La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: Rodolfo Jorge Brieba | Fuente: Asociación Una Voce Sevilla Ceremonias de la misa rezada según el Rito Romano en su forma extraordinaria.
Para los sacerdotes que deseen beneficiarse con la posibilidad de celebrar la misa según el rito romano, de acuerdo con lo establecido por S.S. Benedicto XVI.
Ceremonias de la misa rezada según el Rito Romano en su forma extraordinaria.
CEREMONIAS DE LA MISA REZADA SEGUN EL RITO ROMANO en su
FORMA EXTRAORDINARIA POR UN SACERDOTE DE LA FRATERNIDAD SACERDOTAL SAN PEDRO
(FSSP) [con notas de UVA – Una Voce Argentina]
CUM PERMISSU SUPERIORUM Datum
ex aedibus Fraternitatis Sacerdotalis Sancti Petri Friburgi Helvetiae, die 19 mensis
Septembris, A.D. 2007 Dr. Patrick du FAY de CHOISINET Vicarius generalis
INTRODUCCIÓN DEL
AUTOR
(Nota de UVA: INDISPENSABLE SU LECTURA PREVIA)
Omnia autem honeste et
secundum ordinem fiant ( I Cor. 14, 40 )
La celebración de
la santa Misa según el rito romano en su forma
extraordinaria no es algo que pueda improvisarse. Si se ha
alabado con frecuencia el enriquecimiento aportado al misal romano por
la reforma de Paulo VI en lo que concierne al
número de lecturas y oraciones, también es cierto que el
misal romano anterior a dicha reforma es mucho más rico
en lo que concierne a los gestos rituales, determinados en
lo esencial tanto por el ritus servandus in celebratione Missae
como por el Ordo Missae contenidos en dicho misal.
Para aquellos
sacerdotes que deseen beneficiar de la posibilidad de celebrar según
dicha forma del rito romano, de acuerdo con lo establecido
por S.S. el Papa Benedicto XVI en el motu proprio
Summorum Pontificum, se impone pues un aprendizaje y un “entrenamiento”
si quieren celebrar con el mayor fruto posible.
Las páginas que
siguen se dirigen por tanto, de manera principal, a los
sacerdotes de lengua española que desean disponer de una “guía”
para prepararse convenientemente a la celebración litúrgica. Espero, sin embargo,
que ellas sean útiles también a los fieles laicos interesados
en la práctica litúrgica así como a aquellos que, en
los seminarios, se preparan para llegar al sacerdocio.
La finalidad que
he perseguido redactando éste texto ha sido la de ofrecer
un compendio de reglas eminentemente prácticas. Es evidente que cada
uno de los ritos y cada una de las oraciones
que vamos a enumerar en las páginas que siguen, tienen
una interesantísima historia, la mayor parte de las veces más
que milenaria, y una profunda significación mística y espiritual. Sin
embargo es obvio que el carácter y la extensión de
éste trabajo me impiden adentrarme por esos horizontes casi infinitos.
No
se desanime el lector si una primera lectura le deja
la impresión de quedar abrumado por tantas reglas y tantos
detalles. La mejor manera de sacar fruto de este texto
es la de irlo leyendo por partes, tratando cada vez
de comprender y retener todos los detalles para, inmediatamente después,
ponerlos en práctica. No dude pues el sacerdote en «ensayar»
las diferentes partes de la misa. A fuerza de repetir
los mismos movimientos, un hábito termina por crearse, un cierto
“automatismo” que hará que los movimientos y los gestos que
al principio parecían complicados y arduos de aprender terminen siendo
como naturales. En efecto, la naturalidad en la celebración es
la finalidad de todo el aprendizaje. “Hay que conocer perfectamente
las rúbricas para poder desembarazarse de ellas”. Así expresaba un
sacerdote, de forma “castiza”, la misma idea.
La naturalidad en la
celebración se opone a la improvisación. El sacerdote que llega
ante el altar sin preparación práctica corre el riesgo de
sentirse tremendamente embarazado. Cosas que a primera vista parecen evidentes
no lo son tanto cuando se ven más de cerca.
¿Cómo pongo las manos? ¿Donde pongo el cáliz? ¿Qué hago
con el corporal? etc. Un previo entrenamiento teórico y práctico
(sobre todo si puede hacerse bajo la dirección de alguien
experimentado) aportará al sacerdote la pericia necesaria para ejecutar las
ceremonias del culto sin embarazo ni improvisación. Tengamos en cuenta
que las reglas litúrgicas son en su gran mayoría el
fruto de la experiencia centenaria e incluso milenaria de las
generaciones que nos precedieron. ¿Porqué no aprovechar un tal tesoro
de experiencia, que la Iglesia ha atesorado durante siglos y
que ahora nos ofrece?
Escritas con algo de prisa, en la
intención de difundirlas con ocasión de la entrada en vigor
del motu proprio Summorum Pontificum, es bien probable que encierren
estas páginas errores u omisiones, por los cuales me disculpo
de antemano y pido al amable lector de ponerme al
corriente de ellos, si buenamente puede.
El autor.
* * * *
* * * * * * * * NOTA Lo esencial de
este trabajo proviene del Ritus servandus y del Ordo Missae
del Missale Romanum edición de 1962 así como de múltiples
decretos de la S.C. de ritos. Sin embargo, cantidad de
precisiones y de detalles han sido extraídos de las obras
de eminentes rubricistas como Baldeschi, Merati, de Herdt, Mach-Ferreres, Haegy
y otros. No he citado las fuentes en cada ocasión
para no volver la lectura demasiado trabajosa y porque además
este trabajo no tiene ninguna pretensión “científica”.
CEREMONIAS DE LA MISA
REZADA SEGUN EL RITO ROMANO en su FORMA EXTRAORDINARIA
Nota: Este
texto ha sido editado para su distribución electrónica y en
papel por la Asociación Una Voce Sevilla, con permiso expreso
del autor. Se prohíbe la modificación en cualquiera de sus
partes de este documento, así como su reproducción sin la
autorización de la mencionada asociación, que tiene su sede en
la ciudad de Sevilla (España). Sólo se permiten citas del
presente trabajo, citando fuente y procedencia.
Empero, hemos recibido plena autorización
de Una Voce Sevilla para reproducir este texto en nuestro
sitio y divulgarlo entre todos los sacerdotes interesados, quienes podrán
imprimirlo libremente para su estudio.
¡Que puedan aprovecharlo lo mejor posible!
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
Consultores
de la comunidad Un servicio exclusivo para sacerdotes. Orientación y acompañamiento espiritual a Sacerdotes. Dudas y cuestiones acerca de la Vida Sacerdotal, la Liturgia, el uso y aplicación del Derecho canónico, la Formación en los seminarios y la Formación permanente del Sacerdote
Ver todos los consultores