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Autor: P. Flaviano Amatulli Valente Plan "Despertar": una respuesta católica
Explicación y los medios de los católicos para enfrentar el grave problema de las sectas en constante expansión
Plan "Despertar": una respuesta católica
Plan "Despertar": una respuesta católica al programa evangélico "Amanecer"
Premisas
No se trata de un plan "oficial" de la Iglesia
Católica a ningún nivel. Se trata sencillamente de un
intento particular de dar una respuesta al problema de las
sectas.
Su finalidad es "despertar" el interés y la acción
de la Iglesia en este sector.
Frente al programa "Amanecer",
todo esto puede aparecer demasiado pobre y hasta ridículo.
Más pobre y hasta ridículo tenía que haber parecido David
frente a Goliat. Y ganó la pelea.
No todos tienen
la capacidad, las ganas y el valor de enfrentarse a
este problema.
No faltan pastores "cobardes" que se escudan
bajo el manto del ecumenismo para no hacer nada y
sentirse "progresistas".
Este Plan quiere reunir a todos los católicos
de buena voluntad, que aman profundamente a Cristo y a
su Iglesia y quieren hacer algo para ayudar a los
hermanos más expuestos al peligro de dejarse arrastrar por las
sectas.
Es un acto de fe en la Iglesia, "una,
santa, católica y apostólica".
Todos están invitados a tomar lo
que les pueda ayudar y al mismo tiempo a ofrecer
las aportaciones que consideren más oportunas para enriquecerlo más.
1.-
¿En que consiste el Programa evangélico «Amanecer"? El Programa "Amanecer"
consiste en un conjunto de estrategias para la conquista evangélica
(protestante) del mundo entero, teniendo como meta levantar una capilla
por cada barrio, colonia aldea o pueblito.
Que cada grupo
de personas de 500 a 1,000 cuente con su capilla
y una pequeña congregación de por lo menos 10 personas,
que establezcan contacto directo con todos los demás habitantes del
lugar. Y todo esto a nivel mundial, empezando por los
países católicos y dando prioridad a Guatemala y Filipinas.
2.- Respuesta católica Que en cada barrio, colonia, aldea o
pueblito exista por lo menos una pequeña comunidad cristiana, con
o sin capilla propia, que tome contacto con todos los
habitantes del lugar y represente un fermento de vida cristiana
(comunidades neocatecumenales, comunidades eclesiales de base, grupos de oración, etc.).
Lo importante es que la comunidad cuente con los elementos
básicos de la vida cristiana (oración, escucha de la Palabra
y compromiso).
Para hacer frente al problema de las sectas,
es muy importante que los miembros de estas pequeñas comunidades
cristianas cuenten con una preparación específica en el campo bíblico
y del sectarismo, para dialogar con los católicos en dificultad
por motivos de fe y cuestionar a los hermanos separados.
Y todo esto, empezando por los ambientes católicos y especialmente
por los que más se encuentran en la mira de
las sectas, como son Guatemala y Filipinas, América Latina y
las mismas regiones de Estados Unidos con mayor presencia católica.
3.- Nueva Evangelización ¿Cómo lograr que en cada grupo humano
y ambiente exista una pequeña comunidad cristiana, llena de fe
y entusiasmo misionero? Poniendo en marcha la Nueva Evangelización, tan
auspiciada por el Papa Juan Pablo II.
¿Y cómo poner
en marcha la Nueva Evangelización? Antes que nada, propiciando una
buena infraestructura pastoral para que todos los miembros de la
Iglesia sean debidamente atendidos y, al mismo tiempo, estar en
condiciones para una actividad específicamente misionera.
Evidentemente, para lograr esto,
no es suficiente la acción, aunque sea esmerada, del clero
y la vida religiosa. Es indispensable la intervención directa del
laicado, mediante el establecimiento de los ministerios laicales y el
diaconado permanente, que puedan transformarse en los primeros colaboradores de
los obispos y de los presbíteros.
Además, es necesario dividir
las parroquias en sectores, cada uno atendido por un diácono
permanente o un ministro laico.
Una vez controlado el territorio
parroquial, contando con ministros suficientes y capacitados, hay que preocuparse
por los ambientes humanos: cárceles, hospitales, escuelas, juventud, familia, niñez,
etc., con una pastoral específica y personal oportunamente preparado.
En
toda esta labor, sin duda los movimientos apostólicos podrán ofrecer
los recursos humanos y materiales necesarios para lograr esta infraestructura
básica y formar las pequeñas comunidades cristianas que tanto necesitamos.
Que esto quede bien claro: no podemos hablar de Nueva
Evangelización sin preocuparnos antes que nada de formar los cuadros
básicos para "pastorear" eficazmente al pueblo de Dios. Muchos católicos,
en efecto, dejan la Iglesia, sencillamente por el hecho de
no ser debidamente atendidos. Los "vacíos pastorales" siguen siendo aún
la causa principal del éxodo de los católicos hacia las
sectas.
4.- Defensa de la fe Evidentemente no
se trata de atacar a los hermanos que dejaron la
Iglesia, o presionarlos para que regresen. Antes que nada, esta
actividad tiene que dirigirse al interior de la Iglesia. En
un segundo tiempo y, como de reflejo, se dirigirá a
los que se fueron con las sectas. Más que nada
se trata de prevenir el incendio, más que de apagarlo.
Así que la Defensa de la Fe tiene dos aspectos
fundamentales: 1.- Fortalecer la fe de los católicos ¿Cómo lograr
esto? a) Aclarando que la Iglesia Católica es aquella única
Iglesia que fundó personalmente Cristo cuando vivió en este mundo,
dirigida por Pedro y los apóstoles. Esta fue encargada de
llevar el Evangelio a todo el mundo. Actualmente en la
Iglesia Católica reside la plenitud del Evangelio, de los medios
de salvación y de los poderes que Cristo entregó a
Pedro y los apóstoles.
Las sectas, por el contrario, son
grupos particulares, fundados por hombres. No cuentan con ninguna
garantía de parte de Cristo. Por eso enseñan cosas buenas
y también cosas malas. Por eso hay tanta división entre
ellas mismas.
b) Haciendo reflexionar sobre el hecho que la
Biblia surgió de la Iglesia y no la Iglesia de
la Biblia. Por tanto, es un absurdo tomar la Biblia
y rechazar aquella Iglesia que le dio origen, y después
con la Biblia fundar la propia Iglesia, desconociendo la que
fundó Cristo personalmente cuando vivió en este mundo.
c) Dando
a conocer la respuesta a los principales ataques de las
sectas.
Cuando un católico conoce todo esto, difícilmente se dejará
confundir por las sectas, a menos que no intervengan otros
factores de orden sicológico o económico.
2.- Cuestionar a los
hermanos separados Cuestionar, no presionar. También en este caso es
preferible confiar en el "esplendor de la Verdad". Callarse por
un malentendido ecumenismo, es cobardía y traición. A nosotros está
poner los medios humanos; a Dios llevar a cabo la
obra.
Recordar el ejemplo del Buen pastor que busca a
la oveja perdida y cura a la herida. Solamente el
asalariado, preocupado por sí mismo, su bienestar y prestigio, abandona
la oveja a su destino, gritando a los cuatro vientos:
"Yo no tengo problemas con las sectas: me llevo muy
bien con sus pastores". Claro, porque "el lobo no se
come al pastor, sino a las ovejas", como decía un
agente de pastoral laico en cierta ocasión.
Así que, seamos
más realistas y menos demagógicos, dejando a un lado actitudes
infantiles que de nada sirven.
5.- Ecumenismo y defensa de
la fe Se trata de dos tareas complementarias: ecumenismo con
los que buscan la unidad y defensa de la fe
con los que la amenazan. La defensa de la fe
es para evitar la división; el ecumenismo para restablecer la
unidad. En efecto, el título del documento conciliar que se
refiere la ecumenismo es "Unitatis redintagratio" (Restablecimiento de la unidad).
Para algunos parece que el ecumenismo quiere decir el reconocimiento
y la aceptación de la división como algo normal, sin
ninguna perspectiva de unidad. Como si el ecumenismo fuera el
camino para la aceptación de una super-iglesia, dando por descontada
la muerte de aquella única Iglesia que fundó Cristo, dirigida
por Pedro y los apóstoles.
En cualquier sociedad, frente a
una invasión en acto, se ve qué hacer para detenerla.
Sólo después se habla de paz. En efecto, es ridículo
hablar de paz en plena guerra, bajando la guardia y
dejando al agresor plena libertad de acción en contra de
los ciudadanos.
En el caso de las sectas, es evidente
que están tratando de confundir y enredar a nuestros católicos
con un sinfín de mañas y artimañas. Entonces, tenemos que
ver como ayudar a nuestros hermanos a no dejarse engañar.
Una vez que pierden su euforia conquistadora, será posible hablar
seriamente de ecumenismo. En efecto, las sectas nunca han hablado
de ecumenismo.
Lo vuelvo a repetir: la defensa de la
fe es para evitar que el incendio se extienda más;
el ecumenismo es para apagarlo. Y no vaya a suceder
que para poder ejercer el propio carisma ecuménico, se vayan
propiciando incendios por todos lados.
La Apologética se preocupa por
fomentar la fe del católico, para que no se deje
desviar por propuestas religiosas diferentes y permanezca firme en la
Iglesia; el Ecumenismo se preocupa por superar las diferencias existentes
entre las distintas expresiones del cristianismo con miras a reconstruir
la plena unidad.
Siempre será necesaria la Apologética, porque siempre
habrá tentaciones en contra de la fidelidad a Cristo y
a su Iglesia; siempre será necesario el Ecumenismo porque, de
hecho, siempre habrá discrepancias y divisiones entre los discípulos de
Cristo.
El mismo rostro humano de la Iglesia exigirá siempre
un cuidado constante para evitar y curar heridas. Para
evitar divisiones, la Apologética; para restablecer la unidad, el Ecumenismo.
Admitir solamente el ecumenismo es pecar de ingenuidad, como si
el peligro de la división no estuviera siempre latente en
la Iglesia; por otro lado, quedarse solamente con la Apologética
es pecar de crueldad, dejando a la deriva a los
que se desvían.
Sano realismo: somos débiles, somos pecadores, es
fácil apartarse de Dios y del hermano; hay que luchar
constantemente por restablecer la unidad con Dios y el hermano.
Unidad del corazón y unidad visible. Unidad en
el interior de la Iglesia y unidad con los que
de distinta manera se apartaron de ella.
Amor hacia los
de adentro y amor hacia los de afuera. Por amor
y con amor, fortalecer la fe del hermano débil para
que no ceda frente a las presiones externas; al mismo
tiempo, por amor y con amor cuestionar al hermano que
se alejó, para que recapacite y juntos podamos emprender el
camino de aquella unidad tan querida por Cristo (Jn 17,21)
y simbolizada en la imagen del único rebaño bajo la
guía del único Pastor (Jn 10,16). Apologética y Ecumenismo, las
dos caras de la misma medalla: la búsqueda y preservación
de la unidad. Unidad para que no se rompa
y unidad para que se restablezca. El signo de la
mesianidad de Cristo. Una tarea que se merece cualquier sacrificio.
6.- Preparación La actividad a desarrollarse en el campo de
la defensa de la fe es muy amplia y diferenciada,
según se dirija al pueblo en general o a los
que van a transformarse en los "expertos" en esta labor.
1.- Concientización Se dirige al pueblo en general y mira
a dar seguridad a su fe. Se trata de situar
el problema del sectarismo en sus justas dimensiones, teniendo presente
el aspecto teológico y pastoral y ofreciendo pistas de solución.
Al mismo tiempo se trata de dar la respuesta a
ciertas acusaciones injustas que vienen de parte de las sectas.
El objetivo consiste en crear en los católicos la conciencia
de encontrarse en la verdadera Iglesia de Cristo e impulsarlos
hacia una vida cristiana más auténtica, viendo en el problema
de las sectas una amenaza en contra de la propia
fe, una prueba más que hay que superar para ser
verdaderos discípulos de Cristo.
2.- Capacitación Se dirige a grupos
especiales y mira a formar "expertos" en el problema del
sectarismo.
Se desarrolla a tres niveles: a) Nivel básico Abarca
tres aspectos:
Identidad católica: la Iglesia, la Biblia, diferencia
entre Antiguo y Nuevo Testamento, contenidos bíblicos, interpretación de la
Biblia, María, bautismo, el culto, Apocalipsis, etc.
Separación y búsqueda
de la unidad: origen del protestantismo, causas del sectarismo, métodos
de conquista utilizados por las sectas, ecumenismo, líneas de acción
pastoral, etc.
Respuesta a los principales ataques de las sectas:
imágenes, Papa, fin del mundo, purgatorio, etc.
b) Nivel medio
Se trata de un estudio detallado acerca de los testigos
de Jehová, los mormones, los adventistas del séptimo día, la
nueva era y algún otro grupo que en el lugar
tiene una importancia especial. Al mismo tiempo se profundiza más
el curso anterior y se da la respuesta a las
dificultades que hubieran surgido a raíz del trabajo que se
está realizando con relación al problema de las sectas.
c)
Nivel superior Se estudia la teología protestante con relación a
la teología católica, teniendo presente de una manera especial el
momento de la Reforma protestante y la Contrarreforma católica.
Quiero
aclarar que todo esto no es un proyecto y nada
más. Más bien se trata de un sistema que se
ha ido implementando poco a poco mediante la investigación y
la experiencia desde hace diez años. Además, abarca el aspecto
teórico y práctico, con evaluaciones continuas, encuestas y entrenamiento para
aprender a dialogar.
3.- Promotores y Defensores de la Fe
El objetivo de todo este trabajo consiste en crear en
cada diócesis, parroquia, pueblo o barrio un grupo de "Promotores
y Defensores de la Fe", que se dediquen al problema
de las sectas, dispuestos a intervenir al momento oportuno para
asesorar a los católicos en dificultad y dialogar con los
hermanos separados que manifiestan algún interés hacia el catolicismo.
7.-
Actividades
Pláticas, conferencias, congresos, homilías, convivencias con cantos, mensajes,
sociodramas y entrenamientos acerca del problema de las sectas.
Cursos
de concientización y cursos de capacitación.
Edición y difusión de
folletos, libros, audiocassettes y videocassettes, programas de radio y televisión,
secciones en los periódicos, etc.
Investigaciones, ejercitaciones y tesis en
los seminarios y demás centros de estudios.
Bibliotecas para favorecer
el conocimiento de la problemática relacionada con el fenómeno sectario.
Visitas domiciliarias.
8.- Prioridades Para avanzar y no enfrascarse en
situaciones de poca trascendencia, es necesario tener presentes algunas prioridades:
1.- Territorio a) Antes que nada, hay que luchar para
que en cada nación haya por lo menos un equipo
de "Promotores y Defensores de la Fe". b) Este equipo
tratará de hacerse presente en todas las diócesis, dando a
conocer la actividad y el material existente acerca del problema
de las sectas. c) Empezar a realizar el programa de
actividades en las diócesis más abiertas y sensibles al problema
de las sectas. d) Una vez presente en una diócesis,
hay que tratar de hacerse presentes en todas las parroquias.
e) El equipo parroquial tratará de hacerse presente en
todos los barrios, colonias, sectores o pueblitos, luchando para que
en cada lugar haya por lo menos una persona preparada
sobre el problema de las sectas. f) Si se trata
de pequeñas naciones, un grupo de ellas puede ser incluido
en un mismo proyecto. (Ej.: Centroamérica) o dividirlas en uno
o más proyectos según el idioma (Ej.: el Caribe).
2.-
Material didáctico a) Empezar con el más sencillo y barato:
por ejemplo, "Cuidado con las sectas", "La Iglesia Católica y
las sectas. Preguntas y respuestas", "Historia de la Salvación Popular",
y los cassettes "Iglesia y sectas" y "Canta y defiende
tu fe". b) Después se pasa a otro material, según
las necesidades de la gente y sus posibilidades económicas. c)
Promover la traducción y adaptación del material a las principales
lenguas: inglés, francés, italiano, portugués, etc.; o dialectos. 3.- Ambiente
a) Empezar siempre por los obispos y presbíteros y seguir
con los seminarios, centros de formación para los religiosos y
las religiosas, centros de formación para laicos, movimientos apostólicos y
pueblo en general.
No importa si aceptan o no; lo
importante es que puedan darse cuenta de las ideas que
se manejan y del material que se utiliza.
No hay
que ceder a la tentación de dirigirse directamente al pueblo
en general, que es el más expuesto al peligro de
las sectas y, por lo tanto, el más sensible a
esta problemática. Hay que estar bien convencidos de que se
logra mucho más conquistando a la causa algún obispo, presbítero,
seminarista, religioso, religiosa o laico comprometido, que concientizando a un
montón de laicos sin ningún compromiso con la Iglesia.
b)
Luchar para que se implanten cursos formales acerca del problema
de las sectas en los seminaristas y demás centros de
formación para religiosos y laicos.
Solamente así se pondrán las
bases para implantar en la Iglesia el ministerio de la
defensa de la fe.
c) Detectar a personas de los
distintos ambientes (obispos, presbíteros, religiosos, religiosas, laicos comprometidos), que
simpaticen con esta actividad, con el fin de formar células
que traten de convencer a los de su misma categoría.
9.- Motivación Uno tanto más se involucra cuánto más se
siente motivado. Las motivaciones pueden ser de orden:
Bíblico: fidelidad a la Iglesia que fundó Cristo; unidad entre
los discípulos de Cristo; amor hacia la madre de Jesús,
a la Eucaristía, al Sucesor de Pedro, a
la palabra de Dios, interpretada correctamente; sentido de alerta frente
a los falsos profetas y falsos mesías; etc.
Histórico: la
Iglesia Católica es la que fundó Cristo, las sectas surgieron
después; la Biblia surgió de la Iglesia Católica y no
viceversa; las sectas arrebataron la Biblia de la Iglesia Católica,
tergiversando su sentido auténtico.
Patriótico: nuestra patria o nuestra raza
están siendo invadidas por las sectas, tenemos que hacer algo.
Es el momento de pasar a la acción. Imitar el
amor de Cristo y Pablo para con su gente.
Cultural:
las sectas se aprovechan de la Biblia para trastocar la
cultura y los valores de nuestro pueblo, imponiendo la cultura
y los valores del imperio. Es tiempo de reaccionar.
Grupal:
nuestro movimiento, nuestra diócesis, nuestra parroquia, el laicado, la vida
religiosa, nuestra congregación... hoy tiene una gran oportunidad de servir
a Dios, a la Iglesia y a la sociedad. Hay
que aprovecharla.
Personal: se vive una sola vez: tú tienes
una gran oportunidad para hacer historia y ser alguien en
el plan de la salvación. Lánzate a la acción. Mejor
un día o un año como águila o león, que
cien años como gallina o ratón. Santo Domingo de Guzmán,
San Francisco de Asís y tantos otros más supieron aprovechar
la oportunidad que tuvieron y lograron ser lo que son.
Y tú, ¿qué esperas?
10.- Información Cualquier experiencia, iniciativa o
reflexión puede influir en los demás si es conocida. Por
lo tanto, es necesario recoger toda la información posible (literatura,
actividades, planes, etc.) acerca del fenómeno sectario y ponerla a
disposición de todos los interesados.
Medios a
utilizar:
boletines a nivel nacional.
revista a nivel
internacional, (el actual Boletín «Iglesia y Sectas» podría transformarse en
una revista para todo el continente americano).
congresos locales, regionales,
nacionales e internacionales para el pueblo en general y también
para grupos reducidos de expertos. Puede haber congresos especiales para
agentes de pastoral.
bibliotecas especializadas en el problema de las
sectas, con material católico, de las mismas sectas y de
los expertos en el fenómeno sectario.
11.- Espíritu profético Para
muchos el ecumenismo es una panacea. Según ellos, allá está
la clave para solucionar todos los problemas de orden religioso,
que aquejan a la Iglesia y a la sociedad, cerrando
los ojos y los oídos frente al clamor del pueblo,
que está siendo atacado por las sectas. Tienen una visión
demasiado rosada de la realidad.
Pues bien, los que trabajamos
en el campo de las sectas queremos representar una voz
profética acerca de la realidad en que vive el pueblo
cristiano, desgarrado por la división y expuesto a mayores sufrimientos
a causa del tenaz proselitismo sectario, si no se oye
su voz y no se atienden sus demandas de ayuda.
Antes que nada, este espíritu profético se manifiesta en una
denuncia de todo lo que está desfigurando el rostro de
la Iglesia y en una demanda de mayor compromiso hacia
las masas católicas que se sienten abandonadas, frustradas y pisoteadas.
En realidad, no se puede hacer frente al problema de
las sectas sin realizar primero un verdadero cambio en las
estructuras pastorales de la Iglesia que permitan una atención personalizada
hacia todos sus miembros mediante el surgimiento de un laicado
maduro y responsable, verdadero colaborador del clero en la tarea
evangelizadora. Después, se manifiesta en un esfuerzo por detectar ciertas
falacias presentes en algunas maneras de llevar adelante el ecumenismo
con mucha superficialidad y sin sentido crítico, contribuyendo así a
derrumbar la fe de los débiles.
Y, por fin, se
manifiesta en descubrir los engaños presentes en la acción proselitista
de las sectas, hablando mucho de amor y sembrando el
odio contra todo lo que es católico. Los que
trabajamos en esta línea, queremos descubrir la voz del Señor,
presente en el fenómeno sectario e invitar a todos a
estar atentos a esta voz para ser dóciles a las
mociones del Espíritu.
12.- Metas concretas El problema de las
sectas es muy complicado. Por lo tanto, si pretendemos encontrar
una solución global a este problema, nos vamos a enfrascar
en un sinfín de otros problemas de difícil solución.
Por
lo que respecta al Plan "Despertar", lo que importa es
dar a todos los católicos la oportunidad de conocer su
identidad para no dejarse confundir por las sectas, y que
además conozcan la respuesta a sus principales ataques. No hay
que olvidar que el engaño juega un papel muy importante
en la estrategia de conquista de las sectas.
Evidentemente, no
se descartan las investigaciones profundas acerca del fenómeno sectario, que
sin duda pueden ayudar bastante para establecer ciertas líneas de
acción más acordes a la realidad. Lo que queremos decir
es que no responden a nuestro objetivo concreto e inmediato.
Lo que en este momento nos importa más es implantar
en todas partes grupos de "Promotores y Defensores de la
Fe". Y para lograr esto es importante fijarse metas concretas.
He aquí unos ejemplos prácticos:
Este año vamos a
tomar contacto con todos los spos de tal nación o
región, tratando de establecer, por lo menos, un grupo de
"Promotores y Defensores de la Fe" en cada diócesis que
acepta nuestro método de trabajo.
Donde ya estamos trabajando, nos
comprometemos a subir un 20% de los grupos de "Promotores
y Defensores de la Fe" durante el lapso de un
año.
Nos comprometemos a establecer el Plan "Despertar" en todos
los países que cuenten con cierta presencia católica, amenazada por
la acción proselitista de las sectas.
Después, los grupos de
"Promotores y Defensores de la Fe" tratarán de implementar en
cada lugar las iniciativas que consideren más oportunas. Lo
mismo hay que hacer con relación al tipo de actividades
que hay que desarrollar para hacer frente al problema de
las sectas. Por ejemplo:
Durante los próximos 3 años
lucharemos para lograr en cada diócesis, por lo menos, un
programa de radio relacionado con el problema de las sectas.
En un lapso de 3 años vamos a establecer en
cada nación un centro para editar y difundir el material
relacionado con el problema de las sectas.
Nos comprometemos a
difundir durante el próximo año la cantidad de 20, 000
ejemplares del folleto... o del cassette...
Lo que importa es
que se trate de metas bien precisas y factibles, cuyo
éxito se puede fácilmente evaluar. Esta manera de trabajar sin
duda ofrece un gran estímulo para avanzar más aprisa.
13.-
Iniciativas de apoyo Para hacer más efectivo el Plan "Despertar",
es necesario implementar una serie de iniciativas de apoyo, como
son: 1.- Favorecer el surgimiento de pequeñas comunidades cristianas, los
ministerios laicales y el diaconado permanente. 2.- Promover un culto
más vivo y participativo. 3.- Purificar la religiosidad popular. 4.-
Multiplicar los centros de formación para laicos a nivel parroquial,
zonal, diocesano y regional. 5.- Impulsar las visitas domiciliarias. 6.-
Impulsar la pastoral rural y suburbana. 7.- Impulsar en los
seminarios y demás centros de formación para religiosos, religiosas y
laicos comprometidos, una cátedra de oratoria sagrada y comunicación masiva.
8.- Aprovechar las misiones populares, la catequesis presacramental y la
homilía para aclarar los puntos relacionados con el problema del
sectarismo. 9.- Construir una capilla por cada colonia, barrio o
pueblito. 10.- Establecer una línea telefónica por cada nación, región
o ciudad con el fin de asesorar a las personas
necesitadas de ayuda espiritual. 11.- Poner en cada templo católico
un buzón, en el cual se puedan depositar cartas, solicitando
ayuda para los hermanos que se encuentren en peligro de
perder la fe o presentando alguna sugerencia. 12.- Establecer una
cátedra de ecumenismo y apologética en los seminarios y centros
de formación para religiosas y laicos. 13.- Establecer una licenciatura
en teología con especialización en ecumenismo y sectas. 14.- Fundar
escuelas de apologética en los lugares más afectados por el
problema de las sectas. 15.- Impulsar tesis y ejercitaciones escolares
sobre el fenómeno sectario, sea en las instituciones eclesiásticas que
gubernamentales o particulares. 16.- Promover oraciones públicas y privadas en
favor de la unidad de los cristianos. 14.- Espíritu misionero
y voluntariado Es un hecho que desde hace algunos años
el espíritu misionero ha decaído muchísimo en la Iglesia Católica.
Causas:
Una cierta manera de presentar el ecumenismo y
los valores que se encuentran en todas las culturas y
religiones, vanificó el sentido de la misión, vista como herencia
de un pasado oscurantista y cargado de fanatismo.
Los jóvenes
de ahora le tienen miedo a un compromiso por toda
la vida.
Se insistió demasiado en un voluntariado con miras
a la promoción humana, dejando a un lado el aspecto
específico de la evangelización, que consiste esencialmente en anunciar a
Cristo.
Solución: Aparte de las formas tradicionales de realizar la
misión, hay que ir descubriendo nuevos caminos.
Que los
movimientos apostólicos se hagan presentes y actúen también en las
regiones marginadas religiosamente, desplazándose de un lugar a otro y
de un país a otro.
Que dentro de la Iglesia
pueda surgir un voluntariado realmente misionero, especialmente entre los jóvenes.
En este aspecto, el Movimiento Eclesial "Apóstoles de la Palabra"
puede ofrecer una inspiración válida para todos. Se trata de
muchachos y muchachas que, antes de casarse o de dar
inicio a una actividad profesional, dan un servicio a la
Iglesia. Dejan su familia, su pueblo... y se integran al
Movimiento.
Primero tienen una preparación de unos 5-6 meses y
después hacen la promesa de un año. Algunos se quedan
durante dos, tres o más años, otros por toda la
vida. Tienen la oportunidad de dar un servicio a la
Iglesia, de prepararse mejor y de aclarar la propia vocación.
¿Qué sucederá si algún día la idea del voluntariado misionero
toma fuerza entre los jóvenes católicos? Cambiará la faz de
la tierra. ¿Y por qué no se lucha para que
esto suceda? Porque hay poca fe en los jóvenes y
en la misión.
15.- Economía Para avanzar con rapidez en
la realización del Plan "Despertar", es evidente que se necesitan
también los medios económicos ¿Cómo lograrlos? Se necesita mucha creatividad,
teniendo presentes las distintas situaciones.
Aunque por lo general los
católicos prefieren ayudar cuando se trata de enfermos, terremotos o
cosas por el estilo; de todos modos poco a poco
se logra sensibilizar también acerca del problema sectario, que tanto
sufrimiento está causando a nivel personal, familiar y social.
Yo
creo que es muy importante ser muy concretos, si se
quiere solicitar alguna ayuda. Hay que presentar proyectos muy concretos.
Por ejemplo:
- Editar cierto material en algún lugar.
Rentar o construir algún centro para capacitar o dar alojamiento
a los que se dedican a la promoción y defensa
de la fe.
Dar alojamiento, comida y material a un
número determinado de personas, que se van a preparar durante
cierto tiempo.
Hacer cierta promoción de material en algún lugar,
dándole a un precio menor del costo.
Preparar o pasar
por radio algún programa sobre el problema de las sectas.
Hay que ser lo más precisos que se pueda, si
se quiere evitar suspicacias y propiciar una ayuda más segura.
Confieso que en este aspecto no tengo experiencia. Ojalá que
entre los que trabajamos en este sector haya alguien que
nos pueda ayudar al respecto, dándonos alguna sugerencia.
16.- Organización
Me consta que en distintas partes están surgiendo iniciativas con
relación al problema de las sectas. Normalmente se trata de
editar algún folleto, dando respuesta a los principales ataques de
los hermanos separados. Pero no es suficiente para hacer frente
a esta avalancha sectaria que se nos está cayendo encima.
Se necesita mucho más.
Es urgente que unamos esfuerzos en
esta línea, dejando a cada uno su propia identidad como
individuo o institución. Podemos intercambiar experiencias e ideas, para que
algún día podamos establecer una verdadera pastoral relacionada con el
problema sectario.
Ojalá que algún día podamos reunirnos en algún
lugar para profundizar el tema y buscar alguna línea de
acción en común. Mientras tanto, cada quien trate de acelerar
el ritmo de su actividad con relación al problema sectario,
fijándose metas bien concretas. Tal vez en este sentido el
Plan "Despertar" pueda ofrecer alguna ayuda eficaz.
17.- Diez sugerencias
para poner en práctica el Plan «Despertar» 1.- Tener grandes
ideales o sueños.
Pensar en grande. En el caso concreto
del fenómeno sectario, estar convencidos de que podemos parar el
avance de las sectas.
Si en el pasado la Iglesia
ha logrado superar grandes pruebas, ¿por qué ahora no logrará
superar la prueba de las sectas?
2.- Ser realistas, estando
bien informados.
Soñar con los pies bien puestos sobre la
tierra. Estar bien informados acerca de la realidad y saber
discernir en ella la voluntad de Dios.
3.- Formular proyectos
con metas altas, concretas y medibles.
No bastan propósitos genéricos.
Hay que ser prácticos e imponerse metas, que representen un
reto a la propia capacidad de entrega. Que se trate
de algo que se pueda realmente lograr, para evitar después
amargas decepciones y desaliento.
Que todos los que están involucrados
en el proyecto estén bien conscientes de lo que van
a hacer para alcanzar las metas.
4.- Definir bien los
programas para alcanzar las metas. Aclarar: - Quiénes van
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