La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: Oscar Gerometta Informe sobre la Iglesia Adventista del Séptimo Día
... en cada ocasión los adeptos se desprendían de todos sus bienes, los entregaban al grupo, y se vestían con túnicas blancas para aguardar la venida de Cristo...
Informe sobre la Iglesia Adventista del Séptimo Día
"´Los adventistas del séptimo día son quizá la secta
mundial con una situación de decadencia más acusada con excepción
quizá de la Misión de la Luz Divina. En ella
han faltado los elementos de originalidad y genialidad que han
caracterizado a otras sectas aunque haya sido con fines perversos.
En manos de un visionario primero, de una desequilibrada después,
se ha ido quedando fuera del reparto al que han
ido asistiendo otras sectas."
César Vidal Manzanares El infierno de las
sectas
Siempre que abordamos el intrincado mundo de las sectas
y nuevos movimientos religiosos aparece un caso particular que muchas
veces se cataloga con fanatismo, y otras con gran tibieza:
la Iglesia Adventista del Séptimo Día.
Muchos especialistas e historiadores
del fenómeno lo toman como un caso prototípico: estructura rígida,
endiosamiento del líder, lenguaje diferenciado, doctrinas particulares que remarcan identidad,
proyectos de segregación racial, doble discurso...
Por todo esto, por su
particular origen ligado a la "profecía" de la Segunda Venida
de Cristo, el adventismo no puede ser seriamente soslayado al
abordar el mundo de las sectas.
Quizá la consideración fundamental que
no debemos perder de vista es que nos encontramos ante
un grupo que ya ha superado largamente los 150 años
de existencia y que hoy estamos asistiendo al resultado de
una larga evolución psicológica, social y doctrinal que provoca inevitablemente
ún fenómeno muy especial: este grupo ya en la década
del ´50 era centenario y muy extendido, y lo que
se escribía sobre sus metodologías y doctrinas es muy probable
que no coincida con la metodología y doctrina de los
adventistas hoy.
Estos cambios son propios de la dinámica intrínseca de
los grupos que, según los especialistas, deben pasar por diversas
etapas:
Nacimiento: cuando un grupo surge, en general es a instancias
de un conjunto de circunstancias culturales, sociales y religiosas que
generan una cantidad de ansiedades y expectativas insatisfechas en un
sector de la población. La pequeña comunidad se nuclea entorno
a la figura dominante de un "profeta", "gurú" o "maestro"
. En este período la secta está básicamente devorada por
su ansia de expansión. Suele ser el período de mayor
conflictividad del grupo.
Consolidación: el grupo, comienza a buscar caminos
que le permitan encauzar las irregularidades o excentricidades que pueden
haber sido causa de que hayan perdido aceptación social. Esta
etapa se da generalmente después de la desaparición del líder
o fundador.
Transformación: es una especie de lavado de cara
de la secta, de su imagen pública. Se busca cuidadosamente
que la opinión pública olvide los acontecimientos más escabrosos de
sus primeros años y que los nuevos adherentes ignoren que
se trata verdaderamente de una secta y acepten sencillamente que
se trata de una iglesia honorable.
Desde esta perspectiva,
la Iglesia Adventista del Séptimo Día nos ofrece a los
hombres del albor de este tercer milenio, la ocasión privilegiada
de hacer un seguimiento efectivo de estas etapas, y de
verificar la factibilidad de esta espinosa etapa de transformación que
aparentemente está atravesando el grupo.
1. Origen
- El fundador: William Miller
(1782-1849)
Nació en Pittsfield (Massachusetts - USA), de familia pobre y
poco religiosa, el mayor de 16 hermanos. En su juventud
frecuentó ambientes masónicos y leyó autores iluministas como Voltaire y
Hume. Cuando la guerra anglo-americana de 1812 se enroló como
"no creyente".
A los 35 años se convirtió a la fe
bautista y se dedicó fervorosamente al estudio de la Biblia,
especialmente los libros de Daniel y el Apocalipsis. De este
modo llegó al convencimiento personal de que el regreso de
Cristo debería concretarse en 1843.
En 1831 la iglesia Bautista lo
reconoció como predicador itinerante. En este apostolado Miller obtuvo una
respuesta notable entre los fieles, su grupo dentro de la
Iglesia Bautista llegó a tener 200 predicadores.
En 1833 publicó su
tratado "Pruebas deducidas de la Escritura y de la historia
sobre el retorno de Cristo en 1843 y su personal
reino milenario". En 1840 fundó la revista "Signos de los
tiempos".
A partir de este momento se dedicará casi exclusivamente a
"preparar" la que él creía era la segunda venida de
Cristo. De este modo, entre 1842 y 1843 realizó más
de ciento veinte reuniones que agruparon a cerca de medio
millón de oyentes. Lo particular de su doctrina, su dedicación
casi exclusiva a predicar sus propias ideas hacen que finalmente
sea excomulgado, junto con un grupo de sus seguidores más
fieles, por la iglesia Bautista en 1845. De aquí que
algunos consideren esta fecha como el nacimiento del adventismo.
Es así
como profetiza la segunda venida de Cristo, que según su
convicción debería tener lugar el 21 de marzo de 1843.
Con este propósito incita a sus seguidores a llevar una
vida penitente que prepara los corazones para el encuentro con
Cristo; de esta manera debían abandonar las ciudades, dejar sus
posesiones materiales, dedicarse al ayuno y la oración.
Miller reunirá a
sus seguidores para esperar juntos a Cristo la noche del
20 al 21 de marzo, acontecimiento que obviamente no ocurrió.
Esto no fue obstáculo para que, tras justificar el fallo,
renovara las predicciones para el 21 de marzo de 1844,
luego para el 18 de abril de 1844, y finalmente
para el 22 de octubre de 1844. El último fiasco
puso al grupo en una crisis que lo llevó al
borde de la disolución.
En cada ocasión los adeptos se desprendían
de todos sus bienes, los entregaban al grupo, y se
vestían con túnicas blancas para aguardar la venida de Cristo.
Para
realizar estos vaticinios tomaba como punto de partida la profecía
de Dn 8,14, en la cual creyó encontrar el anuncio
de la fecha del fin del mundo: interpretó los 2.300
días como años, a contar a partir del año 457
a.C. fecha que establece de modo arbitrario como el año
del regreso de Esdras a Jerusalén.
Téngase en cuenta que
años después, otro fiel adventista, Charles Russel, el fundador de
los Testigos de Jehová, se asentaría en la misma Porfecía
de Daniel para profetizar que Armagedón tendría lugar en 1914.
La
última de las crisis, la del 23 de octubre 1844,
se salvó a partir de los afirmaciones de uno de
los adeptos de la secta (Hiram Edson) quien afirmó haber
tenido una visión según la cual Cristo llegaba a un
altar en el cielo. De allí dedujeron que la profecía
sobre la segunda venida de Cristo era cierta, aunque errado
el lugar, Cristo no venía a la tierra, sino que
entraba en el Templo del Cielo.
Pero los dos fracasos no
aplacaron el fervor apocalíptico, oficialmente hubo dos anuncios más del
Fin del Mundo, en 1854 y 1873.
Posteriormente distintos grupos
se han desprendido del adventismo para anunciar una nueva fecha.
Tras
la revelación de Edson, un amigo de Miller, Charles Fitch,
estableció que todas las iglesias protestantes y la católica eran
Babilonia la grande.
Luego vendría Hellen White, la gran reformadora,
y con ella un vendaval de renovación y estructuración definitiva
de la Iglesia Adventista.
Algunos historiadores afirman que en sus
últimos años Miller trató de oponerse a algunos de los
oráculos de la Sra. White y combatió su interpretación de
la entrada de Jesús en el santuario, pero no tuvo
seguidores. La Sra. White se había convertido en el jefe
indiscutible.
- La re-fundadora: Ellen Gould Harmon White (1827-1915) Segundo Juan
Bautista
Hellen White fue una mujer de origen metodista, que ingresa
en esta historia con escasos 19 años. Por ser un
personaje de relevancia en la historia de los movimientos religiosos
sectarios de los Estados Unidos ha sido objeto de numerosos
estudios, algunos de ellos, de tipo psiquiátrico, según los cuales
padecía desde pequeña una enfermedad mental consecuencia de un golpe
recibido en la cabeza a los 9 años, y que
tendría relación con la epilepsia. Este podría ser el origen
real de sus estados alterados de conciencia y sus frecuentes
visiones.
A los 13 años entró en contacto por primera vez
con el adventismo al asistir a un ciclo de conferencias
de Miller en Portland. A partir de allí crecerá su
identificación con el grupo.
Finalmente, en diciembre de 1844, dos meses
después del fracaso de Miller y en plena crisis del
grupo, anuncia que ha tenido una visión que le dio
a comprender "la importancia de lo sucedido el 22 de
octubre".
A partir de entonces todo el grupo comenzará a girar
en torno a su figura. En 1846 se casó con
el predicador adventista James White. A ella se debe la
denominación actual del grupo: Adventistas del Séptimo Día (Seventh-Day Adventists).
En general, muchos consideran a Hellen White como la fundadora
de los Adventistas, aunque en estricta verdad se debe reconocer
que ella es una seguidora de Miller. Indudablemente le cabe
el privilegio de ser la gran organizadora del grupo.
En 1863
estableció una autoridad central: la Conferencia General; y durante 50
años gobernó el movimiento con firmeza a través de edictos
incontestables que se fundaban en las revelaciones que decía recibir.
En
1865, con la salud debilitada por los continuos enfrentamientos con
grupos disidentes, su marido James debe abandonar toda actividad.
A
partir de aquí Ellen definirá un programa de vida para
contribuir a la salud física de los que ella denomina
"justos". Aquí nace toda una línea de trabajo propia del
adventismo: su preocupación por las terapias de salud, especialmente en
lo que see refiere al moderno stress. Es así como
en 1866 abrió su "Instituto para la reforma sanitaria", el
comienzo de una cadena de hospitales, en uno de los
cuales murió su esposo James en 1881.
Hellen murió en Santa
Elena (California), el 16 de julio de 1915, luego de
haber recorrido con su predicación Europa, Australia y América.
Sus escritos
en los primeros años fueron tratado como inspirados, lo que
llevó a muchos investigadores a considerarlos para el grupo tan
"canónicos" como la Biblia. Hoy, la Iglesia Adventista asegura que
nunca han sido considerados de la misma categoría que los
escritos bíblicos, aunque se les sigue dando un valor especialísimo,
la luz que permite interpretar y ver adecuadamente las verdades
contenidas en la Biblia.
Esta autoridad de los escritos de White
es fruto de sus propias afirmaciones a partir de las
supuestas "visiones", así como de las expresiones de la Conferencia
General Adventista. Escribió numerosos libros de "revelaciones"; de entre ellos
"El Conflicto de los Siglos" es considerada su obra de
mayor importancia, otros títulos son: "Testificaciones", "Experiencias y visiones", "Luces
y tinieblas", "Sobre las huellas del gran médico", Jesucristo y
la Segunda Venida", "Los hechos de los Apóstoles", "Patriarcas y
profetas", "Rayos de Santidad", "El camino hacia Cristo", "Vida y
acción" (autobiografía).
Ellen White no sólo es considerada la re-fundadora por
haber conducido al grupo a la superación de la crisis
generada en 1844 y ser su gran organizadora, sino también
porque es la autora del actual armazón doctrinal de los
adventistas:
Negación de la inmortalidad del alma. Los impíos no
reciben un castigo de ultratumba, sino que serán pura y
simplemente aniquilados.
Identificación de la Iglesia Católica con la Gran
Ramera del Apocalipsis.
Califica tanto a la Iglesia Católica como
a las Iglesias protestantes de "sectas" que han perdido su
pureza original.
El gobierno de los Estados Unidos es la
segunda bestia del Apocalipsis.
Imposición de un sistema de alimentación
pretendidamente inspirado en las prescripciones del Libro del Levítico, es
decir, de inspiración claramente judaizante. De hecho, son considerados por
algunos especialistas como el primer grupo de origen cristiano que
aplica una dieta distintiva bajo precepto religioso. Los dirigentes, en
general, tienden a practicar dietas vegetarianas.
Cristo no habría realizado
la expiación de los pecados en la Cruz, sino que
habría esperado hasta 1844 para entrar en el "santuario del
cielo" consumando la expiación. La doctrina sobre la expiación es
confusa en algunos puntos, llegando a afirmar que en realidad
la víctima de la expiación no fue Cristo sino Satanás.
Creencia en tesis pseudo-científicas como el vitalismo.
Consideración de la
observancia del precepto dominical de los cristianos como "la marca
de la Bestia", trasladando el precepto al sábado. La observancia
del domingo es lo que interpretan como el "pecado imperdonable"
de Mt 12,32 y Hb 6,4. Estas afirmaciones obedecen a
una revelación que habría recibido hacía tiempo Joseph Bates, pero
que sólo tuvo repercusión a partir de que el esposo
de Ellen, James White, apoya este punto de vista en
1868. Esta observancia rigurosísima del sábado (llegan incluso a abandonar
su trabajo si requiere que trabajen en ese día) es
lo que les ha valido en algunas regiones la denominación
de "sabatistas".
Exigencia de importantes contribuciones económicas de parte de
los adeptos: deben entregar un diezmo (que cuando trabajan en
una empresa adventista les es descontado directamente del sueldo), al
que se "recomienda" agregar un segundo diezmo para sostenimiento de
las misiones, y al que también pueden agregar ofrendas diversas.
2. Escándalos públicos
Contrariamente a lo que podría esperarse por
ser un grupo que rechaza muchos elementos que son distintivos
y muy arraigados en la cultura de los cristianos, la
Iglesia Adventista no llamará tanto la atención por sus "peculiaridades
doctrinales". De hecho, muchos ignoran que los puntos más llamativos
de la teología de los Testigos de Jehová son en
realidad tomados del adventismo.
En cambio, la Iglesia Adventista sí
ha llamado la atención por los reiterados escándalos públicos en
los que se ha visto envuelta.
No sólo se ha
tratado de problemas surgidos a partir de la malversación de
los bienes materiales y dinero de los adeptos. También ha
sido, desde fines del siglo pasado, objeto de estudio preferido
para los especialistas en técnicas de manipulación.
Son numerosos los
estudios de tipo psiquiátrico y médico acerca de las técnicas
de captación y persuasión utilizados por los adventistas.
Entre los
hechos más resonantes en los últimos tiempos, podemos enumerar:
Apelación
a la implementación de actividades masivas bajo las que se
esconde la propaganda del grupo con el propósito de captar
adeptos. Un recurso muy utilizado, especialmente en Latinoamérica, han sido
los famosos "cursos para dejar de fumar en 5 días",
que suelen terminar con un largo discurso religioso que no
tienen nada que ver con la problemática del fumador.
Obligatoriedad
de contribuir con cuotas económicas considerables para pertenecer a la
secta.
La existencia de un patrimonio institucional de 5.500 millones
de dólares, acompañado de rentables negocios paralelos.
La permanente creación
de negocios en los que los adeptos son "invitados" a
depositar su dinero. En este punto particular alcanzó una gran
repercusión el denominado Escándalo Davenport: un dirigente de la iglesia,
Donald Davenport, organizó una empresa que captaba fondos a partir
de los fieles. Prometiendo entregar intereses muy altos por el
dinero, los dirigentes adventistas aportaban fondos que recaudaban entre sus
feligreses; pero la empresa terminó en quiebra, presuntamente fraudulenta, dejando
en la ruina a todos los fieles que habían confiado
sus ahorros a sus pastores. A raiz de esto, varios
pastores adventistas fueron acusados de fraude en los tribunales del
estado de Oregon, USA.
Reiterados intentos de infiltración en entidades
supra-eclesiales o ecuménicas con el propósito de aparecer como una
iglesia más. Esto obedece a un sostenido esfuerzo que vienen
realizando desde hace varias décadas, por distinguirse de los nuevos
movimientos religiosos y ser asimilados a las iglesias históricas de
la Reforma.
La permanente creación de organismos y publicaciones paralelas
que dicen no estar vinculadas con la Iglesia Adventista y
que defienden a la secta de ataques externos. Por ejemplo:
la revista "Conciencia y Libertad" que dice depender de una
Asociación para la Defensa de la Libertad Religiosa.
La permanente
implementación de técnicas de "lavado de cerebro" o persuasión coercitiva.
Las acusaciones más importantes registradass en los últimos años se
refieren a los denominados "campamentos de supervivencia" que organiza el
grupo en España.
Estos "cursillos de supervivencia" son formalmente presentados
como una "preparación para la crisis final, la hora en
que empezará la persecución del pueblo de Dios". En su
desarrollo es obligación de cada uno de los participantes entrenarse
para sobrevivir en esta supuesta crisis final; con este propósito
se organizan los cursillo y el denominado "club de conquistadores"
(asociación para niños de 7 a 14 años en la
que se les enseñan técnicas de supervivencia). Incluso publican un
libro titulado "Preparación para la crisis final".
Presunta manipulación de
jóvenes en campamentos.
3. Doctrina
Básicamente adoptan la doctrina de
las iglesias de la Reforma Protestante, aunque viciada en casi
todos sus aspectos. ´Prácticamente no existe diferencia esencial entre la
teología de los Adventistad del Séptimo y la de los
Testigos de Jehová´ afirma César Vidal Manzanares en su Diccionario
de Sectas y Ocultismo.
- Dios
Afirman la existencia de
Dios, Uno y Trino, creador y gobernador del mundo. Afirman
el carácter personal del Espíritu Santo, y le dan el
título de "Vicario de Cristo" en la tierra.
La descripción
que realizan en el site de la Iglesia Adventista de
Florida (Pcia. de Buenos Aires, Argentina) es perfectamente compatible con
las afirmacions de fe de cualquier confesión cristiana:
"Hay un
sólo Dios: Padre, Hijo, y Espíritu Santo, una unidad de
tres Personas co-eternales. Dios es inmortal, todopoderoso, omnisapiente, sobre todo,
y omnipresente. Él es infinito y está mas allá de
toda comprensión humana, pero es conocido por Su auto-revelación. Él
es siempre digno de alabanza, adoración, y servicio por toda
la creación.
"Aunque otras religiones incluyen una "trinidad" en sus
panteones, sólo el cristianismo se destaca por una creencia general
en un Dios trino, un verdadero Dios viviente (Deut. 6:
4), que existe en una unidad de tres Personas distintas,
coeternas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Las Personas divinas en
esta Deidad triuna son inmortales, omnipotentes y omnisapientes.
"La Deidad
es infinita y está más allá de toda comprensión humana.
Sin embargo se la puede conocer hasta donde ha decidido
revelarse. Los miembros de la Divinidad se han revelado a
sí mismos por medio de las obras de sus manos
manifestadas en la naturaleza, en circunstancias providenciales, en la Palabra
escrita: la Biblia, y en la Palabra viviente, Jesucristo. Las
Escrituras enseñan que el Dios único existe como tres personas
distintas, la Trinidad".
- Cristología
Es un tema particularmente conflictivo
que divide a los especialistas porque, si bien afirman la
encarnación y concepción virginal de Jesucristo y admiten su Divinidad,
hay algunos textos en los que confusamente sostienen que Cristo
es el Arcángel Miguel (afirmación semejante a la de los
Testigos de Jehová); por lo que muchos dudan del carácter
verdaderamente cristiano del grupo.
Aparentemente hoy día estas afirmaciones han
sido dejadas de lado, y la profesión de fe es
claramente cristiana. En este sentido parece orientarnos la siguiente profesión
de fe que encontramos en el site de la Iglesia
Adventista de Florida (Pcia. de Buenos Aires, Argentina):
"Dios el
eterno Hijo se encarnó en Cristo Jesús. Por él todas
las cosas fueron creadas, el carácter de Dios es revelado,
la salvación de la humanidad es realizada, y el mundo
es juzgado. Siempre Dios verdadero, se convirtió verdaderamente hombre, Jesús
el Cristo. Fue concebido del Espíritu Santo y nacido de
la virgen María. Vivió y pasó la tentación como todo
ser humano, pero ejemplificó perfectamente la rectitud y el amor
de Dios. Por sus milagros manifestó el poder de Dios
y fue visto como el Mesías prometido de Dios. Sufrió
y murió voluntariamente en la cruz por nuestros pecados. Volverá
de nuevo en gloria para la última liberación de su
pueblo y la restauración de todas las cosas."
- Antropología
Tienen una antropología ambiguamente materialista que niega tanto la inmortalidad
del alma como la existencia del infierno.
De este modo,
al igual que los Testigos de Jehová, sostienen que el
alma humana no es inmortal por su misma naturaleza, sino
que su supervivencia después de la muerte es un puro
don de Dios a los hombres de buena conducta.
-
Escatología
Han manifestado a lo largo de la historia un
empeño muy particular en el anuncio enfermizo de fechas del
fin el Mundo; no sólo se trató de la obsesión
del fundador, sino que repetidamente han aparecido en el seno
del adventismo "profetas" que dan a conocer una nueva fecha.
Así ocurrió con Russell al nacer los Testigos de Jehová,
y así ocurre aun hoy con numerosos grupos que se
separan del tronco adventista.
Miller realizó sus "profecías" partiendo de
una interpretación muy en boga entre grupos milenaristas: Partiendo de
Dn 8,14, interpretó alegóricamente los espacios de tiempo enunciados en
días como "días proféticos", es decir, años. De este modo
estableció la fecha del 21 de marzo de 1843. Ante
el fracaso recalculó el acontecimiento para el 21 de marzo
de 1844, y luego, tomando como base el texto clásico
de la apocalíptico neotestamentaria de Mt 25,1-6 fijó la fecha
final del 22 de octubre de 1844.
Para prepararse para
estos eventos, los fieles debieron vender sus propiedades a los
"incrédulos", interpretando literalmente las expresiones de Lc 21,18, se ratiraon
al campo a esperar el comienzo del final entonando cantos
de adviento, y vestidos con túnicas blancas como los justos
descriptos en Ap 3,4-5. En ese momento, Miller tenía según
los cronistas de la época, unos 50.000 seguidores.
El error
es explicado luego por Hellen White, quien afirma que no
se trató de una profecía falsa, sino de un error
de interpretación. Siguiendo las visiones de Hiram Edon y las
propias, White afirma que en realidad el 22 de octubre
no se produjo el fin del mundo, sino la llegada
de Jesucristo ante el altar del Cielo, consumando de esta
manera una etapa más de su sacrificio en la cruz.
De este modo, Jesús pasó del "lugar santo", al "lugar
muy santo", comenzando entonces el juicio de los muertos que
es también llamado "purificación del cielo", que estaba manchado por
los pecados que Cristo había expiado. Sólo cuando se haya
terminado esta tarea sobrevendrá el fin del mundo.
Según muchos
autores, mantienen hasta hoy esta espera del fin del mundo.
Se preparan para ella con los "cursillos de supervivencia", a
través del entrenamiento de jóvenes en técnicas de supervivencia en
las montañas, ocultamiento de víveres, etc.
Cuando tenga lugar finalmente
este segunda venida de Cristo, los justos resucitarán y disfrutarán
de la restauración del Reino en el cielo durante mil
años. Pasado este tiempo, Satanás será liberado y los pecadores
resucitarán, entonces Cristo con los justos descenderán del cielo y
se librará la batalla final, entonces Satanás y sus seguidores
serán vencidos y aniquilados para siempre.
Entonces la tierra sería
purificada por el fuego para dar lugar nuevamente al paraíso
terrenal en el que los justos vivirán para siempre.
-
Soteriología
Aseguran que la salvación se obtiene a partir de
la obediencia ciega a una serie de consignas de marcada
tendencia judaizantes. Consideran que la expiación de Cristo se realizó
en varias fases, la última de las cuales no tuvo
lugar en la Cruz, sino en 1844, con la entrada
de Jesús en el "santuario del Cielo".
- Moral
Es rigurosa
y legalista. Insisten particularmente en la distinción entre puro e
impuro, adoptando para esto de modo literal las prescripciones de
Deuteronomio y Levítico.
Por norma, evitan toda substancia debilitante o
estimulante. El uso de tabaco o alcohol son causa de
excomunión.
Recomiendan una vida simple y austera; aconsejan no usar
ropas lujosas.
4. Liturgia y culto
Su principal innovación se
refiere al rechazo de la celebración dominical (a la que
consideran la principal mentira de Babilonia, es decir, la Iglesia
Católica), reemplazándola por la observancia del sábado como día séptimo,
recuperando de este modo la práctica judía.
En general, el
culto se celebra los sábados entre las 9 y las
11 hs. Es un rito muy sencillo, al uso de
las Iglesias de la Reforma.
Es presidido por el Pastor,
y consta de una invocación a Dios, un canto de
alabanza (doxología), lecturas de las Escrituras, oraciones, predicación, lavatorio de
los pies, reconciliación pública, el rito de la cena (que
realizan sólo 4 veces al año) y una doxología final.
El primer sábado de cada mes tienen lugar las que
llaman "actividades laicas".
Las comunidades están dirigidas por ancianos y
pastores, quienes luego de un período de formación son consagrados
por la imposición de manos.
Administran el Bautismo sólo a
los adultos, después de ser instruidos en la fe y
haber manifestado su arrepentimiento por los pecados cometidos. El rito
supone una renuncia al pecado y la proclamación de la
propia fe en Jesucristo; se imparte por triple inmersión. En
la teología adventista es considerado sólo un "símbolo" de la
conversión, por lo que no puede ser considerado válido por
los católicos ya que no hay intención de "hacer lo
que hace la Iglesia" al no adjudicar una eficacia salvífica
al rito.
La verdadera incorporación a la "iglesia", según se
puede ver en el artículo 18 del "Manual de la
Iglesia", se realiza cuando el adepto responde afirmativamente a esta
pregunta: "¿Acepta el espíritu de profecía tal como se ha
manifestado en el seno de la Iglesia final por el
ministerio y los escritos de la señora White?". Esto en
realidad es una aceptación personal de Hellen White como maestra,
antes que de Cristo como Salvador.
Celebran la Cena del
Señor cuatro veces al año, cada 3 meses, con pan
ácimo y jugo de uva sin fermentar. La celebración es
precedida por una reconciliación pública y la ceremonia de lavado
de los pies. No creen en la Presencia Real de
Jesucristo, es una especie de comunión espiritual eficaz sólo por
la fe.
Practican una bendición particular a los esposos el
día de su matrimonio, y la imposición de las manos
a los enfermos.
No tienen como otros grupos, un "libro
de oraciones".
5. Organización
En los comienzos de grupo, se
trataba solamente de personas procedentes de diversas confesiones aglutinadas por
la fe común en el inminente retorno de Cristo. Pero
con el transcurso de los años y los acontecimiento, al
ser marginados de sus distintos grupos de origen, se constituyen
en grupo autónomo en 1853.
En 1863, bajo la conducción
de Hellen White se realizó una conferencia general cerca de
la ciudad de Michigan, donde se constituyó formalmente la "Comunidad
Adventista del Séptimo Día". Desde entonces están dirigidos por una
Conferencia General, cuyo presidente y junta directiva son elegidos cada
5 años. A nivel de cada comunidad existe una Junta
de la Iglesia dirigida por los ancianos.
La concepción de
la estructura es de tipo congregacionalista, por lo que cada
comunidad tiene gran autonomía, si bien las congregaciones radicadas en
cada país están confederadas y reciben cierto grado de cohesión
de la "Conferencia Nacional"
La formación de los pastores exige
en promedio 6 años, al cabo de los cuales se
les imponen las manos y se les asigna una comunidad.
Los "ancianos", son los dirigentes elegios por la comunidad entre
los miembros de mayor categoría o antigüedad, mientras que "pastores"
son aquellos que acceden a la conducción a través de
sus estudios.
Los fieles, luego de aceptar el "espíritu de
profecía" manifestado en Hellen White, asumen varios compromisos:
Asistencia al
culto sabático y práctica del descanso sabático.
Indisolubilidad del matrimonio.
Abstención de alchohol, tabaco, drogas, consumo excesivo de carne.
Obligación
de defender la naturaleza y el pacifismo. En general son
objetores de conciencia.
A partir de sus convicciones, el
grupo mantiene una serie de actividades muy especiales, algunas de
ellas, ligada particular y directamente a sus preocupaciones por la
salud y la educación; otras referidas a su particular estilo
de proselitismo.
Es preciso señalar que en la mayoría de
los casos todas estas actividades son abiertas a fieles y
ajenos, pero siempre requiriendo que quienes quieran participar acepten adaptarse
a las normas de vida de los adventistas. En muchos
casos, han mostrado ser un eficaz medio de captación.
-
Ligadas a la salud: Quizás el origen de esta preocupación
deba ponerse en relación con las enfermedades que sufriera en
su momento el esposo de H. White.
Lo cierto es
que hoy los Adventistas han desarrollado una extensa red de
hospitales, perfectamente equipados; y un sistema especial de salud denominado
reforma sanitaria, basado en el régimen de alimentos puros e
impuros, preferentemente vegetariano, terapia física, régimen higiénico... Esto los ha
hecho populares en el ámbito de las terapias de tratamiento
de stress y muy cercanos a los grupos new age
que practican terapias alternativas.
También son muy conocidos por la
producción de alimentos de corte naturista como son jugos sin
fermentar y productos fabricados con harinas integrales.
También pueden inscribirse
aquí los cursos de todo tipo, para dejar de fumar,
curar el estrés, la adicción a drogas o alcohol, etc.
- Ligadas a la educación: Han desarrollado también una interesante
red de instituciones educativas, que brindan educación formal no sólo
a sus fieles sino también a quien lo desee; si
bien la actividad catequística y la exigencia del respeto de
las particulares normas de vida adventista no son dispensadas en
ningún caso.
En este sentido, son propietarios de más de
4.500 escuelas elementales, cientos de escuelas superiores y algunas universidades,
distribuidas por todo el mundo. A esto deben sumarse cursillos
de distintos tipos.
- Proselitistas: Despliegan una incesante acción misionera en
hospitales y escuelas (aún cuando se trate de instituciones confesionales
pertenecientes a otros cultos).
A esto se suman las "escuelas
sabáticas", los distintos cursos presenciales y por correspondencia, y cientos
de publicaciones que abarcan folletos, revistas y libros de todo
tipo.
También son propietarios de algunas emisoras de radio.
6.
Situación actual
Desde hace varios años realizan numerosos esfuerzos tendientes
a mejorar su imagen externa, con el propósito aparente de
lograr ser encuadrados dentro de las iglesias protestantes clásicas, aunque
mantienen una estructura y predicación internas claramente sectarias.
De este
modo, prantican un doble discurso que se puede verificar a
través del cotejo del material elaborado para la propaganda y
el elaborado para el adoctrinamiento interno. "Los adventistas no han
cambiado sus doctrinas ni su visión, sólo han variado su
táctica" (César Vidal Manzanares, El Infierno de las Sectas).
Sobre
estas maniobras se han escrito diversas obras. Por ejemplo:
Van
Baalen, Christianity versus the cults (1957)
Crosbie, G. L. Seventh-Day
Adventism in New Zealand and Australia (1958)
Rea, Walter La
mentira White y la Iglesia de Cristal (1980) y Seventh-Day
Adventists answer questions on doctrine(1957)
En los últimos años,
tanto en EEUU, como en Canadá, Australia y España han
sufrido numerosas divisiones y han perdido miembros. Sólo en España
han sufrido al menos 6 cismas.
Actualmente son menos agresivos
respecto del catolicismo. El principal tema de predicación se está
desplanzado suavemente de la observancia sabática (que los hizo muy
conocidos en otro tiempo) y la inminente venida de Cristo,
a la observancia del Evangelio en términos más genéricos (al
menos en su predicación exterior).
7. Respuesta a algunas cuestiones
que plantea el Adventismo
El marco original de la doctrina
adventista es el patrimonio común de las Iglesias Protestantes, por
lo que hay muchas cuestiones comunes con los grupos evangélicos
y pentecostales como son la virginidad de María, la necesidad
de la confesión, etcétera.
Pero por otro lado, de la
mano de Hellen White, el adventismo ha desarrollado una serie
de afirmaciones particulares que merecen una consideración aparte.
¿Observancia del
sábado o del domingo?
El elemento distintivo más conocido del pensamiento
adventista es su estricta observancia del sábado como día dedicado
al Señor. De aquí viene en muchas regiones la denominación
de sabatistas que han recibido a lo largo de años.
Esta observancia es tan estricta que puede llevar al abandono
del trabajo (no estamos hablando de cambiar de empleo, sino
explícitamente de quedarse sin trabajo), ruptura de los vínculos familiares,
etc.
Esto también ha significado en el orden institucional el
enfrentamiento con todas las confesiones cristianas, al afirmar que la
observancia del precepto dominical es la gran perversión y apostasía.
En su particular comprensión de las Escrituras, la observancia cristiana
del domingo es interpretada como el "pecado imperdonable" de Mt
12,32 y Hb 6,4. Estas afirmaciones obedecen a una revelación
que habría recibido hacía tiempo Joseph Bates, pero que sólo
tuvo repercusión a partir de que el esposo de Ellen,
James White, apoya este punto de vista en 1868.
Esta
doctrina tiene como sustento escriturístico el texto de Ex 20,8-10:
"Recuerda el día del sábado para santificarlo. Seis días trabajarás
y harás todos tus trabajos, pero el día séptimo es
día de descanso para Yahvéh tu Dios...".
Ahora bien. Ante
todo ignoran que el vocablo "sábado" significa exactamente "séptimo"; es
decir que no se está refiriendo a un día en
términos absolutos sino relativos, y que el verdadero sentido del
precepto bíblico es acompañar la tarea creadora de Dios que
en seis días hizo los cielos y la tierra, y
el séptimo descansó (Gn 1,1-2,4).
Es decir, la observancia del
precepto se da por el reservar 1 día de cada
7 para acompañar la tarea creadora del Señor.
En este
sentido la entendieron evidentemente los primeros cristianos, los cuales, según
deja constancia el relato de los Hechos de los Apóstoles
c. 20, v. 7, se reunían "el primer día de
la semana... para la fracción del pan", el primer día
de la semana judía, es decir, el día siguiente al
sábado.
Por esto mismo, porque el primer día de la
semana es el día de la Resurrección de Cristo (Mt
28,1), todos los cristianos a lo largo de los siglos
han reservado el domingo como el día de precepto. De
ahí la misma denominación del día: domingo significa "Día del
Señor".
Esto está también corroborado por el testimonio de los
escritos cristianos más antiguos: el cap. XV de la Carta
de Bernabé; la Carta a Diogneto en su cap. IV
y el cap. 8 de la Didajé.
Alimentos puros e
impuros
Otro aspecto aspecto poco conocido, aunque no menos importante,
de las costumbres propias del adventismo, es la discriminación de
alimentos puros e impuros. Se trata de una observancia que
el pueblo judía mantiene a partir del texto del libro
del Levítico (cap. 11) en donde se encuentran las reglas
referentes a la pureza e impureza.
Esta cuestión, junto con
la discusión acerca de la necesidad de la circuncisión para
ser incorporados al Pueblo de Dios agita profundamente la fe
de la iglesia de los Apóstoles, y es motivo de
serias discusiones.
Finalmente los cristianos, a partir del Concilio de
Jerusalén narrado en el cap. 15 de los Hechos de
los Apóstoles, logran comprender en profundidad las palabras de Jesús
"no es lo que entra en la boca lo que
contamina al hombre; sino lo que sale de la boca,
eso es lo que contamina al hombre" (Mt 15,10-11), y
dejan paulatinamente la práctica de la circuncisión y de la
abtinencia de los alimentos considerados impuros. En estos episodios ocupa
un puesto fundamental la visión de San Pedro narrada en
el cap. 10 del mismo libro de los Hechos de
los apóstoles.
Es por esto que entre cristianos choca tanto
esta serie de prácticas adventistas que se han dado en
llamar "judaizantes", ya que en el trasfondo doctrinal suponen un
rechazo de la novedad que significa Cristo y el anuncio
del Evangelio para regresar a las observancias del Antiguo Testamento.
Preocupación por la Segunda Venida
El otro elemento distintivo del adventismo
es su preocupación por el Retorno de Cristo. Una preocupación
que como hemos visto está inserta en los hechos mismos
de su surgimiento, pero que en realidad no es patrimonio
exclusivo sino que han transmitido a los Testigos de Jehová,
y que contemporáneamente es compartido por un sinnúmero de grupos,
tales como los Niños de Dios, diversos grupos New Age,
etc.
Mucho del clima de espectación contemporáneo suele ser explicado
por los sociólogos como un fenómeno cultural que en Occidente
siempre se presenta alrededor de los cambios de siglo y
de milenio. Pero este no es el caso de los
Adventistas, cuyo surgimiento se da en la primera mitad del
siglo XIX.
En este caso quizás debemos buscar la explicación
en el clima general de gran fevor religioso y expectativa
que vivía la sociedad norteamericana, en plena expansión por entonces.
De cualquier modo, se trata de una obsesión que en
el ámbito cristiano recibe una única respuesta: "Días vendrán en
que desearán ver uno sólo de los días del Hijo
del Hombre, y no lo verán. Y les dirán: ´véanlo
aquí, vénlo allá´. No vayan, ni corran detrás..." (Lc 17,22-23).
Respuesta que se hace aun más contundente en el Evangelio
según San Mateo, cap. 24, v. 36: "...de aquel día
y hora nadie sabe nada, ni los ángeles de los
cielos, ni el Hiio, sino sólo el Padre..."
Y si
ni aun el Hijo de Dios lo sabe, ¿por qué
habrían de saberlo Willian Miller, Hellen White, los adventistas contemporáneos,
los Testigos de Jehová o cualquier otro? ¿Es que acaso
son más que el mismo Cristo?
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
soy adventista y creo que sus comentarios son sin fundamento.
Publicado por: Benedicto XXX
Fecha: 2009-11-02 22:39:20
Eres el burro más ignorante, investiga y ora con sinceridad y no digas necedades y mentiras.
Publicado por: Sebastian
Fecha: 2009-10-23 11:06:10
Muy interesante el articulo, pero realmente me parece patetico y penoso la manera de presentar el tema. Da la impresion de que quien escribio esto es un grupo de sectarios desesperados por recuperar el control, que a un grupo de miembros de la Iglesia. Es un hecho, la santa Iglesia Catolica perdio terreno y no adelanta crear este tipo de informes inmaduros para hacer frente a la avalancha de movimientos religiosos, sectarios o no, acaparando el globo entero.
Con esta vision de critica penosa.
Publicado por: rodney
Fecha: 2009-10-21 16:23:05
Se entiende que hagan mas caso a la ley del hombre.ya que si existe un supuesto representante de DIOS aquí en la tierra y la iglesia catolica tiene la potestad de viatificar, etc. cosas que no son biblicas, cuanto más un mandamiento como es el sábado que te identifica a Dios como el creador de las cosas. ademas en creo? isaias 8:20. hay catolicos muy sinceros. pero mucha folosofia griega etc, hay un ateismo. lea Daniel y busque un libro de historia, o el cap de la cuatro bestias. lea historia.
Publicado por: rodney
Fecha: 2009-10-21 16:16:03
El Sabado no es judaizante, porque antes de que exitiera los judios o israel ya era santificado(genesis) antes de que moises la pronunciara. somos salvo por gracia no por la ley. pero si amo a DIOS, respeto, no tengo otros Dioses, etc, si la gracia te cubre entonces has la voluntad de DIOS, en esto sabran q lo conoces, en que amas a DIOS y guarda sus mandamientos, el que diga que no, es porque no le ha conocido. El domingo es mandamiento de hombre y no de DIOS.en el canon catolico sale el cambio