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La Comunicación: Definiciones y trascendencia
Para un trabajo de grado como Especialista en Gerencia de la Comunicación Organizacional y por el perfil del trabajo en cuestión, dedicaremos un aparte para reflexionar, pensar y reconocernos dentro de un grupo de teóricos como soporte que enriquecerá este objeto de estudio, que como estudiante la U.P.B se ofrece para el fortalecimiento de la homilía en el presbiterio de Bucaramanga.
Según Antonio Méndez, comunicación es el proceso vital mediante el cual un organismo establece una relación funcional consigo mismo y con el medio que lo rodea. Refleja su propia integración de estructuras y funciones, de acuerdo con las influencias que recibe del exterior, en un permanente intercambio de informaciones y conductas.
Wilbur Schramm la definió como: el acto de compartir una orientación con respecto a un conjunto informacional de signos. Esta definición fue preparando el camino hacia un concepto diferente de la comunicación bajo otras funciones más complejas y externas: la Comunicación de Masas o Masiva a la que Oliver Burguelin define como el modo particular de la comunicación moderna, que permite al emisor dirigirse simultáneamente a un gran número de destinatarios.
Remontémonos entonces a la antigua Grecia, a la época de Aristóteles, quien ofrece la definición elemental e inicial de lo que después sería la comunicación formal, al decir que hay un orador (emisor), un discurso (mensaje) y un auditorio (receptor). Es entonces, en su obra La Poética, donde nos recuerda la experiencia de la palabra y el lenguaje del ser. Jean Bucher, profesor, en la universidad del Valle, nos habla del lenguaje del ser, del tiempo y su discusión a las teorías de la Palabra expuesta en Heidegger, donde la palabra es poesía. Para Bucher, pensador contemporáneo y estudioso de Heidegger, la palabra es un arte.
Y lo vemos así, desde el hombre prehistórico, con su sistema de signos, imágenes e interjecciones, la comunicación oral en la época clásica, la imprenta después y luego los medios masivos, como el discurso político, los carteles, los manuscritos, papiros, etc. En 1948, el investigador Lasswell desarrolló lo que se conoció como el primer modelo del proceso de la comunicación, que puede enunciarse bajo dos formas: quién dice, qué; en qué canal; a quién; con qué efecto. Fuente---Mensaje---Canal---Receptor---Efecto
Hasta aquí, nos encontramos con 3 componentes básicos: el acto de emitir un mensaje, el mensaje mismo y a quién va dirigido el mensaje.
El mismo Berlo, contempla otros tres factores importantes que se destacan en el mensaje: el código (modo como se estructuran en él los símbolos); el contenido (que se relaciona con el material para expresar un propósito) y el tratamiento (modo como se presenta el mensaje). Por otro lado, se debe contemplar también lo que Wilbur Schramm enuncia como procesamiento del mensaje, que se da en el emisor y en el receptor.
La comunicación como la vida, ha evolucionado. Hoy, somos actores en medio de un mundo cambiante, que debe capacitarse y reconocerse dentro de estos procesos que sin duda alguna aportan a la cotidianidad de presentaciones en público, como es el objeto de estudio.
Paul Lazarsfeld, Harold Lasswell, Bernard Berelson y Wilbur Schramm forman parte de ese grupo de estudiosos que con sus aportes han madurado los conceptos y encontrado nuevas interpretaciones de nuestra cotidianidad a partir de sus hallazgos.
Actualmente, sobre todo entre 1960 y 1980, se han dado nuevas dimensiones comunicacionales, con exponentes más modernos, como J.T. Klapper, Umberto Eco, Marshall Mc. Luhan, Abraham Moles, Jean Cazeneuve y Oliver Burguelin, entre otros. Sin dejar de mencionar a los estudiosos mexicanos, que aún sin tanto relieve internacional, han hecho de la comunicación su instrumento de estudio e investigación, como Guillermo Camarena, como inventor de la tv a color, Antonio Méndez, Raúl Cremoux, Jaime Goded, Hugo Gutierrez Vega, Eulalio Ferrer, Florence Toussaint, etc.
Sin embargo, nuestro trabajo, en este ámbito de las definiciones del acto comunicativo no pretende agotar el tema, sino, más bien, poner como piso del mismo la validez que tiene para el autor buscar un apoyo académico que explore y enriquezca la visión que se quiere aportar al presbiterio de Bucaramanga.
De ahí, que para efectos de este trabajo de grado, viajemos en el tiempo y nos reconozcámonos en importantes elementos dentro del acto comunicativo. Por demás, significativos para nuestro caso. El signo y la imagen.
El signo, está manifestado tal vez en el hombre prehistórico, como un súbito cambio en su expresión: miedo, alegría, ira, dolor, etc. Este signo se fue convirtiendo en una asociación más extensa, que con el tiempo y la práctica condujo al lenguaje y por otro lado, el alfabeto, consistente en una serie de signos gráficos utilizados en la escritura, cuyo origen es ubicado en Fenicia, difundido y perfeccionado por la civilización griega.
Si como oradores o lectores entendemos que a medida que fueron perfeccionándose y organizándose las agrupaciones de hombres, empezando por parejas, luego grupos, clanes, tribus, pueblos, ciudades y países, se fueron también mejorando los modos de comunicarse, entenderemos un proceso que es evolutivo y que hoy, en medio de una sociedad audiovisual, debemos aprovechar estos signos- como atractivos conectores del discurso, giros de nuestras historias que nos den agilidad y creatividad en el lenguaje.
Al igual que el signo, la imagen, en medio de una sociedad audiovisual cada día cobra mayor importancia. Todas las ideas que asimilamos en nuestro cerebro, con las que nos representamos las cosas del mundo que nos rodean, son necesariamente imágenes.
La imagen del sacerdote, de la religiosa, del laico, del profesor, del policía, son como fotocopias mentales que nos hacemos de cada uno de ellos y así, les damos roles y esperamos respuestas ajustadas a estos.
En publicación de la agencia de noticias mas leída en la Internet Cnn - para el año 2001, según los premios Webby, otorgados en la unión americana en el mes de julio, - la sociedad actual es una sociedad audiovisual. Y en otro informe de la misma agencia de noticias, el promedio de vida de un colombiano es de 75 años, de los cuales dedica 8 de ellos a ver televisión.
De ahí, que la imagen cumple múltiples funciones: representar ideas u objetos en la mente del ser humano, ser un soporte y un vehículo transmisor de mensajes, ser parte de la cultura visual, etc.
La definición de la palabra imagen es amplia, en su origen proviene del latín imago, que significa forma, sombra. Semiológicamente, designa a todo signo formado y originado de una manera distinta a los de la voz, que a su vez formarán imágenes sonoras. En Lingüística, la imagen viene a ser toda figura de retórica con un significado en el mundo material.
Vistos estos elementos, que serán debidamente ampliados en el instrumento que se entrega como trabajo final y resultado palpable y aplicable de este trabajo de grado, planteemos ahora un primer marco teórico de la comunicación a la luz de sus doctores y de la Iglesia.


