Esperando el "ADVIENTO"
Por: Rafael Moya | Fuente: Ciudad del Vaticano

“La claridad que no se ve”
Faltan 9 días
Hoy la claridad no aparece en el horizonte ni en las noticias.
No viene en forma de buenas nuevas ni de certezas que alivian.
Pero está.
A veces la claridad no ilumina: apenas acompaña.
Es ese brillo tenue que no se nota, como el reflejo en un charco, como la sombra de una vela a lo lejos.
Hoy descubrí que hay días que parecen iguales a todos, pero traen una claridad silenciosa.
Una claridad que no resuelve, pero sostiene.
Que no cambia las circunstancias, pero cambia la forma en que uno respira.
Pensé en este año:
en lo que pesó, en lo que costó, en lo que se rompió sin que lo buscáramos.
Y sin embargo, algo se mantuvo firme, algo nos trajo hasta aquí.
Quizá esa es la claridad que importa.
No vine a entenderlo todo hoy.
Ni a ordenar lo que sigue revuelto.
Vine sólo a reconocer que, aun sin verla, la claridad hace su trabajo.
Faltan nueve días para algo que todavía no llega,
pero el corazón ya empieza a orientarse.
Como quien, en medio de la noche, descubre que la luz no está lejos:
simplemente está encendiendo sus pasos… despacio.
















