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Lucas y su Evangelio: una obra maravillosa y conmovedora, una declaración al ser amado
No por nada un autor lo denomina :"El libro más encantador del mundo".


Por: Marlene Yáñez Bittner | Fuente: Catholic.net



Impresionado por el rostro del resucitado que había transfigurado a su maestro Pablo en el camino a Damasco, Lucas, no conoció a Jesús personalmente, sin embargo la alegría de Dios de salvar a todos los hombres es patente en todo su evangelio.

Un hombre cultivado del mundo helenístico, un artista delicado, un historiador atento a sus personajes, un creyente y un seguidor que ha encontrado la salvación en Jesucristo. Un hombre sensible que llama a Jesús como el “salvador”, el Señor, pues ha encontrado en él, la salvación.

“Al verla el Señor, tuvo compasión de ella, y le dijo: <No llores>” (Lucas 7,13)

¿Y por qué no hablar de Lucas, como un hombre de ciencia? De verdadera vocación, pues le presta un interés particular a las personas del Antiguo Testamento, a los apóstoles, a los fundadores de la Iglesia, pero de manera más especial a los pobres, a los pequeños que forman el grupo de los privilegiados destinatarios de la Buena Nueva: pecadores, marginados y mujeres ausentes de la vida social.

“Y les respondió: 'Id y contad a Juan lo que habéis visto y oído: Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan, se anuncia a los pobres la Buena Nueva'” (Lucas 7,22).



Enfático e insistente en la oración, Lucas menciona al Mesías orante y deja entre ver la manifestación de una fe absoluta en el Dios de la alianza que se expresa en la oración más detallada de Jesús: la de Getsemaní o la del Monte de los Olivos (Lucas 22,39-46); en estos momentos de prueba, Jesús es auténticamente hombre.

… "Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa, pero no sea como yo quiero, sino como quieras tú" (Lucas 26,39)

Un espacio privilegiado le da Lucas a la Madre de Dios en el hermoso relato de la Anunciación: una obra maestra. Tres veces habla el ángel y tres veces responde María, tres veces dice lo que Dios pretende hacer con María y tres veces expresa su actitud ante la oferta de Dios.

María es la ciudad en medio de la cual habita Dios, el rey, el poderoso salvador y Lucas lo deja muy claro en su evangelio.

“El ángel le dijo: 'No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios'” (Lucas 1,30).



Y cómo no finalizar con el maravilloso “cántico de María” que con una alabanza a Dios poderoso, santo y misericordioso (Lucas 1,46-49), continúa con las leyes fundamentales de su acción salvadora (Lucas 1,51-53) para terminar en unos versos que ensalzan la fidelidad de Dios a las promesas (Lucas 1,54).

El Evangelio de San Lucas, o “el evangelio de la oración”… didáctico para la comprensión y fascinante en cada una de sus palabras; no por nada un autor lo denomina “El libro más encantador del mundo”.







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