Menu



Juegos de azar o esa extraña adicción a perder
Una realidad que cada vez más, involucra a muchos jóvenes poniendo sus vidas en peligro y la economía de sus familias


Por: Jorge Hidalgo | Fuente: Revista Si



Imagínate las escenas: unas manos que sudan, un corazón agitado, alguien que esculca en los cajones de su hermano buscando unas cuántas monedas para jugar en las quinielas deportivas; un niño que corre a empeñar su consola de videojuegos y así poder apostar en los arrancones; una niña que no puede concentrarse en sus estudios porque se la pasa contando los minutos que faltan para reunirse con sus amigas en el bingo… ¿Verdad que parecen de telenovela? Desgraciadamente la adicción al juego o ludopatía es una realidad que cada vez más, involucra a muchos jóvenes poniendo sus vidas en peligro y la economía de sus familias.


Quizá no lo sabes, porque poco se habla de ello, pero miles de chicos(as) alrededor del mundo, están afectando su desempeño social, escolar e interpersonal por esta enfermedad mental y tú, sin saberlo, puedes estar muy cerca de ello. Todo empieza con una invitación a jugar o a apostar y sentir “las mieles” del triunfo. Así ganas una vez y otra y después vienen las grandes pérdidas: tu dinero, tus objetos de valor más preciados, tus recuerdos, cualquier objeto tuyo, prestado o robado que puedas cambiar por dinero… Hasta que terminas perdiendo hasta tu dignidad.

Muchos ven esta degradación paulatina como algo exagerado; sin embargo, se ha demostrado que el juego enfermizo, al igual que el resto de las conductas adictivas o dependientes, te generan una situación problema con importantes implicaciones sociales. Es decir, cuando te has vuelto un jugador adicto, tu capacidad para desenvolverte con normalidad en la vida diaria se ve gravemente afectada, de tal manera, que presentas alteraciones en tus relaciones interpersonales o en tus actividades diarias.


LAS MANIFESTACIONES MÁS COMUNES VAN DESDE:
* La pérdida de interés por las actividades comunes.
* La convivencia con amigos o familiares sufre un deterioro progresivo complicándose todo tipo de actividad o comunicación porque no puedes dejar de pensar en tu vicio.
* Cuando tu adicción al juego es considerable, te resulta fácil encontrar excusas para “escaparte” a jugar un rato, “botando” tus responsabilidades.
* Alteración de tu estado anímico, falta de concentración, perdida de sueño y sensación de ansiedad –sólo piensas en tu vicio y en la forma de obtener fondos para seguir jugando.
* Aislamiento, soledad y rompimiento con las amistades que no comparten tu nueva “afición”.



PELIGROS
La adicción al juego puede ser más peligrosa de lo que crees, sobre todo, cuando tu situación empieza a complicarse y empiezas a apostar y a necesitar más y más dinero para satisfacer tu vicio. En ese momento tu necesidad es tal que no te importaría perder hasta los zapatos con tal de seguir jugando. Se han dado casos de chicos involucrados en robo, narcotráfico y prostitución que cayeron en estas actividades ilegales para cubrir el alto costo de su vicio.


TODO EMPIEZA MUY FÁCIL Y TERMINA MUY MAL
Muy probablemente estarás pensando que exageramos y te resulta un choro mareador más insólito que ET, pues… ¿qué tanto puede significar una escapadita al bingo, al dominó, al hipódromo o a las máquinas de azar? Y sí, es cierto, el juego en sí, no es nocivo. El problema viene cuando tu “diversión” se convierte en un vicio que trastorna tu apreciación justa de la realidad y representa una ruptura a tu equilibrio personal.


EL JUEGO QUE TODOS JUGAMOS
El juego, sin lugar a dudas, está presente en todas las etapas de tu vida: muñecos por aquí, juguetes por allá y qué me dices de los pasatiempos que favorecieron tu interacción social. Es más, los mismos deportes son un juego… Pero el uso que les das y la forma como influyen en tu vida es diferente.

Y con esto, no quiero decir que el uso de los juegos de azar o de apuestas en sí sea inmoral. Sí lo es, el uso inadecuado que llegas a hacer de los mismos; pues son actividades que necesitan de un riesgo y es en ellas donde aquellos que presentan conductas dependientes o adictivas, no tóxicas, encuentran su infierno particular.

Si es tu caso, no pienses que estás ante un problema menor; la ludopatía es un problema tan grave como las drogas. Los ludópatas experimentan una necesidad de jugar como la que tiene un heroinómano de inyectarse. Es una enfermedad que te esclaviza y tú, has nacido para ser libre; para ser feliz.






Regala a tus amigos
una suscripción a catholic.net





¿Dudas, comentarios? ¿Qué te pareció el artículo? Queremos conocer tu opinión: Contacto

 


Compartir en Google+
Reportar anuncio inapropiado |

Publicar un comentario sobre este artículo



(no será publicado)








* Gracias por su comentario. El número de mensajes que pueden estar en línea es limitado. La longitud de los comentarios no debe exceder los 500 caracteres. Catholic.net se reserva el derecho de publicación de los mensajes según su contenido y tenor. Catholic.net no se solidariza necesariamente con los comentarios ni las opiniones expresadas por sus usuarios. Catholic.net no publicará comentarios que contengan insultos o ataques y se reserva el derecho de publicar direcciones de correo o enlaces (links) a otras páginas.


Ver Comentarios


Consultorios
P. Antonio
Asesor de personas que quieren salir de su homosexualidad
Luis Fernando Pacheco
Especialista en Desarrollo Personal y Familiar. / Asesor Familiar.
Adriana Servín Figueroa
Orientación psicológica a jóvenes, adultos y adultos mayores en problemas afectivos, familiares e interpersonales
D. Joaquín Caldevilla Bujalance
Asesoría para la educación del Joven Adolescente.
P. Mario Sabino González
Acompañamiento en el discernimiento vocacional
Guillermo Dellamary
Psicología y alma humana. Relaciones familiares disfuncionales.
Adriana Avendaño Muñoz
Ayuda en embarazos no deseados y post-aborto
Courage Latino
Atención a jóvenes con tendencias homosexuales
[+] Ver más consultores
Reportar anuncio inapropiado |