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Antonio Socci, Los nuevos perseguidos, Investigación sobre la intolerancia anticristiana
en el nuevo siglo del martirio. Ediciones Encuentro, Madrid, 2003.
El
cardenal Ratzinger, en un comentario teológico a la tercera parte
del secreto, escribe: «El camino de la Iglesia se describe
así como un viacrucis, como camino en un tiempo de
violencia, de destrucciones y persecuciones. Se puede ver representada en
esta imagen la historia de todo un siglo». En el
tercer secreto «podemos reconocer el siglo pasado como siglo de
los mártires, como siglo de los sufrimientos y de las
persecuciones contra la Iglesia», pero también descubrimos «que la fe
y la oración son poderosas, que pueden influir en la
historia y que, al final, la oración es más fuerte
que las balas». Por último, descubrimos que «ningún sufrimiento es
vano».
Finalmente, el cardenal Ratzinger analiza la expresión fundamental del secreto,
que se atribuye a la Virgen: «Mi Inmaculado Corazón triunfará».
El prelado se pregunta: «¿Qué quiere decir esto? Que el
corazón abierto a Dios, purificado por la contemplación de Dios,
es más fuerte que los fusiles y que cualquier tipo
de arma. El fiat de María, la palabra de su
corazón, ha cambiado la historia del mundo, porque ella ha
introducido en el mundo al Salvador... Desde aquel momento cobran
todo su valor las palabras de Jesús: “Padeceréis tribulaciones en
el mundo, pero tened confianza: yo he vencido al mundo”
(Jn 16,33). El mensaje de Fátima nos invita a confiar
en esta promesa».
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