Menu




Autor: | Editorial:



Fundamentos del principio de subsidiariedad

El fundamento intelectual del principio de subsidiariedad es la idea de libertad responsable, que nace del concepto cristiano del ser humano.

Los hombres y a las mujeres somos seres libres, responsables y solidarios, dotados cada uno de una dignidad única y trascendente. Como seres humanos dependemos por naturaleza de la sociedad y de nuestros semejantes, y tenemos el deber de contribuir a la construcción de la sociedad. Creemos en la familia como institución natural y confiamos en la libre organización de la sociedad y de las diferentes partes que la constituyen. Por eso entendemos que una parte esencial de esa libertad y responsabilidad es la posibilidad de que las personas y las familias vivan y se organicen en la sociedad civil según sus creencias y convicciones fundamentales.

En base al principio de subsidiariedad los poderes públicos deben apoyar las actividades de los individuos, las familias y la sociedad, no destruirlas o absorberlas. Por otra parte, lo que puede resolverse adecuada y eficazmente en un nivel inferior no tiene por qué reivindicarse para un escalón superior.

La “subsidiariedad” protege a la persona humana, a las comunidades locales y a los “grupos intermedios” del peligro de perder su legítima autonomía.

El principio de subsidiariedad es la norma que declara la medida del ejercicio de la solidaridad. No es la solidaridad, sino la regla de su ejercicio; por solidaridad cada individuo, cada grupo, ha de hacer su propio cometido en función del bien común y sólo ha de entrar en suplencia solidaria la sociedad y los poderes públicos cuando el individuo y los grupos en que se integra no puedan cumplir debidamente con sus legítimos fines.

Rechazamos tanto aquellos conceptos que consideran la persona como un individuo aislado, guiado por su exclusivo interés, como las ideologías que defienden que la solidaridad sólo puede funcionar a través de las instituciones públicas. En el plano cívico, defendemos la participación activa y solidaria en la construcción del bien común, no sólo mediante el ejercicio del derecho de sufragio, sino con su aportación libre y responsable, actuando individual o asociadamente. En el plano económico, nos oponemos tanto a la economía planificada socialista como a las formas económicas de tendencia liberal exentas de control.


Reportar anuncio inapropiado |

Another one window

Hello!