Autor: Ignacio Juez | Fuente: www.ideasrapidas.org ¿Se puede prevenir la muerte?
Aunque la muerte surja de improviso, es posible estar preparados.
¿Se puede prevenir la muerte?
LA MUERTE
• A. ¿Qué sucede en la muerte y después
de la muerte? • B. Tristeza y realismo ante la muerte. • C. ¿Se
puede prevenir la muerte?
A. ¿Qué sucede en la muerte y
después de la muerte?
1. ¿Por qué nos morimos? El alma
es espiritual y no puede morir; pero nos morimos porque
además de espirituales somos materiales; y lo material se divide
o corrompe. Al principio Dios otorgó a Adán y Eva
el don de la inmortalidad corporal, pero lo perdieron por
el pecado original. Desde entonces todos los hombres mueren.
2.
¿Qué sucede en la muerte? La muerte consiste en la
separación del alma y el cuerpo. Tiene lugar cuando el
cuerpo se deteriora tanto que el alma es incapaz de
mantenerlo en vida. Entonces se produce la ruptura. El cuerpo
sin alma pasa a ser un cadáver. En cambio, el
alma se dirige a su destino.
3. ¿Qué sucede al
alma después de la muerte? Esta pregunta puede responderse mejor
con ayuda de la fe, aceptando lo que Jesucristo nos
enseñó. Según esto, inmediatamente después de la muerte tiene lugar
el llamado juicio particular donde Dios nuestro Señor juzga a
cada persona. La sentencia de este juicio puede ser triple:
o Al cielo van los que mueren en gracia de Dios.
Allí gozan de la máxima felicidad sin mezcla de mal
alguno, y para siempre. o Al infierno van quienes mueren en
pecado mortal. Allí se sufren penas eternas. o Al purgatorio van
quienes mueren en gracia de Dios pero con el alma
menos brillante de lo necesario para ir al cielo. En
el purgatorio hay grandes sufrimientos pero también esperanza, pues saben
que después de purificarse verán a Dios.
4. ¿Sin ayuda de
la fe, puede saberse si hay algo después de la
muerte? Puede saberse que el alma es espiritual (pues realizamos
operaciones espirituales como comprender esta web). Al ser espiritual es
inmortal (pues sólo los seres materiales pueden partirse o pudrirse).
Y como el alma no muere, se conoce que hay
otra vida después de la muerte.
5. ¿Sin ayuda de
la fe, se sabe si hay premios y castigos después
de la muerte? En esta vida a menudo quien obra
mal triunfa, mientras que las personas santas a veces sufren
mucho. Esto es contrario a la justicia divina... Como Dios
es justo y en esta vida las cosas son así,
el Señor debe premiar en la otra vida a los
que obraron bien.
B. Tristeza y realismo ante la muerte
1. ¿Por qué nos preocupa la muerte? Es normal que
la muerte nos entristezca pues deseamos conservar la vida. Sin
embargo, la muerte preocupa menos a quienes saben que después
hay otra vida. Si se piensa en lo que se
deja, surge la tristeza; si se piensa en la vida
que nos espera, el agobio disminuye.
2. ¿Qué hacer para
que la muerte nos preocupe menos? Para disminuir la tristeza
ante la muerte se recomienda llevar bien la vida cristiana:
confesarse a menudo, rezar... Si crece la cercanía y confianza
en Dios, disminuyen los temores. Otro consejo es recordar la
filiación divina pues, ¿a qué temerá un hijo de Dios,
un hijo de María?
3. ¿Es malo pensar en la
muerte? No es malo ni pesimista. Es sano realismo. A
veces pensar en la muerte da paz pues las dificultades
de la vida no duran siempre. Al final de la
batalla nos espera la felicidad de la vida eterna junto
a Dios.
4. ¿Sano realismo?. Vamos a morir. Con toda
certeza. Es una realidad que nadie pone en duda. Nadie
discute. Es totalmente segura. Y afecta mucho a la vida
humana, de modo que la sensatez invita a plantearse la
vida teniendo en cuenta la realidad indudable de la muerte.
5. ¿Cómo plantearse así la vida? La certeza de la
muerte aporta realismo a la vida en varios temas:
o Aprovechamiento
del tiempo: el tiempo que disponemos para hacer el bien
es limitado. o Valor relativo de los bienes materiales: son útiles
si permiten realizar las buenas obras que conducen a la
felicidad eterna. o El cuerpo posee gran dignidad y se debe
proteger pero al final muere y se pudre, mientras el
alma permanece. Por tanto, conviene dar mayor importancia al cuidado
del alma. Propia y ajena. o Después de la muerte viene
el juicio de Dios y conviene vivir dispuestos a ser
juzgados, manteniendo el deseo con obras de ganar el cielo.
C. ¿Se puede prevenir la muerte?
1. ¿Se puede
prevenir la muerte? Aunque la muerte surja de improviso, es
posible estar preparados de modo que venga la muerte cuando
viniere el resultado sea irse al cielo. Y así es
importante vivir en gracia de Dios, con el alma limpia
de pecados mortales, confesándose cuando sea necesario. Si uno desea
evitar también el purgatorio, será útil que repare sus pecados
con sacrificios y buenas obras. En resumen, la mejor preparación
para la muerte es llevar una vida santa. Otro buen
recurso es el escapulario.
2. ¿Y si la muerte se
ve ya próxima? Cuando la muerte se ve cercana, conviene
disponerse para el encuentro con Dios. Se recomiendan varias cosas:
o Recibir varios sacramentos; en este orden: Confesión (sobre todo si
hay pecados mortales), unción de enfermos (que precisamente ayuda en
esos momentos), y Comunión. o Aumentar la oración y el deseo
del cielo; fomentar la piedad, por ejemplo, besando un crucifijo.
o Renovar la intención de ganar las indulgencias. En especial interesa
ganar la indulgencia plenaria que la Iglesia concede en el
momento de la muerte dirigiendo al cielo sin pasar por
el purgatorio.
3. ¿Cómo se consigue esa indulgencia? Para ganar una
indulgencia plenaria en el momento de la muerte, basta con
estar en gracia de Dios, rechazar cualquier pecado y desear
obtener esa indulgencia. También se precisa haber rezado alguna vez,
pero esto suena tan fácil que cuesta llamarlo requisito.
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