Autor: Michel Schooyans | Fuente: Catholic net Las trampas de la compasión:un término ambiguo
En las noticias concernientes a los casos de aborto, de eutanasia, de suicidio asistido, es frecuente que se invoque la compasión para justificar el acto que fue ejecutado o que va a serlo
Cuando se habla de compasión, se piensa inmediatamente en el
sufrimiento del otro, en la situación trágica en la cual
él se encuentra. Se trata de comprenderlo, de "simpatizar" con
él, de compartir su desgracia y de llevarla con él.
Esta situación de desgracia, hay por cierto que tratar de
aliviarla, de solucionarla en toda la medida de lo posible.
La palabra compasión connota además la idea del compartir sicológico
y afectivo del sufrimiento, especialmente cuando este escapa a los
controles médicos y otros. Cuando vamos a ver un enfermo
canceroso en fase terminal, por nuestra presencia, por una palabra,
por un gesto de ternura, nosotros expresamos como podemos la
parte que tomamos en su sufrimiento y tratamos de reconfortarlo.
Ahora
bien, en las noticias concernientes a los casos de aborto,
de eutanasia, de suicidio asistido, es frecuente que se invoque
la compasión para "justificar" el acto que fue ejecutado o
que va a serlo. Si, antes de su nacimiento, un
niño es declarado portador de una malformation grave, se hará
valer que si se deja continuar el embarazo, el niño
tendrá una vida que no vale ser vivida; se recomendará
por tanto de abortar por compasión, por piedad. Se comparte,
se dice, la pena que le causa su estado, pero
la mejor forma de ayudarlo, la única –se dice –
efectivamente posible, es de poner un término a su vida.
El niño será matado por compasión.
Se acrecienta que nadie
tiene el derecho de imponer a una mujer de esperar
un niño que será – se dice – para ella,
para el padre, para la familia, un "peso" insoportable. Se
invocará aquí la compasión hacia los padres. A seguir, se
agrega que no se puede imponer a la sociedad el
peso de existencias cuyo mantenimiento es costoso pero inútil; el
discapacitado de nacimiento no aporta nada a la sociedad. Se
admitirá por tanto el aborto por compasión hacia la sociedad,
que, "a pesar suyo", debe resignarse a suprimir uno de
sus miembros. Se llegará algunas veces hasta a ver en
este acto un gesto de justicia social, de "purificación étnica",
de eugenismo. La compasión podrá también dirigirse a los médicos
abortadores. Practicar un aborto es para ellos – se dice
– una "decisión difícil de tomar" y un acto que
ellos solo ejecutan para obedecer a su conciencia. Por tanto
hay que compatir con los médicos que, por ejemplo "para
el bien" del niño o de su madre, toman "con
coraje" la decisión de proceder al aborto. Lejos de culparlos,
habrá que sostenerlos sicológicamente y moralmente, protegerlos por un dispositivo
legal apropiado.
Estos pocos ejemplos permiten percibir diferentes facetas de lo
que se agrupa hoy en día bajo una sola palabra
ambigua :la compasión. Está en primer lugar la compasión en
el sentido habitual de simpatía, de conmiseración. Sin embargo, en
los diversos ejemplos citados, se observa que la compasión es
invocada y se ejerce de manera muy diferente según que
ella hace una víctima, el niño no nacido, o que
se supone que ella alivia a la madre, legitima leyes
o cauciona la intervención de los médicos.
La compasión hoy
Nosotros
podemos discernir la verdadera y la falsa compasión en hechos
o en tomas de posición observables en el mundo hoy.
Así aparecerán los estragos que la falsa compasión está haciendo
tanto a nivel de las personas como a nivel de
las sociedades humanas. Pasemos a ver pues algunos ejemplos.
1) En
1962, la Corte Criminal de Liège (Bélgica) fue llevada a
juzgar a una madre que, "por compasión", había matado a
su hijo. Durante su embarazo, esta madre había tomado Softenon,
conocido hoy en día bajo el nombre de Talidomida. El
niño había nacido portador de malformaciones graves. La madre decidió
poner fin a la vida de su niño; lo que
efectivamente hizo. Al término de un proceso muy "mediatizado", la
mujer fue absuelta. Ella salió libre del tribunal, bajo los
aplausos nutridos del público.
2) Los animales se benefician cada vez
más de la "compasión" de los hombres. En un
film "documental" de Al Gore, Una verdad que molesta, consagrado
al recalentamiento climático, se ve una animación que muestra un
oso polar extenuado buscando desesperadamente un apoyo seguro para salvarse
la vida. El mensage es claro: si el casquete polar
se recalienta y se funde, la razón debe ser buscada
en el número excesivo de hombres que contaminan la tierra.
Por tanto hay que controlar el crecimiento demográfico de la
humanidad, del cual se asegura que es la causa de
la degradación del medio ambiente. Además, la "compasión" hacia
los animales, la protección de la fauna, de la flora
y de las especies en vía de desaparición, requieren el
respeto de cuotas que fijen el número, e incluso la
"calidad" de los hombres autorizados a reproducirse. En una de
sus variantes, esta posición recomienda a los hombres de tener
"compasión" por Gaïa, la Madre Tierra, que – adelantan –
se degrada en razón de la acción desvastadora del hombre.
El hombre debe ser sacrificado al medio ambiente.
3) En el
curso de los últimos años surgieron varios casos repercutientes de
pedofilia. En EEUU, en México, en Irlanda y en otros
países, miembros del alto o del bajo clero estuvieron implicados
en varios procedimientos judiciales. En la mayor parte de esos
casos, fue reprochado a las autoridades eclesiásticas de haber tratado
de apagar estos casos. Tanto tiempo como pudieron, esas autoridades
aparentaron que nada, o muy poco, había pasado. El motivo
más frecuentemente invocado es el de la "compasión" hacia los
autores de los actos pedófilos. Se invoca la compasión para
los pobres clérigos, que sufren ya tanto de sus pulsiones,
y que sus superiores no pueden aplastar públicamente ni menos
aún exponer a la condena infamante por las instancias judiciales
competentes. Si hay que proteger a los abortadores, ¿por qué
no habría que proteger a los pedófilos? Esta actitud recuerda el
Caso de Recife (Brasil), que alimentó la crónica en marzo-abril
de 2009. En los dos casos, los casos de pedofilia
y el de Recife, antes que manifestar la compasión por
las pequeñas víctimas inocentes, se invoca la "compasión" por los
que les han hecho un daño inmenso, médicos en Recife,
clérigos en otras partes.
4) El 16 de noviembre de 2009,
la prensa anunció una iniciativa de Ségolène Royal. Siempre muy
mediatizada, la presidenta de la región Poitou-Charente (Francia) anunció la
distribución de "paquetes contraceptivos" . Esos kits contraceptivos contienen en
particular preservativos y "cheques contraception". El objetivo de Ségoléne Royal,
es de "venir en ayuda del desamparo de los alumnos",
de reducir el desamparo malestar social que representan los "embarazos
precoces". Luego de haber incitado al consumo sexual por el
adjunción de preservativos en el kit contraceptivo, Ségoléne Royal recuerda
la existencia de una "circular que ya prevee contracepción del
día después". Aquí también, los adolescentes y los niños no
nacidos corren el riesgo de pagar el costo de la
pseudo-compasión.
5) Se asiste hoy en día a un cuestionamiento
radical del matrimonio y de la familia. Los cristianos piden
a la Iglesia de autorizar el divorcio o de permitir
el "recasamiento" de los divorciados. Algunos van más lejos
ya que piden que la Iglesia reconozca las uniones homosexuales,
con o sin adopción de niños. Estas reivindicaciones se hacen
todas en nombre de la "compasión". La Iglesia se
equivocaría en mostrarse intransigente sobre estas cuestiones; ella no tendría
piedad por los esposos injustamente abandonados por su cónyuge ni
por los niños de la pareja divorciada. Ella ignoraría la
tendencia homosexual inscrita en la constitución de algunos hombres o
de algunas mujeres. Aquí también se hace llamado a la
"compasión".
¿Cuál compasión?
Interpelado sobre la cuestión del matrimonio y
del divorcio, Jesús reafirma con fuerza el designio de Dios
desde los orígenes: el matrimonio querido por Dios es monógamo,
fiel, indisoluble. Jesús restaura el matrimonio tal como era según
el corazón de Dios en el momento de la creació
. Él no hace ninguna concesión concerniente al matrimonio tal
como Dios lo quizo. Los apóstoles se sorprenden incluso de
este rigor de Jesús. Como algunos lo hacen hoy en
día, ellos esperaban de Jésus una compasión rebajada, una tolerancia
en cierta forma, frente a la Ley, frente a la
voluntad claramente enunciada por el creador desde los orígenes. La
justificación, la santificación aparecen aquí como una vuelta al principio,
una recreación pasando por la conversión del corazón. Lo que
Jesús resalta, es la igual dignidad del hombre y de
la mujer. El hombre no puede reivindicar un "derecho" cualquier
a repudiar a su mujer. Lo que revela Jesús, es
la fuerza de Dios en obra en el matrimonio. Es
Dios quien une. La compasión no puede expresarse en el
rechazo de la fuerza divina siempre en obra en el
matrimonio. En compensación, la compasión de Dios se expresa en
el perdón que Jesús propone a los y las que
han cometido adulterio, se prostituyeron o que practicaron la homosexualidad
. La compasión de Jesús no es de ninguna manera
una aprobación del pecado; es una invitación a acoger el
perdón y a volver al camino recto. La compasión de
Jesús, es la misericordia.
6) Binding (1841-1920), jurista, y Hoche (1865-1943),
médico, publicaron en 1920 una obra muy poco conocida y
que sin embargo fue una de las más influyentes en
el curso del siglo XX. Los autores explican que hay
que "liberalizar la destrucción de una vida que no merece
ser vivida". Es el título de esta obra, donde se
encuentra formulado y justificado el programa de eutanasia que será
aplicado algunos años más tarde por Hitler. Como habitualmente, la
argumentación da la impresión de estar impregnada de compasión.
Hay, se asegura, categorías de individuos cuya vida no merece
la protección penal. Su vida no tiene valor. La eutanasia
les ahorrará vivir una vida que no es digna de
ser vivida. Estos individuos, hay que eutanasiarlos en su propio
interés. Pero también hay que eutanasiarlos por interés para la
sociedad: estos seres son no solamente sin valor, sino que
son una carga para todos los que son útiles a
la sociedad. La "compasión" hacia la sociedad debe ser invocada
tanto como la "compasión" hacia estos seres que beben ser
liberados de su falta total de valor y de utilidad.
Ahora bien, detrás de esas consideraciones aparentemente aternizadoras se esconden
consideraciones pseudo-científicas de fuertes connotaciones eugénicas y racistas. La compasión
es aquí manipulada en beneficio de un programa político que
es la negación misma de la compasión.
El Caso de
Recife
7) En el Affaire de Recife, pudimos observar un caso
flagrante de compasión mentirosa. En resumen, había que demostrar compasión
hacia los médicos que habían practicado un doble aborto directo.
Había que ahogar este caso como se ahogan otros .
Ahora bien, la literatura médica informa situaciones semejantes a la
vivida por "Carmen", la niña de Recife, pero donde la
verdadera compasión fue expresada hacia las muy jóvenes madres y
su hijo. La prensa médica ya refería, en 1959, sobre
la existencia de una treintena de casos conocidos de embarazos
muy precoces, con frecuencia antes de la edad de 12
años. El caso más conocido es el de una pequeña
peruana, Lina Medina, nacida en 1933, que tuvo su primera
menstruación a la edad de 8 meses (sic) y que
se quedó embarazada a la edad de 5 años (resic).
A la edad de 5 años y 8 meses, ella
dió nacimiento a un varón, Geraldo, que, en 1954, tenía
15 años mientras que la mamá tenía 20 años. Les
médicos habían diagnosticado, en la mamá, una pubertad precoz
constitucional, no patológica.
Lo que es remarcable en la historia
de Lina Medina, es precisamente que son los médicos quienes
constataron que el embarazo de la niña no tenía nada
de patológico . La eventualidad de un aborto no fue
nunca considerada. Los médicos dieron al contrario prueba de compasión
verdadera hacia la madre y hacia su hijo. Notemos que
de las últimas noticias, la madre vive en la periferia
de Lima, en Perú. Hasta el presente, la madre nunca
reveló el nombre del padre de su hijo. Este murió
en 1979 a la edad de 40 años.
El artículo
publicado por La Presse médicale, en su edición del 13
de mayo de 1939, precisa que el parto, por operación
cesarea, fue realizado por el Dr Geraldo Lozada. El breve
artículo del 13 de mayo subraya que "La pequeña Lina
está rodeada de cuidados minuciosos. Un Comité de Damas se
constituyó para asegurar para ahora y para el futuro los
cuidados y las conditiones materiales de la vida de la
pequeña mamá y del futuro bebé."
El artículo del 31 de
mayo de 1939, debido tambien al Dr Escobel, llama este
también a la compasión: Se espera que el Estado, y el
Hogar de la Madre, van a proteger a esta pobre
niña, que creo en todos los corazones un movimiento de
simpatía y de piedad, tanto aun que su pequeño nació
el mismo día en que la nación peruana celebraba la
Fiesta de la Madre.
8) En razón de su gravedad,
el sida es también una enfermedad que incita a la
compasión. Establecimientos públicos o privados se especializaron en la prevención
y/o el tratamiento de esta enfermedad. Centros de acogida y
de cuidados fueron fundados para acoger, cuidar y acompañar hasta
el fin a las personas afectadas por ese mal. Congregaciones
religiosas, especializadas en los cuidados de salud, adaptaron sus programas
a las situaciones nuevas creadas por la expansión de esta
pandemia. El ejemplo de la Beata Madre Teresa de Calcuta
hizo escuela. Sin embargo, no todos están inspirados en la
compasión ejemplar de Madre Teresa.
En marzo de 2009, en
el avión que lo conducía a África, el Papa Benedicto
XVI se hizo atacar por periodistas porque había osado declarar
que el preservativo no era verdaderamente la solución al problema.
Siempre lista a enriquecer la colección de los chistes, la
Cámara de los Representantes, comprendidos diversos mandatarios "cristianos", condenó
las palabras "irresponsables" e "inaceptables" del Papa. ¡Por poco los
honorables diputados no pidieron una reunión de urgencia del Consejo
de Seguridad de la ONU! A Dios gracias, el Senado
belga no siguió a la Cámara de los Representantes en
su delirio anticristiano.
Pero esta misma Cámara habría podido reivindicar
la caución de algunos eminentes eclesiásticos. Entre ellos, cardenales muy
mediatizados, cuyos nombres son bien conocidos, recomendaron curiosamente el uso
del preservativo presentando a este como un mal menor, para
evitar el mal mayor, siendo este el peligro de contagio
mortal en caso del no recurso a esta precaución. El
motivo invocado es pues la compasión. La argumentación se desarrolla
habitualmente como sigue: siendo la pulsión sexual irresistible e incontrolable,
el uso del preservativo es el único medio eficaz de
evitar el sida. Hace falta poco para que algunos
"moralistas" lleguen hasta invocar el Vº mandamiento de Dios, "¡No
matarás !", ¡para presentar el uso del preservativo como una
obligación moral! Otros moralistas o pastores desarrollan una variante de
esta argumentación: ellos enseñan a pecar sin riesgo.
En el caso
del sida, la compasión es pues invocada a dos títulos
diferentes. Por supuesto, la compasión se dirige en primer lugar
a los enfermos afectados por esta terrible enfermedad. Como para
todos los que sufren enfermedades muy graves, hay que velar
para que sus sufrimientos sean aliviados, para que reciban los
cuidados de higiene de los que ellos tienen necesidad; hay
que decirles palabras de ternura: decirles la ternura de los
hombres, pero también la ternura de Dios. Pero en
el caso que nos ocupa, la compasión es también invocada
de manera mentirosa: el preservativo se impone – se insinua
– en razón de la incontrolabilidad de la pasión de
los hombres, de su ausencia de libertad frente a las
pulsiones que los asaltan.
No es nuestra intención retomar aquí las
discusiones sobre el sida, sus causas, su tratamiento, etc. Tampoco
queremos explicar de nuevo las dos finalidades, procreativa y unitiva,
de la unión matrimonial Dos constataciones deberían hacer reflexionar a
los celadores de la falsa compasión. Recordemos en primer lugar
que es suficiente con consultar las revistas de consumidores para
aprender que los preservativos no son fiables un 100%. Si
no es seguro un 100% para la anticoncepción, por qué
lo sería para impedir la transmisión del sida?
Pero hay otro
aspecto del problema, ampliamente desconocido por muchos eminentes pastores-teólogos. Es
lo que los economistas llaman el efecto rebote. La imagen
de la pelota que rebota es en efecto sugestivo :al
término de una primera parábola, ella toca el suelo, pero
es para repartir enseguida, hacia lo alto y más lejos.
Dos ejemplos familiares harán comprender de lo que se
trata. La llegada de las lámparas económicas fue saludada con
entusiasmo: una lámpara económica de 11 watts da tanta luz
como una lámpara clásica de 60 watts. Podríamos exclamar: ¡Qué
economía!. Ahora bien, se observa que en razón misma del
bajo consumo y de sus lámparas, las personas tienden a
iluminar mejor sus casas multiplicando las lámparas y aumentando el
número de horas de iluminación. Las lámparas económicas compensan así
las economías que se suponía que ellas iban a provocar;
ellas pueden incluso llevar a un aumento del consumo.
Otro ejemplo:
algunos automóviles, antes equipados de un motor de mayor consumo
de combustible, están hoy día equipadas de motores particularmente sobrios.
Aquí también, las personas se dicen : ¡Qué economía!+
Pero como el automóvil consume, digamos, 5 litros de
gasoil en lugar de los 8 litros del automóvil precedente,
las personas encuentran que andar en auto se volvió menos
caro y andarán más de lo que lo hacían con
el auto anterior. Se anda más con un automóvil que
consume menos. De ello resulta que la economía realizada por
el motor de la nueva generación es compensada por un
aumento del número de kilómetros andados y con frecuencia por
el aumento de la velocidad a la cual se tenía
la costumbre de conducir.
Un tercer ejemplo del rebote es señalado
por Jacques Suaudeau. Cuando llevar el cinturón de seguridad se
hizo obligatorio en Inglaterra, se constató con sorpresa que el
número de accidentes y de víctimas había aumentado. Un estudio
atento reveló que los automobilistas creían encontrar una mayor seguridad
al llevar colocado el cinturón de seguridad. Pero ellos tomaban
más riesgos, manejaban más rápido que antes. El beneficio que
se esperaba por llevar el cinturón de seguridad fue compensado
por las tomas de riesgo aumentadas.
El fenómeno de rebote se
observa también en la utilización del preservativo y en la
incidencia de esta utilización sobre la extensión de la enfermedad.
Los eminentes moralistas deberían tener cuenta de este fenómeno. Le
matraqueo mediático incitando a recurrir al preservativo para limitar la
expansión del sida tiene un efecto perverso: el preservativo da
un sentimiento falso de seguridad. Al recurrir a el, los
utilisadores tienden a compensar el riesgo disminuido por el preservativo
multiplicando las relaciones azarosas más de lo que lo hacían
habitualmente, variando las parejas, variando las relaciones y teniendo las
primeras relaciones sexuales cada vez más temprano.
Remarquemos que es lo
que explicó el Dr Edward C. Green el 19 de
marzo de 2009, luego del linchamiento mediático del que el
Papa fue objeto en ocasión de su viaje a África. "Nuestros
mejores estudios… ponen en evidencia una asociación constante entre una
mayor disponibilidad y un mayor uso de preservativos y una
tasa más elevada (no más baja) de tasa de infección
por HIV. Ello puede ser debido en parte a un
fenómeno conocido como compensación del riesgo (Resaltamos nosotros, MS), lo
que significa que cuando se utiliza una "tecnología" que reduce
el riesgo, como los preservativos, se pierde con frecuencia el
beneficio (la reducción del riesgo) "compensando" o tomando mayores riesgos
que los que se tomarían sin la tecnología que reduce
el riesgo."
He aquí también, a propósito del sida, un
ejemplo remarcable de "compasión" mentirosa y violenta. Mentirosa porque reposa
sobre aseveraciones de las cuales alguien un poco informado puede
desenmascarar la falsedad. Violenta, porque en nombre de premisas falsas
se empuja objetivamente a tomar el riesgo de morir y
de dar la muerte.
9) ¿Se puede dar la comunión a
parlementarios que se declaran públicamente en favor del aborto?
A
esta cuestión, algunos pastores dieron prácticamente o teóricamente una respuesta
afirmativa. Haría falta, se dice, tener compasión por los parlamentarios,
desgarrados interiormente. Como cristianos, dicen ellos, ellos se oponen por
cierto al aborto; pero en el momento del debate parlamentario,
ellos votan por su legalización. Estos representantes, se dice, viven
un drama de conciencia y no se debería rechazarlos si
ellos se presentan para recibir la Santa Comunión. Situaciones análogas
se presentan, por ejemplo, para los médicos abortadores notorios, para
los magistrados, los responsables políticos, etc. Todos tendrían necesidad de
conforto espiritual y deberían poder aproximarse a la Santa Mesa.
Algunas tomas de posición recientes muestran que la Iglesia no
puede aprobar esta pseudocompasión. Pongamos en evidencia dos de ellas.
a.
En noviembre de 2009, Juan Antonio Martínez Camino, jesuita, obispo
auxiliar de Madrid y Secretario general de la Conferencia episcopal
española, recuerda que al aprobar y al votar una ley
en favor del aborto, los bautizados se colocan objetivamente en
estado de pecado mortal . Los que promueven tales leyes
pecan públicamente y no pueden ser admitidos a la Santa
Mesa. Para estar seguro de haber sido bien escuchado, el
obispo auxiliar de Madrid agrega que el que afirma que
es legítimo quitar la vida a un ser humano inocente
cae en la herejía y incurre en la excomunión latae
sententiae .
El 27 de noviembre de 2009, la Asamblea
plenaria de la Conferencia Episcopal Española publicó una declaración según
la cual los políticos que votan una proposición de ley
liberalizando el aborto en España se colocan ellos mismos en
"un estado de pecado objetivo, y si esta situación se
prolonga, ellos no pueden ser admitidos a la Santa Comunión.
b. El domingo 22 de noviembre de 2009 , Patrick
Kennedy, miembro demócrata de la Cámara de los Representants de
los EEUU, anuncia que el obispo de Providence, Thomas J.
Tobin, le pidió abstenerse de recibir la Santa Comunión e
invitó a los sacerdotes de su diócesis a no dársela.
Hay que recordar que algún tiempo antes de esta prohibición,
el Congressman Patrick Kennedy declaró públicamente su oposición a la
enseñanza de la Iglesia sobre el respeto de la vida.
10)
Las trampas de la compasión que examinamos fueron objeto de
varias declaraciones de la más alta importancia de la parte
de Su Excelencia Mons Raymond L. Burke, Prefecto del Tribunal
Supremo de la Signature Apostólica y Arzobispo Emérito de Saint
Louis MO, en los EEUU. Nos limitaremos a presentar
tres de estos documentos.
a. El viernes 3 de mayo de
2009, el Arzobispo Burke pronunció el discurso principal del "Almuerzo
y Oración" reuniendo católicos rezando por la nación americana. Este
discurso tiene por título Las enseñanzas de la Iglesia católica
. El Prefecto allí analisa las prácticas hostiles a la
vida, al matrimonio y a la familia.
Denunciando la falsa
compasión en la acción de los poderes públicos, el Arzobispo
subraya que los ataques contra la vida, el matrimonio y
la familia arruinan los fundamentos sobre los cuales está construida
la nación americana (8 s.) y las naciones apegadas a
esos mismos fundamentos. Él alerta a los católicos – sean
ellos médicos, hombres políticos, hombres de negocios, etc. – a
respetar la ley natural y la ley divina, que están
en el corazón de la enseñanza de la Iglesia (10).
El Arzobispo invita a la oración, al ayuno, a la
confesión, a la Santa Comunión para que el Señor ilumine
a los líderes (15). Una atención especial debe ser reservada,
en las universidades y las instituciones de educación católica, a
la juventud. Esta debe ser preparada a reconocer que allí
donde Dios es rechazado, la secularización y el relativismo abren
el camino a leyes y a programas políticos inmorales (18).
Al contrario, hay que acuciar a los legisladores y a
los electores a corregir las leyes gravemente injustas (23 s.).
Enfin,
"que un doctorado honoris causa haya sido conferido por
Notre-Dame University a un Presidente que promueve agresivamente una agenda
antivida y antifamilia es fuente del mayor escándalo." (19).
b. El
18 de septiembre de 2009, el Arzobispo Burke tomaba la
palabra en la XIVa Cena anual del Partenariato organizado por
InsideCatholic . Este discurso fue publicado bajo forma de artículo
en Crisis Magazine, de fecha de 26 de septiembre de
2009. Tiene como título "Reflexiones sobre la Lucha para Adelantar
la Cultura de la Vida." El Arzobispo nos ofrece
aquí un discurso de una fuerza excepcional. He aquí, citados
libremente, algunas ideas fuerza de este discurso.
"Es imposible ser
católico practicante, alguien que sostiene en su conducta el derecho
al aborto o el derecho al matrimonio de personas del
mismo sexo (p. 5). Debemos reconocer el escándalo dado por
los cristianos que omiten hacer respetar la ley moral natural
en la vida pública. Esta omisión engendra la confusión e
induce a error a todos los ciudadanos (p. 6). Por
nuestras acciones y nuestras omisiones, no podemos conducir a los
hombres y a las mujeres a hacer el mal y
a pecar, así como a dañar gravemente a los hermanos,
a las hermanas, a la nación. Nuestro Señor fue inequívoco
en su condena de los que, por sus acciones, provocarían
un verdadero escándalo, es decir que hundirían a los otros
en la confusión o los conducirían a pecar . Es
por ello que la disciplina de la Iglesia prohibe dar
la Santa Comunión y dar funerales religiosos a los que
persisten, luego de haber sido amonestados, en violar gravemente la
ley divina . Ciertamente, la Iglesia confía cada alma a
la misericordia de Dios..., pero ello no la dispensa de
proclamar la verdad de la ley divina. Cuando alguien ha
publicamente adherido y cooperado en actos culpables, ... su arrepentimiento
de tales acciones debe este también ser público (p. 7)."
Llamando
las cosas por su nombre, el Arzobispo Burke no duda
en ir al fondo del problema : "Se ve la mano
del Padre de la Mentira actuando en la poca atención
dada a la situación de escándalo, o en el hecho
que son ridiculizados o incluso censurados los que sienten el
escándalo." (p. 8).
c. El 29 de septiembre de 2009, el
Arzobispo Burke intervenía para tomar la defensa de los
militantes prolife que protestaban contra el escándalo de los funerales
grandiosos y muy mediatizados celebrados para el Senador Ted Kennedy
. Este senador "católico" se había con frecuencia distinguido por
sus posicionse inaceptables en materia del respeto de la vida
y de la familia. Algunos católicos, compadecidos por el Senador,
habian agredido vivamente a los militantes provida y profamilia, acusándolos
entre otras cosas de quebrar la unidad de la Iglesia.
La puesta a punto del Arzobispo no tuvo que hacerse
esperar :
"Una de las ironías de la situación presente
es que alguien que siente el escándalo frente a acciones
públicas, gravemente culpables, de otro católico es acusado de faltar
de caridad y de causar una división en la unidad
la Iglesia." " En una sociedad donde el pensamiento está gobernado
por la ´tiranía del relativismo´, y en la cual lo
políticamente correcto y el respeto humano son los últimos criterios
de lo que se debe hacer o de lo que
se debe evitar, la idea de inducir a alguien a
un error moral tiene poco sentido. ...Lo que causa admiración
en una sociedad semejante, es el hecho que en ella
hay quienes omiten de observar lo políticamente correcto, y que,
por ello mismo, parecen perturbar la así llamada paz de
la sociedad. Sin embargo, mentir u omitir de decir la
verdad no es jamás un signo de caridad."
Una cuestión incontornable
La
seudocompasión, con frecuencia invocada en favor de otros actos en
sí malos, como el aborto, conduce por tanto al escándalo;
ella invita a los otros a pecar gravemente. El
escándalo, es la primera cosa a evitar . La seudocompasión
conduce también a la herejía , al desgarro en la
Iglesia, ya que ella incita a los fieles a separarse
de un punto no negociable de la doctrina de la
Iglesia: el deber de respectar la vida inocente. La seudocompasión
refuerza la deriva hacia la "tiranía del relativismo ", que
se observa en algunos pastores y/o teólogos. A término, la
seudocompasión podría conducir a una situación en la cual la
doctrina de la Iglesia y la moral natural resultarían de
un procedimiento consensual y se formularían en compromisos.
Algunos, abusados por
la seudocompasión hacia los que pecan públicamente contra la vida,
estiman que la Iglesia es, sobre estas cuestiones, muy severa.
La Iglesia, en efecto, no se muerde la lengua: "Los
excomulgados y los que están en entredicho.... y los que
persisten con obstinación en un pecado grave y manifiesto, no
serán admitidos a la santa comunión." Ahora bien si
se recuerda el carácter mentiroso y violento de la seudocompasión,
se observará enseguida que esta severidad es solo aparente, que
ella es incluso una alta expresión de la caridad. Ella
es un llamado urgente al cambio de vida. La negación
de dar la comunión por las razones que hemos recordado
no es sino que la expresión del amor de la
Iglesia por los más débiles, y la invitación al arrepentimiento
dirigido a los que corren el riesgo de quedar encadenados
en sus pecados, y de encadenar allí a los otros.
Resta
una cuestión delicada pero incontornable. Ya que, en las condiciones
recordadas, la Santa Comunión debe ser negada a un laico
¿el código de derecho canónico prevee medidas de suspensión, al
doble motivo de escándalo y de herejía, para los clérigos
que manifiestan públicamente su seudocompasión por los abortadores?
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Me gustó el artículo y en verdad lo agadezco, sin embargo, me parece poco claro. La redacción y/o la traducción parece no ser correcta, dificulta la comprensión, es rebuscado. Mis hijos no lo pudieron entender al 100%. Me gustaría leer una versión más clara y directa. ¿En que puedo ayudar?... Saludos.