"El único que no se cansa de escucharte"
Por: Rafael Moya | Fuente: Cristo en la Ciudad

En esta ciudad que nunca hace silencio, donde pareciera que nadie tiene tiempo para nadie, hay una voz que nunca se agota.
Dios es el único que no se cansa de escucharte.
Ni en el tráfico, ni en el metro lleno, ni en los días donde el alma pesa más que la mochila.
Te escucha cuando hablas, pero también cuando suspiras.
Cuando entiendes, y cuando no sabes qué decir.
Cuando lo intentas… y cuando ya no puedes más.
Él permanece.
Incluso cuando tú no puedes permanecer en nada.
Y en medio del ruido, cuando crees que tu oración se pierde entre claxon y prisa, Él sigue ahí:
con esa paciencia que no aparece en ningún otro rincón de la ciudad.
Porque Cristo no solo camina contigo.
Te escucha. Siempre.
Y en esa escucha, empieza a ordenar lo que dentro se desordena.













