Menu


La vida ¿color de rosa?
Cuántas veces has escuchado la frase “Sé optimista...” e inmediatamente piensas: “Ahí van otra vez con su choro. ¿Por qué todos quieren que vea la vida color de rosa?”


Por: Carmen Kern | Fuente: Revista Si



Cuántas veces has escuchado la frase “Sé optimista...” e inmediatamente piensas: “Ahí van otra vez con su choro. ¿Por qué todos quieren que vea la vida color de rosa?” Y es curioso, porque ser optimista no tiene que ver con colores sino con la forma como ves el mundo.

Un amigo solía decir que uno gasta la misma energía haciendo mal las cosas que haciéndolas bien, ¿entonces por qué ser malhechotes? Yo le cambiaría un poquito a su cita y diría: ¿ganas lo mismo haciéndolas de buenas que de malas?

Pues bien, el optimismo tiene que ver con eso, con el enfoque con que aprecias las cosas hoy y a futuro. Quien se empeña con descubrir los inconvenientes y dificultades lo ve todo con apatía y desánimo; mientras que el optimista hace ese mismo esfuerzo para encontrar soluciones, ventajas y posibilidades.

Ahora, si sólo es cuestión de mirar las cosas de forma diferente, seguramente te preguntarás: “¿por qué me cuesta tanto ser optimista?” La respuesta tiene que ver con el cómo mantienes permanentemente esa actitud aunque te equivoques, falles o tengas contratiempos.

Si te fijas, el optimista no es el ingenuo que se deja llevar por las ideas prometedoras o las fantasías. Al contrario, es como el deportista que llega a la cima por su esfuerzo, perseverancia y sacrificio. Si te fijas, esos que mantienen esa entrega apasionada son los que alcanzan su fin, conservando la confianza en ellos mismos y en las personas que colaboraron con ellos.

Quien ve el mundo color de rosa o es daltónico o posiblemente comodón; es el que vive engañado creyendo que la vida es fácil y hace todo para “salir del paso”, nunca para superarse a sí mismo. Por eso cuando el optimista ve las situaciones con buen ánimo y perseverancia, lo hace porque tiene la capacidad para descubrir lo positivo que tienen las personas y las circunstancias, confiando siempre en sus capacidades.

Como puedes ver, el optimismo no es la carcajada del que nunca ha fracasado, sino la sonrisa franca del que se superar, del que se enriquece con sus errores y fortalece su voluntad y empeño. Quien aprendió la lección ve la vida con otros ojos y puede dar aliento a sus amigos, motivar al pesimista y servir al que lo necesita…



A todo esto ¿tú cómo eres?
Si no tienes clara la respuesta, a continuación te propongo un test para que descubras tu grado de optimismo. Es importante que seas lo más sincero posible contigo mismo para que así puedas llegar a conocerte mejor.


1. Reprobaste un examen a pesar de lo mucho que estudiaste. ¿Cuál fue tu reacción?
a) Te sientes frustrado y estás pensando seriamente que por más que estudies no vas a librar los del próximo semestre. (3)
b) No te importa, total es un examen. (2)
c) Hablas con el maestro y pides que te dé una segunda oportunidad. Sabes que estudiaste a conciencia y que algo pasó. Tú mismo has encontrado tus fallas y tus errores. Eres capaz de hacerle una mega presentación con tal de demostrarle que sí sabes de lo que estás hablando. (1)


2. Cortaste a tu novio (a) por una tontería.
a) Te remuerde la conciencia. Te arrepientes y estás desesperada (o). (3)
b) Ni siquiera te lo cuestionas. Sigues con tu vida, algún día llegará el verdadero amor. (2)
c) Le mandas un regalo súper y lo invitas a cenar. Le confiesas que la regaste y estás dispuesta (o) a rectificar y aceptar tu error. (1)


3. Planeaste mucho un viaje a Orlando en el cual tenías muchas ilusiones pero al final tus papás decidieron ir solamente a la playa.
a) Te aferras a la idea primera, no quieres aceptar lo que han propuesto tus papás. (3)
b) Aceptas que tenías mucha ilusión en ese viaje, pero que estás dispuesto a aceptar la alternativa de tus papás. (2)
c) Lo importante es salir de vacaciones. Corres a comprar un traje de baño y te apresuras a buscar a tus amigos. Te urge saber quién irá al mismo lugar para armar el plan. (1)


4. Un amigo te propone vender los videojuegos viejos que ya no usas con el fin de obtener dinero y abrir una cuenta común en el banco para comprar con ello una motocicleta.
a) Lo piensas y te parece una idea muy coherente. (3)
b) Lo piensas, pero no eres ingenuo y no te dejas llevar por la ilusión de las ideas prometedoras. (2)
c) ¿Videojuegos? Hasta tu ropa sucia eres capaz de vender con tal de conseguir tu sueño. (1)


5. Te ofrecen colaborar en un proyecto de ayuda al prójimo los domingos por la mañana, a la hora en que ibas con tus amigos a jugar futbol. ¿Aceptarías?
a) Con tal de llevar una vida más fácil y cómoda, eres capaz de inventar una enfermedad y así no comprometerte. (3)
b) Aunque sabes que te costará muchísimo, eres capaz de sacrificar ese buen momento con tal de serte fiel y apoyar a los que te necesitan. (2)
c) Con tal de ayudar no te importa empezar desde el viernes. Es más le hablas a tus cuates del fut y los invitas, así juntos pueden armarla en grande. (1)


6. Acabas de conocer a alguien y tus expectativas de esa persona no se cumplieron...
a) Te tiras a chillar y te preguntas por qué siempre lo malo te pasa a ti; “si era el niño (a) perfecto”… (3)
b) La ignoras y haces como que no te importa. (2)
c) Te fascinan las sorpresas. Das gracias porque todos sean diferentes y puedas aprender de ellos. (1)


7. Sabes que tu hermana (o) se enoja por cualquier cosa, pero la (o) conoces tan bien que sabes que ella (él) haría por ti lo que sea ¿qué haces?
a) Sigues con la misma actitud porque te encanta hacerla (o) rabiar. (3)
b) Cambias tu actitud e intentas respetarla (o); por fin reconoces que cada persona tiene algo bueno y hay que aceptarla (o). (2)
c) Das tu brazo a torcer y aceptas que hay momentos en que unos ganan y otros pierden. La aceptas como es y le mandas un regalo para que vea que aunque en esta ocasión tuvo razón, tú no has dejado de quererla (o). (1)


8. Tus papás te dejan con tu tía “Chayito” y lo único que tiene para entretenerte es un rompecabezas; tú, los odias…
a) Ni por error lo intentas. Prefieres salirte al jardín a contar nubes y florecitas. (3)
b) Con tal de no pasar un mal rato intentas armarlo. Al final sabes que toda experiencia es enriquecedora. (2)
c) Buscas en el ropero algo con qué entretenerte. Nada ni nadie te hará pasar un mal momento. (1)



PUNTUACIÓN
Suma tus repuestas.


* Entre 24 y 17 puntos: Te hace falta tener una actitud optimista y luchar por ser más entusiasta y positivo (a). Debes hacer un esfuerzo por darle la vuelta a la moneda y ver todo con una apariencia distinta. Si quieres que las cosas mejoren, empieza a analizar las cosas a partir de puntos buenos y positivos, seguramente con esto se solucionarán muchos los inconvenientes que hoy tienes.

* Entre 16 y 11 puntos: Dependiendo de la situación puede ser que seas optimista o no. Para ver el mundo con mayor optimismo, haz un esfuerzo por dar sugerencias y soluciones, en vez de hacer críticas o pronunciar puras quejas.

* Entre 10 o menos puntos: Has sabido encontrar en la adversidad un estímulo para superarte, fortaleciendo tu voluntad y empeño; se ve que encuentras en los errores y equivocaciones una experiencia positiva de aprendizaje. ¡Sigue así!


Recuerda que: Todo en la vida requiere de un esfuerzo y ser optimista implica sentirte bien contigo mismo en todo momento, de esta forma, tus dificultades y contrariedades dejan de ser una carga, convirtiéndote en una persona productiva y emprendedora.

No te desanimes, por muy mal que te esté yendo no dejes de confiar en ti; de eso depende el que las cosas salgan bien. Mi tío decía que para todo hay un camino, sólo es cosa de buscarlo. Haz la lucha, intenta cambiar esa actitud y esos pupilentes; escoge un color que te favorezca, porque el rosa, a muy pocos les queda bien.


¿Dudas, comentarios? ¿Qué te pareció el artículo? Queremos conocer tu opinión: Contacto







Compartir en Google+




Reportar anuncio inapropiado |