto que este calentamiento esta siendo causado indirectamente por la densidad poblacional, sin embargo el control de la población (metodos anticonceptivos, etc) es una ilógica medida para solucionar el problema.
Publicado por: MOLI
Fecha: 2010-02-08 23:00:51
El cambio climatico, es consecuncia de un calentamiento global. La razón por la cual en la actualidad no es posible predecir el clima es gracias a un calentamiento global que hace que los polos se derritan centimetros anualmento, lo cual ocasiona un cambio en la cantidad de agua dulce en el océano. Este equilibrio en la salinidad del agua es lo que mantienen las corrientes marinas en su sitio. Al haber mas agua dulce las corrientes cambian ocasionando cambios climaticos.
Publicado por: Eric M. Candanedo Lay
Fecha: 2010-02-08 17:40:33
Difiero del Sr. Mason. Los científicos usan el Método Científico y evidencias comprobables.
El cambio climático está plenamente comprobado y los científicos solo tratan de que se tomen las medidas necesarias para evitar una catástrofe, pues aún estamos a tiempo.
Igual sucedió a los científicos de la Edad Media y el Renacimiento cuando expusieron que el sol era el centro de nuestro sistema planetario y que la tierra era redonda. Fueron tildados de locos. El tiempo les dió toda la razón.
Publicado por: Carlos María Serrentino
Fecha: 2010-02-08 15:35:09
Con sinceridad debo reconocer que, profesionalmente no comparto este artículo.
Tambien,el limitar la población global, especialmente en los países en desarrollo por causa de su efecto en el clima global, es una inmoralidad.
He vivido ello,en foros de negociación de la ONU.
Los extremos, como siempre, nos alejarán de la verdad incómoda que, hoy la comunidad internacional no resuelve, es decir la documentada descompensación del sistema climático "bien" que Dios nos ha dado en custodia.