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Es la historia del suicidio de una adolescente. No
es broma el síndrome post-aborto. Toda mujer tiene entrañas maternales
y después del aborto se encuentran frente a sí misma,
solas, aunque tenga familia y amigos. Defender el aborto, no
es defender a la mujer. Cuenta Rocío:
"Yo tenía 23
años y ella 16, y me confesó que estaba embarazada,
que estaba sola y que tenía mucho miedo (…)Habló con
ella y "ahí parecía que se había tranquilizado". Pero una
tarde que llego de la facultad la encuentro tirada en
la cama y sangrando (…). Más tarde, en casa, le
pregunté por qué lo había hecho (no a modo de
reproche), y me contó todo: que le habían taladrado la
cabeza con que no era un bebé, que el aborto
no es un asesinato, que si tenía al bebé se
iba a arruinar la vida y nos la iba a
arruinar a todos, que no podía tener un hijo a
esa edad, que era una egoísta por querer traer un
hijo al mundo para que después nos tuviéramos que hacer
cargo nuestros padres o yo.
Mi hermana lloraba, estaba destruida,
decía que era una mala persona, yo la abracé y
le dije que no, que no era ninguna mala persona,
porque no lo había hecho por maldad ni por egoísmo,
sino por malas influencias que le llenaron la cabeza, que
esas eran las malas personas y no ella. Cuando salíamos
a alguna parte, veía una embarazada y lloraba, veía un
bebé y lloraba, esas crisis eran realmente terribles y fue
empeorando, se la pasaba encerrada en su cuarto y tirada
en la cama, no quería salir, no quería comer, no
quería ir al colegio, había perdido absolutamente las ganas de
vivir.
Intenté convencerla de que hiciera terapia pero ella a cada
momento decía que lo único que quería era morirse, que
era una mierda, que no merecía vivir, le decía que
eso no era verdad y no me quería escuchar (…).Trataba
de convencerla de salir, de ir al colegio, de hacer
cosas, de tomar terapia pero todo fue en vano, y
un día que nos levantamos a la mañana, el baño
estaba cerrado con llave…., y encontramos a mi hermana muerta.
Fue muy fuerte. Las malas influencias la llevaron a ese
aborto y a esa depresión(…)
Esa mierda que se llama aborto
no sólo mató a mi sobrino, sino que también destruyó
a mi hermana y nos arruinó la vida a mí
y a mis padres". |