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| Wulfstano (Wolstan) de Worcester, Santo |
Obispo y MonjeMartirologio Romano: En la ciudad de Worcester, en
Inglaterra, san Wulfstano, obispo, que, pasando del claustro a la
sede, mantuvo las costumbres monásticas junto al celo pastoral. Visitó
incansablemente las parroquias de su diócesis, ocupándose en erigir iglesias,
fomentar los estudios y condenar la venta de esclavos (1095).
Fecha
de canonización: 14 de mayo de 1203 por el Papa
Inocencio III. Benedictino y Obispo de
Worcester; nació en Long Itchington, Warwickshire, Inglaterra, aproximadamente en 1008;
murió en Worcester, el 19 de enero de 1095.
Fue
educado en las grandes escuelas monásticas de Evesham y Pterborough.
Resueltamente combabió y superó las tentaciones de su juventud, e
ingresó al servicio de Brithege, Obispo de Worcester, quien le
ordenó como sacerdote aproximadamente en 1038.
Rechazando todos las prerrogativas
eclesiásticas, llegó a ser novicio en el gran priorato de
Worcester, y luego de ocupar posiciones en varias oficinas en
el monasterio llegó a ser prior de la catedral. Mantuvo
esta posición de manera edificante, guiado por su sentido de
caridad, santidad en su forma de vida, y estricta observancia
de las normas, hasta 1062, cuando la Sede de Worcester
tuvo como vacante el cargo de Obispo, debido a que
quien lo ocupaba, el Obispo Aldred, fue para ser Arzobispo
de York.
Dos cardenales romanos, recomendaron a Wolstan ante el
Rey Eduardo para que llenara esta vacante. Estos dos cardenales
habían sido huéspedes de nuestro personaje con anterioridad. El rey
accedió y lo consagró el 8 de septiembre de 1062.
No fue exactamente un hombre de aprendizaje especial, ni de
gran intelecto, sin embargo se dedicó con devoción durante su
vida completa al cuidado de su diócesis, visitando, predicando, y
confirmando. Sin intermediarios, reconstruyó su catedral en el más puro
estilo sajón, además de establecer iglesias en muchos lugares. En
todo ello mantuvo su actitud y forma de vida caracterizada
por los hábitos ascéticos que había adquirido en su vida
enclaustrada.
No obstante ello, su vida estuvo llena de asiduas
actividades, además de estar dedicada a la oración y meditación.
Los Salmos estuvieron siempre en sus labios, y recitaba el
Divino Oficio en voz alta, con los asistentes en lo
que iba hacia el área rural a fin de cumplir
con sus deberes episcopales.
Wolstan fue el último obispo inglés
que fue nombrado por un rey sajón, el último representante
episcopal representante de la Iglesia de Bede y de Cuthbert,
y el enlace entre estas iglesias y la Iglesia de
Lanfranc y Anselm. Luego de la conquista, cuando casi todos
los sajones nobles y el clero fue despojado de sus
oficinas y honores a favor de los normandos, Wolstan retuvo
su sede, y gradualmente se fue ganando la estima y
la confianza tanto de Lanfranc y del conquistador mismo.
Aelred
de Rievaulx cuenta la leyenda de cuando se le pidió
que renunciara a ser obispo, y de cómo colocó su
cruz frente a la tumba de Eduardo El Confesor en
Westminster. La cruz se mantuvo fija, como un símbolo del
cielo de que el santo obispo debía permanecer en su
cargo. Sobrevivió tanto a Guillermo el Conquistador, como a Lanfranc,
y fue uno de los que consagró a San Anselmo. |
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