Autor: Mscperu.org | Fuente: Mscperu.org La pornografía en preguntas y respuestas
Dudas frecuentes sobre la pornografía y sus efectos.
La pornografía en preguntas y respuestas
¿Qué es pornografía?
Según la enciclopedia Sopena es: «Tratado acerca de
la prostitución. Carácter obsceno de obras literarias o artísticas y
demás descripciones de conducta sexual, en palabras, películas, videos, etc.».
¿La
pornografía es o no una cuestión privada?
Hay muchas personas que
desaprueban la pornografía pero que no la combaten, convencidas de
que es una cuestión privada, producto de la libertad del
hombre. Sin embargo, la pornografía no es una cuestión privada
porque tiene importantes consecuencias sociales. El sentido común y la
experiencia nos revelan que el ambiente que nos rodea influye
grandemente en la formación de nuestros gustos, opiniones, creencias y
acciones; ¿por qué hemos de creer que esta realidad es
menos verdadera en cuanto a la pornografía?
La pornografía no es
una cuestión privada porque ataca la dignidad de la persona
humana y el derecho a la intimidad de las relaciones
sexuales pues hace de ellas un hecho público y mercantil.
Ataca el bien individual y el bien común de la
sociedad, que se encuentra en gran peligro cuando la degradación
sexual y la violencia son motivo de diversión.
¿Puede evitarse la
pornografía?
Sí se puede evitar con educación, formación, rechazo y protesta.
Una propuesta por demás sencilla es comunicarse constantemente a los
teléfonos de los canales de televisión para protestar por determinados
anuncios, series, programas, etc., y abstenerse de asistir a los
estudios en los que la vulgaridad y el mal gusto
están presentes. También pueden mandarse protestas a los periódicos por
anuncios que verdaderamente rebasan la decencia o por artículos con
los que no estemos de acuerdo.
¿Frenar la pornografía es atentar
contra la libertad de expresión?
El Vaticano, en su documento sobre
La pornografía y la violencia en los medios de comunicación
recuerda que «el legítimo derecho a la libertad de expresión
y de información debe ser respetado, pero también los derechos
de los individuos, las familias la sociedad a la privacía,
intimidad, pública decencia y protección a los valores básicos» (SS,
n. 21). En nombre de la «libertad de expresión» se
ha atropellado el derecho del hombre a preservar en su
hogar un ambiente de decoro y buena educación.
¿Cómo afecta la
pornografía a la familia?
Excluye la procreación. Trastorna la relación de
amor entre los esposos pues el sexo se convierte en
un placer personal. Glorifica la frecuencia, intensidad y longevidad de
los poderes sexuales. El sexo fuera del matrimonio es mucho
más excitante por la alteración química y la combinación de
miedo, culpa y fantasía. Promueve la infidelidad, el adulterio, la
fornicación en todas sus manifestaciones, como el incesto, la masturbación,
la homosexualidad, la bestialidad, el sexo en grupos, el sadomasoquismo,
y el abuso de mujeres y niños.
¿Es cierto que la
pornografía causa adicción?
Lo que empieza como una simple curiosidad puede
llegar a ser obsesión realmente destructiva; la excitación inicial rara
vez es suficiente y se va exigiendo y necesitando material
cada vez más explícito y violento. La pornografía llega a
ser más adictiva cuando se empieza a temprana edad, y
pueden citarse cuatro pasos que la describen:
1) adicción a
material que exacerba la lujuria; 2) exigencia de material más
explícito y violento; 3) aceptación cada vez más fácil de
material brutal, y una mayor insensibilidad, 4) impulso de actuar
lo que se ve.
¿Qué otras consecuencias morales trae consigo?
Ofende porque
hace público y mercantil lo que por instinto debe ser
completamente privado e íntimo; abarata el sexo, y el cuerpo
humano queda reducido a sus genitales y borrada la espléndida
belleza plasmada por Dios. Degrada a la persona al convertirla
simplemente en un ser destinado al placer sexual. Destruye lo
más legítimo que tiene el ser humano: su propia estima.
¿Y
físicamente hablando?
La pornografía altera la química del cuerpo: libera nuestro
«almacén de drogas», como la testosterona en los hombres, la
adrenalina y otras sustancias neuroquímicas; la adrenalina crea adicción, sobre
todo en las personas de actividades riesgosas. La combinación de
culpa, miedo y excitación sexual produce una euforia con un
«nivel de despegue» cercano al éxtasis. Esta euforia impide relaciones
normales: nada de amor, pues ninguna experiencia sexual normal será
capaz de igualar las experiencias anteriores vistas en la pornografía
porque, si se ama y confía en la persona con
la que se tienen relaciones, se experimenta confianza y desaparece
el riesgo, la culpa, la vergüenza y todos esos sentimientos
de peligro que tanto excitan.
¿Puede recuperarse un adicto a la
pornografía?
La pornografía puede causar daños irreparables en la mente, dañando
el buen juicio y el control que todo ser humano
debe ejercer sobre sí mismo para no ser una bestia.
La pornografía promueve una fantasía destructiva y negativa que aisla
de los demás, llegando a ser una adicción especialmente solitaria.
Debido a que la pornografía se desempeña mejor en la
imaginación, es allí donde a menudo permanece, causando muchas veces
impotencia, pues es muy difícil que la pareja responda en
la forma delirante que muestra una «buena» sesión pornográfica.
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de verdad tengo esta gran adiccion terrible me hace
mucho daño, desde adolecente he visto cientos de
peliculas ya han pasado muchos años y mi mente esta
muy enferma soy celopata soy alcoholico soy
neurotico... soy un AA eso me ayudaddo pero
necesito ayuda especializada me gustaria compartir
en un grupo de autoayuda sobre esto...tengo la mejor
disposicion se que puedo salir y sanar mi mente