También te puede interesar
El Dios de lo imposible
"Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios" (Lc 18,27).
Por: Rafael Moya | Fuente: Cristo en la Ciudad

Por: Rafael Moya | Fuente: Cristo en la Ciudad

La ciudad muchas veces nos recuerda nuestros límites:
puertas que no se abren,
deudas que parecen ahogarnos,
cadenas invisibles que nos atan al miedo o al pasado.
Pero ahí, donde todo parece terminado,
Dios comienza su obra.
Él no conoce fronteras ni callejones sin salida:
transforma cadenas en caminos,
ruinas en cimientos,
y lágrimas en canciones de esperanza.
Nuestro Dios es experto en lo imposible,
porque donde nosotros vemos un muro,
Él ve un puente.
Donde nosotros decimos “no se puede”,
Él responde: “yo ya lo hice”.
“Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios” (Lc 18,27).
Consultorios















