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Las heridas
Miércoles después de Pascua
Por: Rafael Moya | Fuente: Cristo en la Ciudad

Por: Rafael Moya | Fuente: Cristo en la Ciudad

“Lo que no desaparece”
Cristo resucita.
Pero no borra sus heridas.
Siguen ahí.
En las manos.
En el costado.
No como señal de derrota.
Sino como memoria.
Eso me desconcierta.
Pensé que la Resurrección
significaba empezar de cero.
Borrar lo que dolió.
Dejar atrás lo que pesa.
Pero no.
Cristo no elimina la historia.
La transforma.
Entonces miro mis propias heridas.
Las que cargo en silencio.
Las que todavía duelen
cuando alguien las toca sin querer.
Y por primera vez
no las veo solo como carga.
Tal vez también pueden ser
lugar de encuentro.
Cierre
Lo que dolió no siempre desaparece…
pero en Cristo puede cambiar de sentido.
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