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"Cuando el mundo se rompe"

El niño del mapa
Señor, permite que nuestras palabras siempre siembren esperanza, y que aun en medio de la incertidumbre podamos ser luz y paz para quienes nos rodean.


Por: Rafael Moya | Fuente: Cristo en la Ciudad



En la papelería, el niño miraba un mapa del mundo pegado en la pared. “¿Aquí hay guerra?”, preguntó. La señora asintió. “¿Y aquí?” “También”. El niño guardó silencio. Luego señaló México. “¿Y aquí?”. La señora tardó en responder. Afuera pasó una patrulla. Más lejos, una sirena. El niño siguió mirando el mapa como quien busca un lugar donde todavía se pueda dormir tranquilo.

Entonces su abuelo le revolvió el cabello y dijo: “Mientras haya gente buena, ningún lugar está completamente perdido”. El niño sonrió poquito, como quien acaba de encontrar una frontera invisible. Eco. La esperanza casi siempre cabe en una frase sencilla.

Sagrado Corazón de Jesús, haz nuestro corazón semejante al tuyo: humilde, dispuesto a amar y atento a la voz de Dios. Que en medio de la rutina de cada día sepamos encontrarte en lo sencillo, permanecer fieles en la oración y vivir con caridad hacia los demás. Guíanos por el camino de tu paz y enséñanos a confiar plenamente en Ti. Amén.







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