Autor: Octavio Ortíz de Montellano | Fuente: D.A.R. Escuela de la fe Formación espiritual en la vida consagrada 1
Este curso, dirigido a formadoras de religiosas de vida consagrada quiere ofrecer una serie de elementos de carácter pedagógico y no tanto doctrinal, sobre la formación espiritual.
Importancia y características de la vida espiriual en
la vida consagrada
Este curso, dirigido a formadoras de religiosas
de vida consagrada quiere ofrecer una serie de elementos de
carácter pedagógico y no tanto doctrinal, sobre la formación
espiritual.
a) La formación espiritual es el fundamento que sostiene toda
la vida d la persona consagrada.
Los fundamentos de un
edificio son los elementos que lo sostienen y qu e
le dan un soporte. Más grade el edificio, más sólidos
deben ser los cimientos. Es decir ,que la vida consagrada.
Así
cuando recibimos un apostulante o novicia, el primer paso es
formarla en la vida espiritual, es decir, educar en ellas
la disposición habitual y positiva para relacionarse con Dios,
y para buscar hábitos de vida.
b) La formación espiritual desarrolla
la vida interior.
Tenemos una vida exterior y una interior. La
vida interior es una verdadera vida que consiste en nuestra
relación con Dios. Nace, crece, se desarrolla, fecunda y obra
frutos de vida eterna. Santo Tomás dice: la vida
es doble una exterior, según la naturaleza sensible corporal;
y otra interior, según la razón y la gracia: aquí
se tiene la comunión con Dios... imperfectamente en esta vida
y perfectamente en la otra.
La vida interior es la infusión
de la vida divina en el corazón. El organismo espiritual
sería la vida de gracia, las virtudes teologales, los dones
del Espíritu Santo. Estas realidades se deben formar y desarrollar.
La persona sin vida interior es como un aljibe que
no contiene al agua. La vida interior es especialmente importante
para un alma consagra es un signo que lleva a
los demás a Dios. De allí la importancia de formar
en vuestras hermanas la vida interior.
c) La formación espiritual es
una condición indispensable para la felicidad y para la fecundidad
espiritual.
El deseo de felicidad está inscrito en el corazón
de cada persona. Todos queremos ser felices. Pero hay una
distinción entre la alegría externa y la verdadera felicidad. La
primera es un hecho externo ruidoso. El gozo es íntimo
silencioso y profundamente radicado. El verdadero gozo debe ser
independiente de horas buenas o malas, del clima y
de las molestias. No depende del dinero, de la vida
cómoda o del placer. La fuente del gozo en nuestro
corazón es Dios. Quien tiene el verdadero gozo ve en
las dificultades y obstáculos ocasiones para crecer y las afronta
con ánimo. Y si leste gozo viene de Dios y
anida en el corazón. Lo tenemos que sentir por encima
de nuestras tristezas y cuitas.
Tenemos que acercar a Dios lo
más íntimo de nosotros. Esto puede darse en varios
modos, pongamos aquí un ejemplo:
Lo más profundo que hay en
nosotros son las intenciones. Si somos una sola cosa con
Dios, digámosle con sinceridad: "Señor, quiero lo que tú quieres"
y abriremos el camino hacia el verdadero gozo en Dios.
Se trata de asimilarnos a Dios con todo lo que
somos capaces y una de las cosas que nos son
más íntimas son las intenciones. A la lucha en la
formación espiritual la podemos llamar conformidad con la voluntad de
Dios.
Sólo quien vive así y quien tiene una fuerte vida
interior y quien está unido a Dios, puede dar frutos
de vida eterna. Es decir, sólo quien tiene una vida
espiritual intensa es capaz de dar frutos en la propia
vida y en el apostolado. Aquí sólo queremos subrayar la
importancia que la vida interior tiene en la fecundidad de
una persona consagrada. No podemos no ser fecundos en nuestra
vocación pues ésta es nuestra misión.
Y qué significa que
la formación espiritual es el centro de la persona. Significa
que de ella vienen todos los demás aspectos de la
formación. La vida espiritual , como diálogo ininterrumpido con Dios
da fuerza y energía a toda la vida.
d) Características
de la formación espiritual
- Profunda: Ante todo debe ser profunda,
no diluida sino siempre pronta para afrontar la
vida debe ser objetivamente profunda es decir en el
contenido y subjetivamente profunda, es decir , que debe ir
a toda la persona hasta sus raíces sin ser
nada superficial.
- Sistemática : Si queremos educar a nuestras hermanas
a fondo, debemos proceder de modo sistemático. Aquí se revela
toda la sabiduría de la formación organizada, del horario comunitario,
de la dirección espiritual, de la meditación y demás actividades
propias de la vida consagrada.
No se puede
dejar a la inspiración del momento una cosa de tanta
importancia. Una verdadera formación no puede contentarse con decir las
cosas esperando que por sí solas se entienden. Es necesario
dar un seguimiento de tal forma que se formen hábitos.
Una formadora es una persona que repite las cosas
de tal manera que vayan calando y asimilándose poco por
las más jóvenes. Claro que debe ser una repetición motivada
espiritualmente pero siempre una propuesta cordial y profunda.
-Llena de caridad.
La formación espiritual debe ir acompañada de la simpatía,
debe estar rodeada de una atmósfera de interés por la
formanda. La caridad es interés por el otro, es atención
a sus necesidades, es hacer a los otros lo que
quisiera que se me hiciera. por ello es creativa. La
caridad es perdón, es paciencia para esperar el momento
para intervenir. La caridad es vivir y sufrir por las
lamas a nosotros encomendadas. Sin caridad no podemos hablar de
formación espiritual.
-Personalizada La formación espiritual debe ser personalizada, no en
grupo. Cada persona tiene su propio camino, su propio temperamento,
sus tendencias buenas y malas. Se debe acompañar a cada
formanda personalmente, no sólo en el noviciado, sino también en
cada una de las etapas de formación y en el
apostolado. En cierto sentido la formación no termina. El alma
necesita siempre un experto en Dios que la ayude a
llegar a Él. Conviene preguntarnos si conocemos bien a nuestras
almas y si somos conocidas por nuestras formandas y si
fomentamos la formación continua y personalizada.
- Exigente Una buena formación
debe ser exigente. Debe decir a la persona: lo mejor
de ti todavía no se ha manifestado. Puedes dar todavía
mucho. Debes ponerte de pié y trabajar, debes ser
exigente contigo misma, debes formarte a ti misma. La formadora
ayuda pero eres tú quien debe exigirse. Para ello es
bueno corregir con caridad pero claramente mis defectos, hace falta
la direcci{on espiritual, una asistente etc.
Texto de San Agustín: Sermón
169
Si tu dijeras no puedo más, basta, aquí me quedo,
estas perdido. Camina siempre, no te pares en la cuneta,
no des marcha atrás, no te desvíes, se para lo
que ya no avanza y retrocede. Quien se replantea el
comienzo a él regresa. Mejor es caminar en el camino
correcto que correr en el equivocado.
La pedagogía en la formación
espiritual
a) Definición de la pedagogía
Es la ciencia que estudia las
leyes que rigen las actividad del educador para desarrollar las
virtudes del hombre para que pueda vivir su vocación.
- Es
una ciencia: cognitio rerum per causas conoce las cosas no
por intuición sino a través de sus causas.
- Estudia las
leyes: es un conjunto de reglas que ofrecen al formador
una guía necesaria para desarrollar adecuadamente su misión.
- Actividades de
la educadora. La formadora debe servir de guía, es un
testimonio. Puede influir de tres formas:
- Con la palabra
hablada o escrita: instruye, predica, da dirección espiritual, orienta...
- Con
la acción pedagógica: motiva, corrige, orienta, enseña el comportamiento, tiene
actos de caridad cuando la person atraviesa por un mal
momento.
- Con el propio ejemplo personal e palabra de
testimonio. (Maximiliano Kolbe)
- Desarrolla las facultades del hombre ese es
el fin pedagógico: lograr que todas las facultades lleguen
al máximo de su capacidad. No es algo banal sino
un gran compromiso. La persona tiene facultades, tendencias, dificultades, obstáculos
para desarrollar bien su vocación. Las consecuencias del pecado
original: la concupiscencia. Para ello es necesaria una base de
antopología. Per questo è necessaria una base di antropologica teolóica.
Todos los elementos de la personalidad deben ser puestos
en juego, especialmente los típicamente femeninos volcados a la generosidad
y a los demás y no hacia el egoísmo.
- Para
que la persona pueda vivir plenamente la propia vocación, la
actividad del formador debe ser desinteresada, debe lograr la confianza
de la formanda pero no la familiaridad. No debe buscar
afecto, éste debe estar orientado sólo a Cristo. Toda la
obra formativa debe estar sostenida en al amor. El medio
convincente no es la instrucción sino el ejemplo.
b) Pedagogía cristiana
Está
basada en el ejemplo de Cristo, tiene su propio método
y sus medios de motivación. Su finalidad es formar a
Cristo en el corazón del formando. Miguel Angel a quien
le preguntaba cómo era capaz de sacar una bella
imagen de un pedazo de mármol respondía: "la imágen yá
estaba allí, yo solamente la saque quitando lo que sobraba.
Cuánto más si se trata de tesoros que pertenecen a
Dios C´è un oggetto: il contenuto della formazione. Metodo: la
carità evangelica.
c) Pedagogía de la vida consagrada
Hay también una
pedagogía de la vida consagrada. Es decir, un comportamiento específico
para ayudar a las religiosas a conocer y vivir la
propia vocación consagrada. Pedagogía para vivir en comunidad, para vivir
la disciplina religiosa, para vivir los votos y las
promesas y para trabajar apostólicamente. Para dedicar tiempo de estudio
y tiempo de donación. Seguramente tendréis diversas etapas de formación:
noviciado, estudios de humanidades, filosofía, algún diplomado en educación en
la fe...
d) Pedagogía de la vida consagrada femenina
- Conocimiento de
la vocación y de la dignidad de la mujer
que debe formarse y conocimiento del sujeto concreto que debemos
formar.
-Dimensión teológica Es un ser creado por Dios con amor
infinito pero herido por el pecado original.
-Dimensión apostólica: Parte esencial
en toda vocación es la dimensión apostólica con las
características propias de la mujer.
- La orientación hacia lo personal
es una característica propiamente femenina, le interesan las personas más
que las cosas. Ello le da una especial tendencia a
ayudar a otros física y espiritualmente. Claro que esta cualidad
puede degenerar en la hipertrofia, es decir en el preocuparse
y preocupar a los demás en torno a los propios
problemillas, al egoísmo a la sed de reconocimiento y
la tendencia a entrometerse. A los chismes, intrigas, curiosidad y
fuerte deseo de influir en la vida ajena.
- L´orientamento verso
l´oggetto considerato come un tutto. Cerca sempre di aiutare alla
persona e tutta la persona. Per questo quando trova persone
incapaci di avvalersi per se stesse ella trova un campo
di azione. Anche qui si può deviare verso: la
dispersione di forze, ripugnanza per la disciplina richiesta dalle attività,
brama superficiale di interesse in ogni campo. Con rispetto agli
altri può deviare: inclinazione all´attaccamento, al posto di servizio subentra
la volontà di dominio.
- Conocimiento del contenido de la formación
y del ideal de la religiosa: María, Esposa y Madre.
-
Conocimiento práctico de los medios para la formación espiritual de
la mujer consagrada.
- La vida de gracia: vida sacramental - La
oración - La vida comunitaria - La dirección espirituale: el arte de
educar. - El exámen de conciencia - La caridad fraterna - La motivacion
epiritual - El trabajo apostólico - El desarrollo del sentido de responsabilidad -
El desarrollo de las virtudes concretas de la donación
a los demás.
e) El centro de la pedagogia de la
vida consagrada femenina
- formación religiosa y espiritual: Formar el interior
del alma de la mujer consagrada es la tarea más
importante. Su relación con Dios, el descubrimiento de la
dignidad de su vocación conducen a todo lo demás. Si
el mundo está en crisis es porque la figura de
la mujer está en crisis, no se desarrolla en ella
la riqueza más grande que posee: su amor.
Se acentúa sólo su realización como si ésta fuera el
valor más importante y no como resultado de la donación
de sí misma.
- La donación de sí misma
: esta característica netamente femenina debe ser aprovechada para ayudar
a los demás especialmente en el campo de la formación
con el objetivo de que el otro logre ser quien
Dios ha pensado de él. El centro del alma femenina lo
ocupa la afectividad. Por ello es importante formarla, formar buscando
lograr un espíritu grande y lanzado a las grandes empresas
y en ella s empeñar los sentimientos, las emociones y
las pasiones.
-Claridad intelectual: Es importante para la formación espiritual de
las religiosas tener esta claridad intelectual para colocar en su
justo medio todos los conceptos y los pasos del camino
espiritual. Es importante aprovechar el don de la intuición
en la mujer.
- Energía operativa: La vida consagrada
tiene gran necesidad de esta energía operativa. La llamada a
ser esposa de Cristo es fatigosa y exige almas grandes,
fuerza y magnanimidad.
- La actividad práctica: La pedagogía debe estar
dirigida a desarrollar personas consagradas con espíritu práctico para afrontar
la vida y la consagración con altura.
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