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Motivos para la vida
En cada decisión que tomes en tu vida estarás escogiendo un valor y desechando otro, por lo cual hay que estar seguro siempre de estar eligiendo lo más importante


Por: ¿Cómo soy? (4) | Fuente: .



Existen hoy muchos hombres y mujeres que no han encontrado un motivo para sus vidas y que viven como máquinas, como seres irracionales o como vegetales, sin haber descubierto su propia identidad, ni a dónde van.

En el mundo se percibe un vacío espiritual, ya no existen los grandes ideales en los jóvenes. En su lugar han aparecido contravalores que los confunden, alejándolos de Dios y de sus enseñanzas. Entonces es cuando muchos llegan a preguntarse si existe alguna razón para seguir viviendo, sin encontrar la respuesta, pues han vivido una vida sin sentido.

Los valores son todo lo bueno que el hombre quiere alcanzar, porque lo hacen mejor como persona. Son bienes que no inventamos nosotros mismos, sino que los descubrimos a lo largo de nuestra vida y al descubrirlos, los deseamos porque intuimos que son buenos para nosotros.

Cuando descubrimos un valor y nos decidimos a alcanzarlo, poniendo todos los medios para lograrlo, automáticamente nos superamos como personas.

Existen valores deseables para todas las dimensiones de la persona: la parte sensitiva y biológica, la económica y social, la intelectual, la moral y la espiritual. Sin embargo, es muy importante que distingamos que no todos los valores son igual de "valiosos". Todos son importantes, pero unos los necesitas más que otros para tu salvación eterna, que realmente es lo único verdaderamente importante.

Podría suceder que pasaras toda tu vida alcanzando valores que no te ayudan gran cosa para alcanzar la vida eterna y, al final de tu vida, te darías cuenta de que has desperdiciado tu tiempo y tu esfuerzo en cosas que no valían la pena.

Por esta razón es importante que establezcas preferencias entre todos los valores que existen y que actúes de acuerdo a ese orden que has establecido en un principio usando tu inteligencia. Piensa que en cada decisión que tomes en tu vida estarás escogiendo un valor y desechando otro, por lo cual debes estar seguro siempre de estar eligiendo lo más importante. A ese ordenamiento de los valores de acuerdo a su importancia, es a lo que se llama jerarquía de valores.

Los valores se pueden dividir en ocho grandes categorías: económicos, físicos, sociales, afectivos, intelectuales, estéticos, morales y religiosos.

Veamos cada uno de ellos para que conozcas sus características y eso te ayude a establecer tu propia jerarquía de valores:

1. Valores económicos. Estos valores son los que satisfacen tus necesidades fisiológicas (casa, comida, vestido, cosas materiales); su fin es alcanzar la riqueza y la comodidad. Son valores muchas veces necesarios, pero si les das demasiada importancia en tu vida, existe el riesgo de que te detengas sólo en lo material y pierdas de vista el verdadero sentido de tu vida. Nunca debes olvidar que la felicidad no la encontrarás al tener más, sino al ser más.

2. Valores físicos. Satisfacen tu necesidad de seguridad. Son todos aquellos que buscan la salud y la perfección de tu cuerpo y que te llevan al bienestar físico. Tu cuerpo es un gran don que Dios te ha dado y no lo puedes menospreciar, por lo cual un valor indudable es el cuidado prudente de tu propia salud. Sin embargo, hay personas que le dan tanta importancia al cuidado de su cuerpo que se olvidan del alma y de la verdadera trascendencia de su vida, ocupando la mayor parte de su tiempo en el físico-culturismo, el arreglo personal y la vanidad. Cuidar tu cuerpo es bueno, pero dedicarle demasiado tiempo a ello es un desperdicio, pues todos los cuerpos terminarán de igual manera con la muerte: comidos por los gusanos. No vale la pena darle tanta importancia a algo que no te vas a llevar a la eternidad.

3. Valores sociales. Como su nombre lo indica, estos valores son los que satisfacen tus necesidades sociales, de ser conocido, reconocido, respetado y apreciado por los demás. Buscan alcanzar el poder, la fama y el prestigio ante los que te rodean. Al hombre que los alcanza se le llama "símpatico, famoso o líder". Son valores muy importantes, pero debes tener cuidado en no actuar sólo por lo que piensen los demás de ti, sino por la convicción de que estás actuando como Dios espera de tí. Hay muchos jóvenes que , por "quedar bien con los cuates" han caído en vicios como la droga o la pornografía y en acciones como el vandalismo o el robo, y han terminado en la cárcel.

4. Valores afectivos. Son los que satisfacen tus necesidades de amar y sentirte amado. Buscan el afecto y el placer. Entre ellos está el compañerismo, la solidaridad, la amistad y el amor en todas sus formas humanas. Son muy importantes, pero muchas veces hay que dejarlos para escoger bienes mayores. A quien los alcanza, lo llamamos "amable y sensible". Dentro de estos valores, encontramos a los valores familiares. La familia es un valor, porque dentro de ella recibes la vida, aprendes a amar y a ser amado, a comprender y ser comprendido, a ayudar y a ser ayudado, a ser libre y fiel, y es donde vas formando tu propia personalidad. Por eso, el Papa Juan Pablo II afirma en su Carta a las Familias (núm. 3), que la familia es "un bien precioso para la humanidad y para la Iglesia, cuya gran tarea es la de custodiar , revelar y comunicar el amor."

5. Valores intelectuales. Te dan claridad y profundidad de pensamiento, y te permiten una búsqueda sincera de la verdad. Esos valores te perfeccionan en cuanto ser dotado de razón y te encaminan a la sabiduría. Entre éstos tenemos el valor del estudio, la investigación, el análisis de problemas, y los llamados valores psicológicos, que son todos aquellos que buscan la salud de tu mente. Así como es importante cuidar el cuerpo de los microbios, también es importante cuidar la mente de las ideas infecciosas que rondan por el mundo. Para mantener una higiene mental, debes cuidar todo aquello que entra por tus sentidos, seleccionando con cuidado lo que lees, lo que ves y lo que oyes para que tu cerebro no se llene de basura. El hombre que alcanza los valores intelectuales, decimos que es un "hombre sabio".

6. Valores estéticos o artísticos. Te ayudan a captar la belleza o a producirla por medio de obras de arte. Te llevan al gozo de la armonía a través del arte: la música, baile, pintura, escultura, etc. El hombre que los alcanza es un "artista".

7. Valores morales. Los valores morales te perfeccionan no en una de tus facultades solamente, sino en total, como persona íntegra. Estos valores tienen que ver directamente con la bondad o la maldad de los actos humanos. Los valores morales tienen una relación directa con las virtudes, que no son actos aislados, sino una disposición habitual y permanente de hacer el bien. Son hábitos buenos, actitudes de vida, que te llevan a actuar siempre buscando el bien, en cualquier lugar y circunstancia. Dentro de los valores morales, están los valores de la voluntad, que te permiten alcanzar fuerza y solidez de carácter, dominio de tus pasiones e instintos, constancia en tus determinaciones y propósitos, energía en tus decisiones. Estos valores juegan un papel determinante en la formación de tu madurez y responsabilidad. El hombre que los llega a alcanzar se convierte en un "hombre íntegro".

8. Valores religiosos. Estos te llevan directamente a tu fin último. Son los que permiten tu relación personal con Dios, que es fundamento de todos los demás valores. Este tipo de valores intervienen en toda la persona, la que al alcanzarlos empieza a actuar dirigida por la fe, por encima de todas sus demás facultades y necesidades. El hombre que los alcanza se convierte en un "hombre santo". Encontrando en Dios el valor supremo de tu vida, cobra más pleno sentido en el cumplimiento de su voluntad, en la realización de aquello que Él tenía planeado para ti desde la eternidad y para lo que te había creado.

Cristo sabe que no todos los valores son iguales y por ello, no teme en exigirte la renuncia a algunos de ellos para que alcances otros superiores. Jesucristo sabe que si te exige la renuncia a bienes transitorios es para que puedas obtener los eternos.

Si al igual que Cristo, logras vivir en tu vida los valores según la debida jerarquía te estás formando como una persona madura y grandiosa. "El hombre maduro guía su conducta por la razón y los criterios de fe, orienta su voluntad hacia el bien, sabe relacionarse con los demás en modo generoso, posee un claro proyecto de vida y se entrega con decisión a ejemplo de Cristo, a su realización".

Como decíamos al inicio, todos los valores son importantes y buscarlos y alcanzarlos te hace que crezcas como persona. ¿Cuáles son los más importantes para ti?

¿Qué debes hacer cuando otros critican tus valores?

Como cada persona considera que sus valores son los correctos o los mejores, a veces critica los valores de los demás. Cuando esto te suceda, si estás seguro de estar en la verdad, escucha lo que te dicen, pero después expresa claramente en qué no estás de acuerdo y da tus razones, manteniéndote firme en la fe. Mientras respetes a los demás, no es tu obligación estar de acuerdo con sus valores.

Algunos individuos utilizan el chantaje emocional para presionarte a hacer cosas que no necesariamente debes hacer. Si tienes una conciencia clara de tus valores, te puedes defender y hacer frente a este tipo de presiones que algunos quisieran imponerte.
 

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