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La Pastoral de la comunicación desde el Documento de Aparecida
Documento publicado por el Pbro. Agustín Beltrán Flores en el que afirma: La comunicación es esencial en el ser humano, no es una capacidad exclusiva del hombre, pero el lenguaje nos diferencia de los animales y nos coloca en el mundo como seres superior


Por: Pbro. Agustín Beltrán Flores, Comisión Diocesana para la Pastoral de la Comunicación | Fuente: arquidiocesisdeleon.org



sábado, 31 de mayo de 2008
La comunicación es esencial en el ser humano, no es una capacidad exclusiva del hombre, pero el lenguaje nos diferencia de los animales y nos coloca en el mundo como seres superiores.

1. Introducción
La comunicación es esencial en el ser humano, no es una capacidad exclusiva del hombre, pero el lenguaje nos diferencia de los animales y nos coloca en el mundo como seres superiores.

Entendemos la comunicación como un proceso de transmisión y percepción de un mensaje que supone una elaboración o codificación y una comprensión o decodificación. Este proceso debe llevar a la interacción, aún cuando sea a través de medios masivos o de los que ahora conocemos como virtuales, de modo que propicie la comunión entre las personas. En esta perspectiva, el hecho comunicativo más consumado es el que se da en el amor.

La Trinidad es comunicación y comunión eterna. El Hijo, enviado por el Padre es la Palabra, el Mensaje, la decodificación fundamental de la existencia humana. La Iglesia, identificada con su fundador, tiene como identidad y misión el hecho comunicativo para la comunión no sólo al interno de la misma sino para promoverla entre todos los hombres. El proceso vivo de comunicación y comunión se garantiza con la acción del Espíritu Santo, Él mismo fruto y signo fundamental del amor de Dios.

Jesucristo es el Comunicador y Perceptor perfecto. Él constituye, en su vida humana, además del signo auténtico, el modelo coherente del perfecto comunicador por sus palabras y actuaciones.

2. ¿Qué es la Pastoral de la Comunicación?
En el año pasado (2007), La conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) se reunió para realizar ciertos cambios a la estructura de dicha Conferencia; hasta ese año había varias comisiones pero a partir del año pasado la CEM optó por tener solo ocho grandes comisiones, en las cuales se incluye la de la Pastoral de la Comunicación.

a) Comisión Episcopal para la Pastoral Profética.
b) Comisión Episcopal para la Pastoral Litúrgica.
c) Comisión Episcopal para la Pastoral Social.
d) Comisión Episcopal para Vocaciones y Ministerios.
e) Comisión Episcopal para la Familia, Juventud y Laicos.
f) Comisión Episcopal para el Diálogo Interreligioso y Comunión.
g) Comisión Episcopal para la Pastoral de la Comunicación.
h) Comisión Episcopal para la Solidaridad Intraeclesial.

La Comisión de la Pastoral de la Comunicación tiene las siguientes dimensiones:

Dimensión Responsable
Pastoral de la comunicación Mons. Teodoro E. Pino Miranda
Promoción y consolidación de oficina de prensa diocesana Mons. Francisco Javier
Chavolla Ramos
Promoción de la Red eclesial (Centro Católico Multimedial) Mons. Juan Guillermo López Soto

Relación con la Oficina de Prensa de la CEM Mons. José Leopoldo González González

Nuestra Diócesis siguiendo esta nueva estructura de la CEM optó por tener seis comisiones y en base a ello llevar a cabo la evangelización, entre ellas, la Pastoral de la Comunicación. Esta pastoral debe tener como finalidad el ser informadora y formadora en el uso y manejo de los nuevos lenguajes y tecnologías que brindan los medios de comunicación actuales, fomentando así el espíritu de comunión señalado insistentemente por el Magisterio eclesial, ampliando los horizontes del diálogo con la sociedad y las nuevas culturas, al mismo tiempo que promueve una imagen de Iglesia acorde a los nuevos tiempos, siempre nueva y siempre fiel a sus principios.

En la Iglesia existen varias “pastorales”. Algunas son consideradas fundamentales, otras diversificadas en razón de los asuntos diversos a los que tratan de responder. La pastoral de la comunicación es una pastoral “transversal”, es decir, que en todas las pastorales es necesaria la reflexión sobre la comunicación y sobre la incorporación del lenguajes y medios nuevos en el campo de tal o cual pastoral específica. Pero siendo la comunicación, sus lenguajes, sus medios, sus usuarios y productores, y en general todo el sistema de medios un campo definido como “nuevo areópago”, la Iglesia impulsa una pastoral específica que atienda y dé respuestas, desde la fe en Jesucristo, a esta nueva cultura .

De tal manera que la pastoral de la comunicación es el diálogo que los creyentes en Jesucristo deben de mantener con la cultura de la comunicación, se concretiza en lo que se conoce como Pastoral de la comunicación. El diálogo nace de la exigencia de fidelidad al mandato de Jesucristo de anunciar el Evangelio a todo el mundo y a todas las culturas.

En la actualidad todos estamos de acuerdo en reconocer la enorme influencia que ejercen los medios de comunicación social . Así mismo, consideramos que sería casi imposible pensar un mundo sin la presencia del sistema masivo de comunicación. El sistema de medios atraviesa actualmente la entera estructura de la sociedad.

Así, está presente en las llamadas estructuras tradicionales de la sociedad:
Económica, como proveedores de servicios, los medios masivos son sujetos primarios del sistema industrial y comercial.

Política, ejercen un rol siempre más relevante en la vida política de cada nación, desde el momento de las elecciones, la cobertura que realizan a los gobiernos y a todo evento oficial.

Familiar, los consumidores principales d elos programas mediáticos son los miembros de cada familia y están hechos para atraparlos el mayor tiempo posible.

Religiosa, algunas de las necesidades religiosas de las personas son colmadas por los medios e inclusive los tiempos dedicados al culto y la formación religiosa son ocupados por “entredichos” programas televisivos.

Educativa, las horas que los niños pasan frente al televisor, aún antes de asistir a la escuela, durante la escuela y terminada la escuela superan no sólo el tiempo que se pasa al frente de la pantalla televisiva o cinematográfica, sino que los sobresalientes resultados obtenidos por los medios contrastan con los deficientes resultados de la escuela tradicional .

Desafíos de la pastoral de la comunicación:
* Interés y presencia del Obispo, del asesor de medios de comunicación, del vocero en las reuniones ordinarias de trabajo a nivel diócesis o provincia.
* Desconocimiento de la pastoral de la comunicación social.
* Poco interés por la pastoral de la comunicación por parte de los sacerdotes, religiosas y laicos.
* Falta de motivación personal.
* Evidente falta de capacitación profesional.
* Falta de recursos económicos.
* Falta de promoción.

Por ello, será indispensable presentar una pastoral de la comunicación que vaya en beneficio de todos estos ámbitos de la sociedad y de la Iglesia.

3. Nuestra realidad
En nuestra Diócesis hace falta impulsar una verdadera pastoral de la comunicación. No podemos decir, que andamos en cero, pero tampoco podemos decir que estamos a nivel de otras diócesis. No hemos aprovechado todos los medios de comunicación que al menos por hoy tenemos a nuestro alcance. Hace falta motivar y concientizar al presbiterio, religiosas y laicos que quieran trabajar y anunciar el Evangelio de Cristo de esta área de la comunicación. Hace falta acudir a los nuevos areópagos y proclamar ahí como Pablo, el Evangelio. En nuestro presbiterio hace falta el gusto por escribir un tema, un artículo; hace falta querer y tener el valor de organizar, estructurar un programa en la radio, a veces se ofrecen espacios pero no se aprovechan, muchas veces por falta de tiempo.

Ya nuestro plan diocesano de pastoral reconoce en el marco de la realidad los aspectos positivos y negativos sobre los medios de comunicación, entre ellos, aparecen los siguientes:

a) A nivel diocesano hay un departamento responsable de los medios de comunicación social. Se cuenta con un vocero oficial por parte de la Diócesis. Varios sacerdotes y el Seminario aprovechan los espacios ofrecidos por emisoras radiofónicas y periódicos. El Seminario edita una revista bimestral. Algunas parroquias tienen sus propios boletines. Algunos sacerdotes y Diáconos han editado materiales de desarrollo humano, reflexión bíblica y catequesis.

b) El impacto de los medios de comunicación es fuerte, la promoción de los valores no se compara con la influencia negativa que ejercen: se asumen rasgos culturales ajenos; algunos programas proponen como normal el uso de drogas, el chantaje, la corrupción, el erotismo exagerado, el alcoholismo; justifican conductas como el homosexualismo, el transexualismo y otros. No se usan los medios de comunicación con un sentido crítico y responsable.

c) No se aprovechan todos los espacios disponibles en los medios por miedo o por falta de preparación adecuada, ni hay coordinación entre quienes participan en ellos. Los medios disponibles muchas veces no son usados con toda su riqueza y otros ni siquiera son conocidos y aprovechados, como el internet. Los laicos participan poco en este campo.

d) No se invierte ni se emplean las nuevas tecnologías para mejorar la administración de la Diócesis y de las Parroquias, o para potenciar la
actividad pastoral .

Todo esto, nos debe llevar a ser conscientes de que en verdad, no hemos sabido aprovechar los medios de comunicación, que en nuestra Diócesis tenemos a nuestro alcance hoy por hoy. Y en verdad realmente son pocos, entre ellos aparecen:

a) Revista "ven y sígueme”, que nuestro Seminario edita cada dos meses, es buen medio de información y formación para todo tipo de personas: niños, jóvenes y adultos. Se ha mantenido. Estamos en el año XV, No. 72. Ha mejorado bastante en contenidos, diseños e impresión.

b) Programas de Radio. En nuestra Diócesis tenemos muy poca presencia en la radio, he aquí algunos programas:

a) Pbro. Agustín Lorencilla, (responsable), (Decanato de Iguala)
Datos generales
Área de pastoral: Medios de Comunicación Social.
Nombre del programa: “ESPACIO CRISTIANO”
Día de transmisión: Sábado
Horario: 9:00-9:30
Frecuencia: 93.9 fm
Iguala, Gro.
Patrocinadores: Espacio gratuito.
Otros: • 7 años de vida.
• Los Padres del Decanato se van rotando cada
ocho días para participar en la dirección del
programa.
• Tel. (733) 332-9230

b) Seminario Diocesano (Decanato de Chilapa)
Responsable: ( )
Datos generales
Área de pastoral: Medios de Comunicación Social.
Nombre del programa: “EL SEMINARIO HABLA HOY”.
Día de transmisión: Sábado.
Horario: 3:00-3:30 pm.
Frecuencia: 770 AM “La más bonita” XE SUR.
Patrocinadores: Farmacias Aurora.
Objetivo: El programa de radio tiene como objetivo
formar en la fe a partir de la lectura del
Evangelio que corresponde al domingo
siguiente. Consta de las siguientes partes.
Estructura del programa: 1. Promocional del patrocinador (grabación).

2. Entrada del programa (grabación).

3. Saludo de bienvenida.

4. Lectura del evangelio.

5. Reflexión sobre el Evangelio.
6. Conclusión.
7. Avisos sobre eventos diocesanos, del
seminario, pastoral vocacional, etc.
8. Despedida.
9. Salida (grabación).
Otros: • 4 años de vida.

c) Pbro. Jorge-Amando Vázquez Rodríguez (Decanato de Chilpancingo)
Datos generales
Área de pastoral: Medios de Comunicación Social.
Nombre del programa: “NOTICIARIO: AL INSTANTE”.
Sección: “SEMBRANDO VALORES”.
Día de transmisión: Lunes.
Horario: 8:30-9:00 pm.
Frecuencia: 650 am, 97.1 fm, Explosiva.
Chilpancingo, Gro.
Patrocinadores: Espacio gratuito.
Otros: • 2 años de vida. d) Pbro. Pablo Alarcón Velásquez, (Decanato de Chilpancingo)
Datos generales

Área de pastoral: Medios de Comunicación Social.
Nombre del programa “APRENDIENDO A SER FELIZ”.
Día de transmisión: Sábado.
Horario: 10:00-10:30 am
Frecuencia: 107.1 fm, Kbuena, Chilpancingo, Gro.
Patrocinadores: Espacio gratuito.
Estructura: 1. Saludo.
2. Tema.
3. Santoral.
4. Noticias.
5. Avisos.
Otros: • Destinatarios: general.
• 6 años de vida.

c) Programas en TV. Casi no se han aprovechado, a pesar de que algunas televisoras locales han ofrecido algún espacio.

d) Algunas parroquias tienen su boletín parroquial, como un órgano interno de información. Pero realmente son contadas las parroquias que hacen este gran esfuerzo.

e) Presencia en periódicos. Algunos sacerdotes tienen un espacio para escribir en algunos periódicos. Los presbíteros del decanato de Iguala, aceptaron la propuesta que el Diario 21 de Iguala ofreció. En tener una página dominical exclusiva para cuestiones religiosas, temas diversos, valores, etc. La página inició el primer domingo de Adviento del año pasado, lleva el nombre de “Kerigma”. Se ha mantenido y se va mejorando al paso del tiempo. Agradecemos tus comentarios, sugerencias al siguiente e-mail: kerigmadom@hotmail.comEsta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla

f) Estamos en los inicios de construir una página web para nuestra Diócesis, he aquí la dirección: www.diocesischilpancingochilapa.diocesiscdaltamirano.org/ Como no tenemos un servidor propio nuestra página web se encuentra alojada en el servidor de la Diócesis de Ciudad Altamirano.

4. Iluminación doctrinal
Nuestro Plan Diocesano de Pastoral presenta cuatro puntos clave en el marco doctrinal sobre los medios de comunicación.

a) La comunicación hacia la Comunión. No podemos ignorar tantos elementos que aportan cambios en esta etapa de la historia en cuanto a las comunicaciones, muchos de esos elementos permanecen en el tiempo, se desarrollan y perfeccionan.

b) La actitud de la Iglesia. Los desafíos ahí están y se crean dependencias, pero lo que no se puede admitir es que los aspectos esenciales de la persona se queden presos en las nuevas tecnologías.

La Iglesia valora la extraordinaria capacidad para la comunicación y el desarrollo de esta era digital que articula los diversos inventos que estaban solos e inconexos entre sí; ahora un lenguaje común y el hecho de interactuar con el ser humano produce una relación que hay que valorar .

c) El hombre centro de la historia. Una vez más el ser humano creado por Dios, redimido por Jesús y con la luz del Evangelio, es el centro de la historia para que el desarrollo tecnológico no sea absurdo.

d) La Iglesia se incultura. La iglesia en la persona de los apóstoles recibió la misión de enseñar a toda la gente (Cfr. Mt 28,19), está presente y no hace sólo lo que todos hacen, sino que anima y le lleva a inculturarse, es decir, a rescatar los elementos positivos, aportando lo propio y ayudando a crecer y desarrollar esta cultura para generar solidaridad, justicia, paz y reconciliación .

Ya las Conferencias anteriores habían tratado el tema de los medios de comunicación y dado ciertos lineamientos para ese tiempo; ahora el Documento de Aparecida dedica parte del capítulo diez para hablar de la Pastoral de la Comunicación Social. El capítulo se titula: “Nuestros pueblos y la cultura”. Tiene nueve apartados y dos ellos son destinados a la iluminación sobre los medios de comunicación social.

Primero los Obispos reconocen que el mundo actual está configurado como una gran cultura mediática, que podría ayudar a una mayor humanización global, pues “La revolución tecnológica y los procesos de globalización conforman el mundo actual como una gran cultura mediática. Esto implica una capacidad para reconocer los nuevos lenguajes, que pueden ayudar a una mayor humanización global. Estos nuevos lenguajes configuran un elemento articulador de los cambios en la sociedad .

En segundo lugar, los Obispos afirman que no se puede prescindir es estos medios en la evangelización… si no se emplearan, la Iglesia se sentiría culpable ante Dios: “En nuestro siglo tan influenciado por los medios de comunicación social, el primer anuncio, la catequesis o el ulterior ahondamiento de la fe, no pueden prescindir de esos medios”. Puestos al servicio del Evangelio, ellos ofrecen la posibilidad de extender casi sin límites el campo de audición de la Palabra de Dios, haciendo llegar la Buena Nueva a millones de personas. La Iglesia se sentiría culpable ante Dios si no empleara esos poderosos medios, que la inteligencia humana perfecciona cada vez más. Con ellos la Iglesia ‘proclama desde las azoteas’ (cf. Mt 10, 27; Lc 12, 3) el mensaje del que es depositaria. En ellos encuentra una versión moderna y eficaz del ‘púlpito’. Gracias a ellos puede hablar a las multitudes

En tercer lugar aparecen nueve compromisos tanto de parte de la Iglesia como de parte de los comunicadores. A fin de formar discípulos y misioneros en este campo, nosotros, los obispos reunidos en la V Conferencia, nos comprometemos a acompañar a los comunicadores, procurando:

a) Conocer y valorar esta nueva cultura de la comunicación.

b) Promover la formación profesional en la cultura de la comunicación de todos los agentes y creyentes.

c) Formar comunicadores profesionales competentes y comprometidos con los valores humanos y cristianos en la transformación evangélica de la sociedad, con particular atención a los propietarios, directores, programadores, periodistas y locutores.

d) Apoyar y optimizar, por parte de la Iglesia, la creación de medios de comunicación social propios, tanto en los sectores televisivo y radial, como en los sitios de Internet y en los medios impresos.

e) Estar presente en los medios de comunicación social: prensa, radio y TV, cine digital, sitios de Internet, foros y tantos otros sistemas para introducir en ellos el misterio de Cristo.

f) Educar la formación crítica en el uso de los medios de comunicación desde la primera edad.
g) Animar las iniciativas existentes o por crear en este campo, con espíritu de comunión.

h) Suscitar leyes para promover una nueva cultura que proteja a los niños, jóvenes y a las personas más vulnerables, para que la comunicación no conculque los valores y, en cambio, cree criterios válidos de discernimiento.

i) Desarrollar una política de comunicación capaz de ayudar, tanto las pastorales de comunicación como los medios de comunicación de inspiración católica, a encontrar su lugar en la misión evangelizadora de la Iglesia.

A continuación los Obispos hacen varias valoraciones de gran importancia sobre los adelantos de la ciencia y de la técnica en el ámbito de las comunicaciones, sobre todo en internet.

 Internet, una de las maravillosas invenciones de la técnica y un desafío para la evangelización (DA 487).

 Un acercamiento realista: internet es un medio, no es un fin en sí mismo (DA 488).

 Los medios de comunicación no deben sustituir las relaciones personales ni la vida comunitaria (DA 489).

 Los padres deben acompañar a sus hijos para introducirlos en un uso responsable de Internet (DA 489).

 Exhortación a las parroquias e instituciones para la utilización de este medio (Internet) en la pastoral (DA 490).

Nuevos areópagos y centros de decisión
Felicitación y agradecimiento a creyentes presentes en los nuevos areópagos: Medios de Comunicación, construcción de la paz, desarrollo y liberación de los pueblos, promoción de la mujer y de los niños, ecología y protección de la naturaleza… (DA 491).

Presencia en la cultura, desde un amor apasionado por Cristo, inculturando el Evangelio en la historia y haciendo una “Iglesia samaritana” (DA 491).

Formación de pensadores y de personas en niveles de decisión: empresarios, políticos, formadores de opinión, mundo de trabajo, dirigentes sindicales, cooperativos comunitarios (DA 492); así como de los que se dedican a ofrecer el esparcimiento y la diversión (pastoral del turismo) (DA 493).

Compatibilidad de ciencia y fe. La fe no es irracional… Muchos, desde su propia razón, descubren el misterio de Dios y las semillas del Verbo (DA 494).

Valoración de espacios de diálogo entre la fe y ciencia… Difusión de la reflexión de los grandes pensadores católicos (DA 495).

Necesidad de artistas, que sepan interpretar y plasmar la suprema belleza, que es Dios (DA 496).

En todos estos ámbitos, la comunicación de los valores evangélicos ha de ser positiva y propositiva, para lo cual (DA 497), necesitamos:

 Formación de un laicado, capaz de actuar como sujeto eclesial entre la iglesia y sociedad.

 Medios de Comunicación Social católicos, para el diálogo entre la Iglesia y sociedad.

 Actuar con todos/as los creadores de cultura.

 Destacar el papel del sacerdote como creador de opinión.

 Crear o dinamizar grupos de diálogo entre Iglesia y formadores de opinión (Centros Fe/Cultura; centros culturales católicos) (DA 498).

 Utilización del arte en las diferentes pastorales (DA 499).

 Crear una conciencia crítica que permita juzgar con criterios objetivos la calidad artística de lo que realizamos (DA 499).

Importancia de la liturgia para la expresión de elementos artísticos: los templos, la música, los símbolos… (DA 500).

5. Líneas de acción para la Pastoral de la Comunicación en la Diócesis
1. Contar con una Oficina de Prensa.
La Oficina de Prensa eclesial cumple una función específica: desempeñar una labor comunicativa institucional , en la que “no buscamos que se nos escuche a nosotros; no queremos aumentar el poder y la extensión de nuestras instituciones; lo que queremos es servir al bien de las personas y de la humanidad, dando espacio a Aquel que es la Vida .

El medio fundamental –no exclusivo–, a través del cual la Oficina de Prensa diocesana puede comunicarse con la opinión pública es la prensa, la cual vive de la información actual, novedosa, veraz e interasante. Por eso, dicha Oficina debe ser un verdadero, profesional, creativo y oportuno geerador de información del Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia; de su mensaje y de su actividad .

Por ello, es indispensable que quienes trabajan en ella conozcan a fondo a la institución de cuya imagen son responsables ante los medios de comunicación y la opinión pública. Es necesario también que comprendan la esencia y los procesos de comunicación , la razón de ser y el lenguaje de estos nuevos areópagos; para así favorecer la compresión recíproca Iglesia-medios, e Iglesia-público .

Aquel que trabaja en una prensa eclesial necesita comenzar por comprender que la Iglesia es una institución caracterizada por una dimensión de misterio, lo que la hace una realidad compleja.

Debe entender el contexto antropológico, hostórico, social y cultural, humano y divino de la Iglesia. Unicamente con una visión integral, quien trabaja en una oficina de prensa eclesial podrá respetar y proyectar una imagen de la Iglesia adecuada a su esencia.

Pasos para crear la oficina de prensa:
a) Esto incluye tener un lugar en la Curia propio para trabajar, además; contar con equipo de cómputo completo: computadora, scanner, fotocopiadora, cámaras fotográficas, impresora a color, internet, televisión, dvd.

b) Dedicar por lo menos dos días a la semana para atender a los reporteros, periodistas, ofrecer conferencias de prensa, comunicados, etc. En este caso estarían el vocero o bien el asesor de la pastoral de la comunicación. Cualquiera de los dos podría atender o en circunstancias especiales tres con el Obispo Diocesano, en conferencias o ruedas de prensa.

c) La Oficina de Prensa puede estar a cargo del vocero de la Diócesis u otro sacerdote, no necesariamente el asesor de la pastoral de la comunicación, pero debe estar en coordinación con ambos. E integrar un proyecto de trabajo en conjunto. Puede ser un sacerdote que resida en la ciudad episcopal y que tenga interés y amor por su Diócesis.

d) La Oficina de Prensa debe contar con una secretaria particular para dicho efecto. Ella deberá atender la Oficina diariamente. Deberá llevar un archivo de las ruedas de prensa o comunicados. Debe ser una persona que tenga conocimientos en computación e internet. De ser posible que sea licenciada en comunicación.

e) Es importante conocer los medios de comunicación de la Santa Sede, del Consejo Episcopal Latinoamericano, de la Conferencia del Episcopado Mexicano, agencias de noticias y medios diocesanos, para ofrecer,en la medida de las posibilidades, una mutua cooperación, sintiéndose verdaderamente una Iglesia.

f) La Oficina de Prensa de la diócesis debe conocer a fondo, no sólo cuántos y cuáles son los medios que existen en la diócesis, sino también su tendencia y su postura frente a la Iglesia. Para ello, debe contar con un directorio que contenga todos los datos de todos los medios de comunicación que existen en la Diócesis: prensa, radio, tv.

g) La Oficina de Prensa debe ofrecer un servicio comunicativo de calidad. Esto supone contar con una información veraz, completa, profunda y actualizada, así como saber expresarla de manera ágil, amable, clara, breve, interesante y oportuna, actuando siempre con coherencia y profesionalidad .

h) La Oficina de Prensa debe tener un banco de datos. Es necesario “un sistema de actualización tempestiva y permanente sobre hechos y noticias, un observatorio mensual sobore cultura y la comunicación”. Para esto s muy conveniente poseer un banco de datos sobre lo que la Iglesia cree, celebra, vive y ora. Su historia, incluida la universal, la de la propia diócesis, la de México y la de la ciudad . Así como tener un archivo de fotos de todos los eventos que se van realizando en la Diócesis.

i) La Oficina de Prensa debe seguir la noticia, evaluar y tomar acción. Una vez difundida la información en los medios, es preciso darle seguimiento para analizar la forma cómo es tratada por ellos y su impacto en la opinión pública. Es necesario también llevar un registro, conservando un historial que sirva para el análisis, e incluso para aclaraciones futuras .

j) Para generar información realmente útil a la relación Iglesia-medios e Iglesia-público, es necesario que la Oficina de Prensa elabore una adecuada estrategia de lo que desea dar a conocer y la mejor manera de hacerlo, a fin de alcanzar objetivos específicos .

k) La Oficina de Prensa debe invitar a los Medios de Comunicación a los eventos diocesanos que se vayan realizando en la Diócesis no solamente los que se lleven acabo en la ciudad episcopal. Claro cuando sean de interés diocesano. Además debe recibir, ubicar y dar acompañamiento a todos los medios en las celebraciones eclesiales .

l) El domingo al final de una Eucaristía el Obispo, o el vocero de la diócesis dar un comunicado a toda la sociedad, o bien organizar una conferencia. Esto requiere tener una buena coordinación de trabajo entre el obispo, el vocero y el asesor de la pastoral de la comunicación. Elaborar los mensajes cada mes por adelantado. Bien haciendo una aplicación del Evangelio dominical a la realidad que se vive, o bien iluminando algún problema latente en la sociedad.

2. Impartir cursos, talleres o diplomados para los laicos, religiosas y presbíteros que estén interesados en trabajar en este campo de la comunicación.

a) Hay un diplomado básico que debiera recibirse, el cual se llama: "Curso general en Medios de Comunicación Social". La Comisión Episcopal para la Pastoral de la comunicación ha elegido al Instituto de Comunicación y Filosofía, A.C. (COMFIL), mejor conocidos como los paulinos, para impartir este curso, por su compromiso en la promoción del Evangelio con los nuevos medios y en la capacitación de agentes de pastoral. Los paulinos están en la mejor disposición de ir a las Diócesis para impartir este diplomado. Se puede realizar a nivel diócesis o bien por zonas pastorales. Anexo la guía trabajo y la temática al final.

b) En un segundo momento se puede recibir una curso para la creación y mantenimiento de páginas webs. Este curso lo recibí en el mes de octubre en la Diócesis de Ciudad Altamirano. Es muy bueno. Como requisito mínimo los participantes deben tener conocimiento en computación y manejar bien el internet. Deben llevar computadoras personales, ya sean propias o prestadas. El curso lo imparte un franciscano laico de la Diócesis de Celaya, Gto., él está dispuesto a impartir el curso en nuestra Diócesis. El se dedica a crear y dar mantenimiento a páginas webs de varias diócesis.

3. Impulsar los medios de comunicación que tenemos en la Diócesis: Boletín, Revista del Seminario y programas de radio. Es triste ver la realidad cuando hay sacerdotes que no apoyan en un trabajo emprendido en la Diócesis. Debemos salir de nuestras conejeras, aprovechar los nuevos areópagos que propone la Iglesia para desde ahí anunciar el Evangelio. «El primer areópago del tiempo moderno es el mundo de la comunicación, que está unificando a la humanidad y transformándola como suele decirse en una "aldea global". Los medios de comunicación social han alcanzado tal importancia que para muchos son el principal instrumento informativo y formativo, de orientación e inspiración para los comportamientos individuales, familiares y sociales [...] La evangelización misma de la cultura moderna, depende en gran parte de su influjo [...] Conviene integrar el mensaje mismo en esta "nueva cultura" creada por la comunicación moderna. Es un problema complejo, ya que esta cultura nace, aun antes que de los contenidos, del hecho mismo de que existen nuevos modos de comunicar con nuevos lenguajes, nuevas técnicas, nuevos comportamientos psicológicos» (Redemptoris missio, 37). El advenimiento de esta verdadera revolución cultural, con el cambio del lenguaje suscitado en particular por la televisión y los modelos que propone, implica « la completa transformación de aquello a través de lo cual la humanidad capta el mundo que la rodea y que la percepción verifica y expresa [...] En efecto, se puede recurrir a los medios de comunicación tanto para proclamar el Evangelio como para alejarlo del corazón del hombre ».(12) Los medios que dan acceso a la información «en directo», eliminan la perspectiva de la distancia y el tiempo, pero sobre todo, transforman la percepción de las cosas: la realidad cede el paso a lo que se muestra. Así, la repetición sostenida de informaciones seleccionadas se convierte en un factor determinante para crear una opinión considerada pública.

La influencia de los medios que no respetan límite alguno, en particular en el campo de la publicidad,(13) llama a los cristianos a una nueva creatividad para llegar a los centenares de millones de personas que consagran diariamente un tiempo considerable a la televisión y a la radio.

Estos son medios de información y promoción cultural, pero también de evangelización para aquellos que no tienen ocasión de entrar en contacto con el Evangelio y con la Iglesia en las sociedades secularizadas. La pastoral de la cultura da una respuesta positiva a la pregunta crucial planteada por Juan Pablo II: « ¿Encuentra todavía Cristo un lugar en los medios tradicionales de comunicación? ».(14)

La más sorprendente de las innovaciones en la tecnología de la comunicación es sin duda la red Internet. Como toda técnica nueva, no deja de suscitar temores, tristemente justificados por usos perversos, y demanda una constante vigilancia y una información seria. No se trata sólo de la moralidad de su uso, sino de las consecuencias radicalmente nuevas que entraña: pérdida de «peso específico» de la información, ausencia de reacciones pertinentes a los mensajes de la red por parte de personas responsables, efecto disuasorio en cuanto a las relaciones interpersonales. Pero sin lugar a dudas, las inmensas potencialidades de Internet pueden proporcionar una considerable ayuda a la difusión de la Buena Nueva, como lo atestiguan ciertas prometedoras iniciativas eclesiales, que invocan un desarrollo creativo responsable en este área, « nueva frontera de la misión de la Iglesia » (cf. Christifideles Laici, 44).

La puesta en juego es enorme. ¿Cómo no estar presentes y utilizar las redes informáticas, cuyas pantallas pueblan hoy los hogares, para inscribir en ellas los valores del mensaje evangélico ?
4. Urge que nuestra Diócesis tenga su página web. En este aspecto estamos sumamente atrasados. Cuando la mayoría de las diócesis cuentan ya con una página de internet nosotros nos hemos quedado atrás. Las ventajas de tener una página de internet son múltiples. Hace unos meses hicimos un intento por construir una página pero no se ha podido mejorar y dar por terminada. Para que esto sea posible debemos primero contar con un servidor propio, en el cual se pueden alojar todas la páginas de la diócesis, su costo aproximado es de 150 dólares por dos años, y pagar los derechos del dominio (mx), este pago se hizo en el mes de octubre por la cantidad de $334.00, deberíamos ver si está vigente este pago. Contamos con una página provisional alojada en el servidor de la Diócesis de Ciudad Altamirano: www.diocesischilpancingochilapa.diocesiscdaltamirano.org/

También para llevar a cabo este proyecto debemos contar por lo menos con un técnico para que actualice constantemente nuestra página.
Si nuestra Diócesis contara con un servidor. Cada parroquia podría tener su página web. Sería de gran ayuda y promoción. Así mismo, las congregaciones religiosas, el Seminario, los centros de educación católica y algunas otras instituciones eclesiales podrían tener su página.

5. Creación de un periódico. Este puede ser a nivel diócesis o bien pudiera ser a nivel zona pastoral. Serviría como medio de información de actividades en el ámbito eclesial. Puede ser mensual. Para llevar a cabo este proyecto necesitamos primero un equipo de sacerdotes, laicos comprometidos en esta causa. Por ello, como Pastoral de la Comunicación necesitamos tener por lo menos un enlace en cada decanato, de preferencia un presbítero que realmente quiera colaborar en este asunto, así mismo un equipo de laicos, tanto para el diseño o bien para la distribución del periódico.

6. Creación de un boletín informativo a nivel zona pastoral. Sería totalmente diferente al boletín diocesano. La función del boletín zona-pastoral sería exclusivamente la de informar a todos los fieles sobre las actividades pastorales y claro también algunos artículos para la formación de los fieles. A veces hay eventos comunes o interparroquiales que deben promoverse y este sería un medio eficaz para tal efecto.

7. Creación de un boletín u hoja parroquial informativa. Son pocas las parroquias que tienen este medio de comunicación. Hace falta promover entre los pastores propios de cada parroquia esta labor. A veces dicen los párrocos que no lo hacen por falta de recursos, o inventan cualquier cosa con tal de no hacerlo.

8. Impulso en la creación de programas de radio. Es muy importante aprovechar los espacios que a veces de forma gratuita y desinteresada ofrecen algunas radiodifusoras. O bien otras veces hay laicos que patrocinan algún espacio en la radio, éstos no deben desaprovecharse sino por el contrario asumirlos con gran amor e interés y anunciar desde ahí la noticia del Evangelio.
Nota: Quizá en un futuro no tan lejano la Diócesis pudiera contar con una radiodifusora propia. Sería de gran utilidad.


Anexos:

I. La comunicación de la Iglesia a través de sus webs diocesanas. Entrevista con el profesor Daniel Arasa.

ROMA, domingo, 27 abril 2008 (ZENIT.org).- La página web diocesana ideal no existe. Pero se pueden ofrecer instrumentos para mejorarlo. Lo intenta el profesor Daniel Arasa (Barcelona, 1971) en su libro «Church communications through diocesan websites. a model of analysis», (Comunicación de la Iglesia a través de los websites diocesanos: un modelo de análisis) publicado en inglés por la EDUSC (www.pusc.it).
Este profesor de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz ha estudiado nueve diócesis del mundo: Bogotá (Colombia), Johannesburgo (Sudáfrica), Los Ángeles (USA), Madrid (España), Manila (Filipinas), Melbourne (Australia), Ciudad de México (México), Milán (Italia) y Sao Paulo (Brasil).

Sintetizando, los problemas principales que tienen los sitios diocesanos pueden reducirse a dos, explica: «recursos y formación en comunicación».
Daniel Arasa coordina los estudios en la Facultad de Comunicación Institucional de su universidad y es periodista y doctor en comunicación.

--¿Qué le impulsó a realizar una investigación sobre websites diocesanas?
--Arasa: Por un lado, Internet y el web en particular se han convertido en instrumentos y ámbitos de comunicación esenciales. Creo muy interesante conocer qué hace o puede hacer la Iglesia católica para comunicar en esos ámbitos.
Podría añadir que es hora de hacer ver que la comunicación de la Iglesia es digna de ser estudiada desde un punto de vista académico y científico.

--¿Qué hace falta para mejorar la presencia de la Iglesia en Internet?
--Arasa: Mejorar la comunicación digital de la Iglesia no es cuestión de voluntarismo. Hace falta partir de un análisis y evaluación de la realidad y de las propias capacidades, así como de una profesionalización de las personas que se dedican a ello.

Esta investigación no pretende dar un elenco práctico de cosas a hacer y otras a evitar: eso sería reductivo y de corto alcance. Aunque ciertamente se deducen opciones particulares, se pretende más bien ofrecer criterios para la proyectación, gestión, evaluación y análisis de iniciativas web.

En otras palabras, aquellas dimensiones que deben ser consideradas antes, durante y después de cualquier proyecto digital, así como la actitud que está detrás de estas iniciativas.
En este sentido, pienso que este estudio tiene particular interés para dos grupos de personas: en primer lugar, la comunidad académica dedicada a la investigación de la comunicación institucional y de la comunicación electrónica; y, en segundo lugar, a todos aquellos responsables de comunicación de la Iglesia, desde los obispos hasta los directores de oficinas de comunicación o los webmasters.

--¿Qué imagen de la Iglesia sale a la luz del análisis de los sitios web diocesanos?
--Arasa: Una imagen ciertamente variopinta, pero a la vez homogénea. Es significativo encontrar en todas las páginas web diocesanas una atención muy particular al Santo Padre y al Vaticano.

La variedad se descubre en la atención a la idiosincracia de cada diócesis y de sus gentes: hay sitios web, por ejemplo, que ponen un gran énfasis en aspectos devocionales (por ejemplo, en Filipinas); otros, en cambio, enfatizan la información sobre las parroquias y los sacerdotes (muy propio de sitios web en Latinoamérica); otros la amplitud de la documentación, etc.

--¿Me confiesa cuál es la diócesis católica con el mejor website?
--Arasa: ¡Ya me gustaría saberlo!... No creo que sea posible contestar a esta pregunta: cada diócesis tiene características propias, circunstancias específicas y exigencias particulares muy ligadas al territorio y a la población.

Son factores que influyen y determinan sus modos e instrumentos de comunicación y, por tanto, también sus websites. Además, el mundo web es un mundo en constante movimiento: lo que era «bueno» ayer, no lo es hoy. Por eso, no creo que sea posible decir: ésta o aquella es la diócesis con el mejor website.

En todo caso, lo que sí es posible, y con esta investigación intento hacer esto, es señalar elementos positivos, casos de buenas prácticas que pueden ser tomados como modelo por otros websites diocesanos.

--Pero algún ejemplo podrá citar...
--Arasa: Sí, muchos. La diócesis de Los Ángeles, por ejemplo, es un modelo de compatibilidad y accesibilidad: ofrecen numerosas posibilidades de descargar documentos y de hacerlos compatibles con PDAs. Tienen en cuenta la movilidad de las personas que usan su website, de manera que facilitan que puedan oír o leer documentos de interés o seguir eventos con un lector digital, en su ordenador, etc.

¿Otro ejemplo positivo? La diócesis de Milán, que es la más grande de Europa, tiene un website muy completo y actualizado; la de Madrid, en España, que tiene un gran servicio de noticias eclesiales; la de Melbourne, que está muy bien organizada; etc.

Seguramente pueden encontrarse también muchos puntos positivos en websites de otras diócesis que no he estudiado. Aunque, por supuesto, no todo es positivo. También hay cosas en las que mejorar.

--Hablemos de los aspectos mejorables. Como los links que no funcionan, por ejemplo...
--Arasa: Efectivamente, en algunos casos, es significativo el caso de links que no funcionan, problemas de navegación al interno de los sitos web (repetición de secciones, incoherencias, caracteres demasiado pequeños que dificultan la lectura, etc.), o lentitud de la interacción (mensajes de correo electrónico no contestados, etc.).

Un aspecto en el que los websites diocesanos se han quedado atrás es el de la multimedialidad: está cambiando, pero todavía hay muy pocos servicios audio y casi ninguno de vídeo, cuando el web ofrece tantas posibilidades para ello. A pesar de tener muchas cosas positivas, el mundo web eclesial puede y debe aprender mucho de otros ámbitos.

--¿De quién es la culpa de estas negligencias?
--Arasa: Los aspectos que he resaltado no tienen intención crítica. Entre las personas que he encontrado, he descubierto una gran profesionalidad y preparación y, sobre todo, un enorme deseo de servir a su iglesia local y a la Iglesia universal.

Sintetizando, los problemas principales pueden reducirse a dos: recursos y formación en comunicación.

En cuanto al primero, es evidente que las organizaciones eclesiales no pueden competir con el ámbito comercial. Falta dinero y, por tanto, recursos materiales y humanos. Sin embargo, una mayor atención a los aspectos comunicativos, junto a una mayor profesionalidad y creatividad, pueden ser determinantes en la mejora de los websites.
El segundo aspecto, el de la formación, está muy ligado al primero. Gran parte del personal que trabaja en los «website teams» de las diócesis tiene una alta o medio-alta formación en aspectos tecnológicos y gráficos, pero carece, en la mayor parte de los casos, de un background en comunicación.

--En su investigación, ha entrevistado a numerosos periodistas que cubren la información de la Iglesia. ¿Son muy críticos?
--Arasa: Son más de cuarenta las entrevistas en profundidad que he realizado con corresponsales en el Vaticano y con periodistas que informan sobre la Iglesia. Obviamente, cada uno tiene una visión personal, sus gustos, sus preferencias y sus objeciones.

Quizá lo más positivo es que la gran mayoría de periodistas han destacado una notable mejora de la comunicación de la Iglesia en los últimos años, también en el ámbito de los websites.

Junto a ello, los periodistas opinan que los sitios web diocesanos no responden a sus necesidades. Un ejemplo concreto: muchos periodistas desearían tener documentos las homilías, los mensajes o los comunicados anticipadamente para poder lanzarlos enseguida en el momento en que estos son públicos; muchas oficinas de comunicación no ofrecen esta posibilidad, cuando el uso del embargo es algo muy generalizado en otro tipo de comunicación como por ejemplo, la política.

Un periodista profesional respeta siempre el embargo que es, a la vez, un modo de facilitar su trabajo.

En cualquier caso, hay que entender que no siempre los objetivos de un comunicador institucional coinciden con los de los periodistas. Creo que es normal encontrar motivos de discrepancia entre ellos.


II. Arzobispo Celli: Los prejuicios obstaculizan la comunicación.
BRUSELAS, martes, 29 abril 2008 (ZENIT.org).- Para que la Iglesia comunique su mensaje, debe tener en cuenta cómo éste es percibido por los otros y cómo es presentado por los medios, afirmó el presidente del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales.

El arzobispo Claudio Maria Celli lo subrayó el jueves interviniendo en Bruselas en la Cumbre Europea de la Comunicación. El encuentro de los días 24 y 25 de abril reunió a profesionales de la comunicación de muchos campos y fue promovido por la Asociación Europea de Responsables de Comunicación y la revista «Communication Director»
El arzobispo Celli inició su intervención reconociendo que se siente impresionado por la «idea negativa de que la religión sea asociada al conflicto», reflejada en el tema del que se le había pedido hablar. El título de su intervención era «El retorno de las religiones: comunicar la fe en el siglo XXI», con tres subtemas sobre conflictos religiosos, la búsqueda de significado y cómo comunican los líderes religiosos.

«Es importante para todos nosotros que estamos implicados en la obra de la comunicación tener una clara comprensión de lo que queremos decir sobre las organizaciones y de los valores que representamos», dijo.

«Es igualmente importante, de todos modos, el hecho de tener una adecuada comprensión de cómo nuestras organizaciones o nuestros valores son vistos por los otros y cómo son presentados por los medios».

Muy a menudo, observó, «nuestros esfuerzos por comunicar no serán eficaces si no afrontamos también los malentendidos y las percepciones presentes en la mentalidad de aquellos a quienes queremos dirigirnos».

El arzobispo indicó que uno de estos malentendidos es la asociación de la religión con el conflicto.
«Por corrección, está claro que los comentaristas más equilibrados dirigirán a menudo la atención de su público al hecho de que aquellos que son presentados como ‘conflictos religiosos´ son en realidad conflictos que pueden tener también dimensiones étnicas y políticas», reconoció.

Citando palabras de Benedicto XVI, el prelado afirmó que «a pesar de las diferencias que caracterizan los diversos itinerarios religiosos, el reconocimiento de la existencia de Dios, al que los seres humanos pueden llegar sólo partiendo de la experiencia de la creación, debe disponer a los creyentes a mirar a los otros seres humanos como a hermanos y hermanas».

«No es por tanto legítimo para nadie abrazar la diferencia religiosa como premisa o pretexto para una actitud agresiva respecto a otros seres humanos», advirtió. «Cuando el sentido religioso alcanza la madurez da vida a una percepción en el creyente por la que la fe en Dios, Creador del universo y Padre de todos, debe impulsar las relaciones de fraternidad universal entre los seres humanos».

El arzobispo Celli señaló también otro aspecto: la tendencia a presentar a la religión en términos políticos.

«Se tiene la impresión de que los líderes religiosos estén tratando de imponer sus puntos de vista sobre la estructura y el orden de la sociedad con poca o ninguna tolerancia hacia los puntos de vista diferentes», comentó.

Citando la Deus Caritas Est, el prelado subrayó que el Papa afirma que la doctrina social católica «no quiere conferir a la Iglesia un poder sobre el Estado. Ni siquiera quiere imponer a quienes no comparten la fe perspectivas y modos de comportamiento que pertenecen a ésta».

«Esto no quiere decir que la religión o los creyentes no puedan contribuir al mundo de la política, sino que recuerda a los creyentes que deben tener respeto por la legítima autonomía de la política», añadió el arzobispo.

«En muchos sectores, los creyentes son acusados de ser ‘fundamentalistas´ y esto implica que la religión no puede tener un lugar en una sociedad que trata de ser pluralista, tolerante e inclusiva».

«Si la enseñanza católica rechaza el fundamentalismo, presta también particular atención a los peligros del relativismo moral, es decir, el punto de vista según el cual no hay verdad en lo que se refiere a los valores y que todos los puntos de vista morales son igualmente aceptables».

El responsable vaticano se concentró en los esfuerzos de la Iglesia en comunicar su mensaje.
En primer lugar, recordó algunos desafíos fundamentales para la comunicación institucional.
«Es fundamental tener una idea y una articulación claras de la identidad y la naturaleza de la institución, de su misión y de sus objetivos --dijo el arzobispo--. A menudo es necesario revisar estos puntos de vista fundamentales y renovar y reforzar su comprensión y su aplicación».

«En segundo lugar, es todavía más importante ser conscientes de los rápidos cambios sobre cómo los diversos públicos ven o interpretan la institución y su misión. Si nosotros podemos comprender cómo somos, puede no estar claro para los diversos públicos a los que nos dirigimos, incluso a los que ya son miembros o simpatizantes de la institución».

El prelado añadió que «hay que afrontar constantemente la brecha entre autocomprensión y cómo somos percibidos para evitar malentendidos» y reconoció que la Iglesia a veces lucha con este desafío: «Puedo decir que a veces en la Iglesia católica comunicamos en ‘analógico´ mientras que el mundo se ha pasado al ‘digital´, por tanto nos preguntamos constantemente cómo colmar este vacío y encontrar un lenguaje común para la comunicación».

«A veces es importante recordar que el modo en que comunicamos dice mucho sobre nosotros mismos», añadió refiriéndose al éxito comunicativo del Papa Juan Pablo II, afirmando que transmitió su imagen incluso cuando la enfermedad le privó de la posibilidad de hablar.

El arzobispo subrayó por último que «nuestra preocupación general por la comunicación no consiste en dar un enfoque especial sino descubrir y comunicar la verdad. Un pasaje del Evangelio de Juan describe esta comprensión --"conoceréis la verdad y la verdad os hará libres"-- y ofrece una ayuda y una guía para afrontar el desafío actual del trabajo en las comunicaciones y en los medios, una búsqueda de la verdad también como modo para llegar a la comunión entre individuos y pueblos».

III. Consejo Pontificio de las Comunicaciones Sociales.
42ª JORNADA MUNDIAL DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES
" Los medios: en la encrucijada entre protagonismo y servicio. Buscar la Verdad para compartirla."
4 de mayo 2008

BREVE CUESTIONARIO SOBRE INFO-ÉTICA

1.- ¿Cómo ve la Iglesia a los medios de comunicación social?

«La Iglesia asume los medios de comunicación social con una actitud fundamentalmente positiva y estimulante. Considera que estos instrumentos no sólo son productos del ingenio humano, sino también grandes dones de Dios y verdaderos signos de los tiempos. La Iglesia desea apoyar a los profesionales de la comunicación, proponiéndoles principios positivos para asistirles en su trabajo, a la vez que fomenta un diálogo en el que todas las partes interesadas —hoy está implicada una gran parte de la humanidad— puedan participar.» (ECS, 4).

«El trabajo en estos medios, sin embargo, no tiene solamente el objetivo de multiplicar el anuncio. Se trata de un hecho más profundo, porque la evangelización misma de la cultura moderna depende en gran parte de su influjo. No basta, pues, usarlos para difundir el mensaje cristiano y el Magisterio de la Iglesia, sino que conviene integrar el mensaje mismo en esta “nueva cultura” creada por la comunicación moderna. Es un problema complejo, ya que esta cultura nace, aun antes que de los contenidos, del hecho mismo de que existen nuevos modos de comunicar con nuevos lenguajes, nuevas técnicas, nuevos comportamientos psicológicos.» (Juan Pablo II, Redemptoris missio, 37)

2.- ¿Qué es la ética en la comunicación social?
«El Concilio Vaticano II declaró: “Para el recto empleo de estos medios es totalmente necesario que todos los que los usan conozcan y lleven a la práctica fielmente en este campo las normas del orden moral” (Inter mirifica, 4). El orden moral al cual se hace referencia es la ley natural que obliga a todos los hombres, sobre todo, porque está escrita en sus corazones y expresa los imperativos de la auténtica realización humana.

Para los cristianos, además, la ley natural posee una profunda dimensión, un significado más rico. Cristo es el Principio que, habiendo asumido la naturaleza humana, la ilumina definitivamente en sus elementos constitutivos y en su dinamismo de caridad hacia Dios y el prójimo. Incluimos aquí el más profundo significado de la libertad humana: que posibilita una auténtica respuesta moral, a la luz de Jesucristo, a la llamada a formar la conciencia, a hacerla objeto de continua conversión a la verdad y al bien.

En este contexto, los medios de comunicación social tienen tan sólo dos opciones. O ayudan a la persona humana a crecer en su conocimiento y práctica de lo que es verdad y bueno o son fuerzas destructivas en conflicto con el bienestar humano.» (EP,14)

«Los medios de comunicación están llamados a servir a la dignidad humana, ayudando a la gente a vivir bien y a actuar como personas en comunidad. Los medios de comunicación realizan esa misión impulsando a los hombres y mujeres a ser concientes de su dignidad, a comprender los pensamientos y sentimientos de los demás, a cultivar un sentido de responsabilidad mutua, y a crecer en la libertad personal, en el respeto a la libertad de los demás y en la capacidad de diálogo.» (ECS, 6)

«El principio ético fundamental consiste en que la persona humana y la comunidad humana son el fin y la medida del uso de los medios de comunicación social; la comunicación debería realizarse de personas a personas, con vistas al desarrollo integral de las mismas.» (ECS, 21)

3.- ¿Qué desafíos plantean las nuevas tecnologías en el campo ético de la comunicación?
«Internet es el último y, en muchos aspectos, el más poderoso de una serie de medios de comunicación que durante el último siglo y medio ha eliminado progresivamente el tiempo y el espacio como obstáculos para la comunicación entre un gran número de personas. (…)

Actualmente hay muchas iniciativas buenas en Internet, con la promesa de otras muchas más, pero también se puede hacer mucho mal con su uso incorrecto. Para realizar una elección correcta, la Iglesia aporta dos elementos de gran importancia: su compromiso a favor de la dignidad de la persona humana, y su larga tradición de sabiduría moral» (EI, 2).

«Los nuevos medios, en particular la telefonía e Internet, están modificando el rostro mismo de la comunicación y tal vez ésta es una maravillosa ocasión para rediseñarlo y hacer más visibles, como decía mi venerado predecesor Juan Pablo II, las líneas esenciales e irrenunciables de la verdad sobre la persona humana» (Benedicto XVI, 42° MJMCS).

«Hay que romper las barreras y los monopolios que colocan a tantos pueblos al margen del desarrollo y asegurar a todos –individuos y naciones- las condiciones básicas que les permitan participar en dicho desarrollo. La tecnología de las comunicaciones y la información, junto con la formación para su uso, es una de esas condiciones básicas». (ECS, 14).

4- ¿Hay una ética del ver, del escuchar, del participar?
El uso de los nuevos m





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