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El policía de la esquina
La autoridad encuentra su verdadero sentido cuando protege la vida de los demás.


Por: Rafael Moya | Fuente: Cristo en la Ciudad



Permanecer de pie durante horas bajo el sol o la lluvia no suele llamar la atención de nadie. Muchos solo recuerdan al policía cuando hay tráfico o cuando reciben una multa.

Sin embargo, detrás del uniforme hay una persona con familia, preocupaciones y sueños. Alguien que también desea regresar sano a casa al terminar la jornada.

La ciudad necesita autoridad, pero también necesita servidores públicos que comprendan que la verdadera autoridad nace del servicio.

Jesús enseñó que quien quiere ser el primero debe hacerse servidor de todos.

La fuerza nunca será suficiente si no está acompañada por la justicia y la misericordia.



La autoridad encuentra su verdadero sentido cuando protege la vida de los demás.

Oración a la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo

Señor Jesús, que por amor derramaste tu Preciosísima Sangre para la redención del mundo, te adoramos y te damos gracias por el inmenso don de tu misericordia.

Purifica nuestro corazón, fortalece nuestra fe, renueva nuestra esperanza y haz que vivamos siempre unidos a Ti. Que tu Sangre preciosa nos proteja del mal, nos conceda la gracia de la conversión y nos impulse a ser testigos fieles de tu Evangelio. Te ofrecemos nuestras alegrías, trabajos y sufrimientos, para que, unidos a tu sacrificio, den fruto de santidad y amor.

María, Madre de la Iglesia, acompáñanos en nuestro camino hacia Cristo.



Amén.







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