Menu


Las manos
Jueves Santo


Por: Rafael Moya | Fuente: Catholic.Net



El sacerdote lava los pies.

El gesto siempre me desconcierta.

Agua.
Una toalla.
Manos que se inclinan.

El Maestro arrodillado frente a sus amigos.

Pienso en lo difícil que es servir sin buscar reconocimiento.



En lo fácil que es querer ser importante.

Cristo toma los pies cansados de los suyos.

Y los limpia.

En ese gesto entiendo algo.

La grandeza del Evangelio
no se parece al poder.



Se parece al servicio.

Cierre
El amor verdadero siempre se inclina.


Señor Jesús,
en la sencillez del pan y del vino te quedas conmigo.
Enséñame a amar sirviendo,
a partir mi vida como Tú la partes
y a permanecer a tu lado incluso en la noche.
Amén.







Compartir en Google+




Reportar anuncio inapropiado |