Parte VI
La verdad que nos hace libres
Por: René Allande Sánchez. Misionero del Espíritu Santo | Fuente: Catholic.net

“Hemos sido llamados a la libertad”. Ya no es la ley la que domina al hombre sino el amor que es el que da razones de toda ley. Aquí san Pablo nos insiste en las obras de la carne como causa de toda esclavitud y a esta contrapone las obras del Espíritu. El Espíritu es quien nos conduce a la verdadera libertad. La libertad que nos propone el Espíritu es la de ir siendo resplandor de su gloria, nos propone el dinamismo de irnos transformando en la imagen gloriosa del Señor. Es esa la acción del Espíritu que va haciendo al hombre libre.
Juan por su parte, nos revela que la verdadera libertad consiste en adherirse a la verdad: “La verdad los hará libres”. “Si el Hijo nos libra seremos verdaderamente libres”. La libertad es la afirmación del hombre no en sí mismo sino en Aquel que lo pronuncia de forma total y plena. Cuando el hombre se afirma en la relatividad de las cosas o cuando hace de sus relaciones fuente de su ser, cae en la negación de si mismo de forma circunstancial o de forma definitiva. Todo pecado es un atentado a la mismidad, a la verdad de mi ser a la luz del que es el Verdadero. Todo pecado es una adhesión desordenada a nosotros mismos sea en las cosas o en las personas. Se trata de una adhesión que me quita libertad.


















