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Tema 6.4: El Empirismo
Conocer la doctrina fundamental del empirismo y sus motivos de fondo


Por: P: Alfonso Aguilar | Fuente: catholic.net



Tema 6.4 :El Empirismo

Objetivos


1. Conocer la doctrina fundamental del empirismo y sus motivos de fondo.
2. Apreciar y aprender las exigencias positivas que tiene.
3. Mostrar críticamente sus deficiencias en relación con la teoría del conocimiento.


A. Información histórica

El empirismo reacciona contra el racionalismo, proponiendo que el conocimiento deriva de la experiencia y que la mente puede actuar solamente bajo el estímulo del mundo exterior. Desde la época moderna esta doctrina agrupa pensadores y orientaciones diversas, como por ejemplo la filosofía del método de Francis Bacon (1561-1626), el materialismo mecanicista de Thomas Hobbes (1588-1679) y el pragmatismo y «empirismo radical» de William James (1842-1910). Informa en general numerosas corrientes de pensamiento modernas y contemporáneas, sobre todo en el ámbito sajón, como son el empirismo lógico o científico del neopositivismo y la filosofía analítica. Ahora bien, el empirismo clásico se da en Inglaterra durante los siglos XVII y XVIII con sus tres máximos exponentes: John Locke (1632-1704), George Berkeley (1685-1753) y David Hume (1711-76).


B. Doctrina

El empirismo se basa en la idea central del nominalismo, cuya figura de mayor relieve fue el franciscano William of Ockham (1280 ca.-1348 ca.): sólo existe el ente individual, singular, aislado; por tanto, todo lo que podemos conocer y de lo cual podemos formar conceptos son las cosas individuales. No existen, pues, los universales en la realidad; sólo en la mente. El conocimiento es, esencialmente, intuitivo, ya que capta inmediatamente las cosas individuales. Los nombres sirven para designar muchos individuos (por ejemplo, «libro»), pero carecen de contenido universal en la realidad (no se refieren a una esencia).

Desarrollando esta línea de pensamiento, el empirismo pone como origen y fundamento del conocimiento la experiencia sensible. Niega, por eso, la presencia de las ideas innatas en la mente humana. Presupone que la única cosa inmediatamente cognoscible es una idea. No tenemos, por tanto, un contacto inmediato con las cosas exteriores. Las ideas las forman las facultades del alma que combinan impresiones o ideas simples. Ahora bien, esas asociaciones (por ejemplo, las que forman la idea de «árbol») son nuestras. No parece que ellas representen las cosas como son. Al final, los objetos del conocimiento no son las cosas mismas, sino las ideas combinadas por nosotros mismos.

C. Razones más importantes

1. Reacción contra los excesos del racionalismo

Los empiristas rechazan la vana pretensión de construir sistemas filosóficos a priori, que están bien lejos de explicar la experiencia del conocimiento.

2. Deseo de edificar el pensamiento sobre la base de la experiencia sin pretender certezas absolutas

En los siglos XVII y XVIII los ingleses comenzaban a apreciar las posibilidades de controlar y utilizar el mundo físico. Grandes científicos como Robert Boyle, Robert Hooke e Isaac Newton estaban poniendo, con enormes éxitos, las bases del mundo científico y tecnológico moderno. Tales científicos repetían que su fin no consistía en descubrir las leyes reales e indudables del universo, sino sólo desarrollar hipótesis probables sobre el mundo en torno a nosotros. En tal ambiente la búsqueda tradicional del conocimiento absoluto parecía inútil; resultaba más provechoso e importante adquirir un saber más en consonancia con los resultados reales de los científicos.


D. Exigencias positivas

1. Un concepto del conocimiento y del hombre más conforme con la experiencia

Las motivaciones mencionadas parecen justas en principio si no conducen a los extremos idealistas del empirismo. Es importante, en efecto, saber rechazar el innatismo y los sistemas racionalistas apriorísticos para no edificar en vano teorías que no explican nuestra relación intencional con la realidad. Por otro lado, la experiencia desmiente el concepto de hombre con dos substancias – cuerpo y alma (res cogitans y res extensa) – extrínsecamente unidas entre sí. El hombre es más bien corpus et anima unum, unidad de cuerpo y alma, que en su experiencia cognoscitiva se expresa en la unidad intrínseca existente de sensación e intelección.

2. Valoración de la experiencia y conciencia de las limitaciones del conocimiento

Conviene, por eso, apreciar el papel de la experiencia, basada en la sensación y percepción, dado que el conocimiento intelectual y racional se constituye a partir de ella, en parte como su contenido (en cuanto objeto o materia del conocimiento), en parte como fuente analógica del conocimiento de realidades espirituales. Esta valoración de la experiencia nos permite, por un lado, aprecia el valor individual de los seres reales, y por otro, tomar conciencia de las limitaciones del conocimiento humano científico, incapaz de captar verdades absolutamente ciertas acerca del mundo físico.

E. Deficiencias estructurales y refutación del empirismo

1. Imposibilidad lógica de saber si nuestra mente se conforma a la realidad

Dado que el objeto inmediato de nuestro conocimiento son las ideas, no tenemos contacto directo con lo que es. ¿Cómo saber, entonces, si una idea («libro de gnoseología») corresponde a algo exterior (ese libro)? Para saberlo, se necesita tener la capacidad de comparar los dos términos: la idea con la cosa. Pero no tenemos contacto con la cosa. Lo único que podemos hacer es resignarnos a postular, creer, esperar que nuestras representaciones correspondan a la realidad, mas nunca lo podremos saber, porque nunca podremos realizar la comparación necesaria.

2. La reificación de las ideas imposibilita el conocimiento

Si las ideas son los objetos inmediatos del conocimiento, entonces ellas no son medios («signos formales») por las cuales podamos conocer las cosas como son, no son lazos de unión entre el sujeto cognoscente y lo conocido; son más bien las «cosas» del conocimiento. Si sólo podemos captar ideas, entonces debería haber otra idea como medio para unir el objeto conocido (la idea misma) y el conocimiento del mismo; y así sucesivamente al infinito.

<3. Carencia de un fundamento sólido para nuestras ideas universales y conocimiento científico.

El empirismo se impone limitaciones arbitrariamente al considerar que todas nuestras ideas son combinaciones de impresiones o ideas simples. La inteligencia no tiene por qué reducirse a una fuerza débil y caprichosa de asociaciones. Por el contrario, como mostramos en el tema 2 de la segunda unidad, la mente es capaz de captar la realidad inteligible que subyace en los sensibles que la percepción le presenta – la forma substancial y las formas accidentales de los seres individuales –, la cual constituye el fundamento ontológico del conocimiento ordinario y científico.

La mera semejanza o asociación imaginativa de las ideas no puede servir de explicación última de la necesidad y la universalidad que encontramos en los seres y en las leyes de la naturaleza. Si sólo conocemos entes individuales, entonces la generalización necesaria para el conocimiento científico pierde todo su significado efectivo y el conocimiento humano debe contentarse con contactos aislados con objetos singulares de la mente.

4. Consecuencias naturales del empirismo

Aunque no lo pretenda, la doctrina gnoseológica del empirismo conduce inevitablemente al idealismo (¿hay algo más que ideas?), al escepticismo y al agnosticismo (no podemos conocer la realidad como es).


Conclusión

Por el justo deseo de contrarrestar los excesos del racionalismo y de fundamentar todo el conocimiento en la experiencia sensible, el empirismo sostiene que todas nuestras ideas provienen de asociaciones de impresiones o ideas simples, pero sólo las ideas constituyen los objetos inmediatos del conocimiento (el id quod) y no las cosas en sí. Reifica, por tanto, las ideas, lo cual imposibilita: saber si nos conformamos con la realidad, lograr el conocimiento mismo, ya que la mente se ve obligada a crear ideas de unión entre conocimiento e ideas, explicar la experiencia de nuestro contacto real por la sensación y la inteligencia con las cosas, justificar el conocimiento de los universales y de la ciencia.


Términos claves

Empirismo: doctrina filosófica que reconoce a la experiencia como la única fuente de conocimiento, sin justificar la contradicción de que dicha teoría no proviene de la experiencia.

Reificación de la ideas: el proceso mental que pone a las ideas como objetos (el id quod o «signos instrumentales») del conocimiento, y no como medios (id quo o «signos formales») para conocer la realidad. Como consecuencia, no se conocen las cosas; sólo las ideas elevadas al rango de objetos conocidos, o sea, «reificadas» (del latín, res + fieri = «hacerse» o «llegar a ser» «cosa»).


Autoevaluación

1. ¿Quiénes son los tres exponentes principales del empirismo clásico inglés?
2. En pocas palabras, ¿en qué consiste el nominalismo?
3. ¿Cuál es la tesis principal del empirismo?
4. ¿Qué motivos tiene un filósofo para abrazar el empirismo?
5. ¿Qué exigencias positivas tomaría usted del empirismo?
6. ¿Cuál cree usted que es, al final, el problema fundamental de esta teoría gnoseológica?
7. ¿Por qué esta doctrina no logra explicar la experiencia del conocimiento humano ordinario ni del conocimiento científico?


Participación en el foro


1. Analice su experiencia personal. ¿Usted cree que conoce la silla sobre la que se sienta o sólo la idea de silla que se ha formado a partir de primeras impresiones? Según usted, ¿qué tema de la unidad primera viene a responder mejor al problema planteado por el empirismo? ¿En qué cree usted que basamos la certeza de ideas o juicios universales como estas: «El hombre piensa», «las estrellas brillan»?



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