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«El Banco del Amor»
A final de cuentas el amor es donación.


Por: LCF Francisco Peralta Dávalos - LCF Anahí Ruvalcaba Ortíz | Fuente: Catholic.net



Muchos de nosotros buscamos llevar unas “finanzas saludables” con estrategias simples como llevar el registro de nuestros ingresos y egresos, tener un presupuesto mensual, revisar nuestros estados de cuenta, etc. Y es evidente que quien no hace el mínimo intento por tener el control de sus finanzas tarde o temprano termina tomando decisiones perjudiciales para su economía personal o familiar.

Pero, ¿alguna vez nos hemos puesto a pensar en nuestras “finanzas del amor”? Imaginemos por un momento que tenemos una cuenta de banco con nuestra pareja, donde podemos realizar depósitos y retiros y, de igual manera, nuestra pareja tiene una cuenta con nosotros. A dichas cuentas las identificaremos de aquí en adelante como: “el banco del amor”.

El banco del amor funciona de la siguiente manera: cada vez que tenemos una acción, gesto, atención o palabra de amor para nuestra pareja podemos considerarlo como un depósito a nuestra cuenta y, en el sentido inverso, cuando realizamos algo que disgusta a nuestra pareja la cuenta en el banco del amor sufre de retiros.

Vale la pena considerar que, el banco del amor nunca cierra. Cuando nos encontramos en la etapa del enamoramiento es muy sencillo y hasta espontáneo realizar depósitos en el banco del amor, pero conforme pasa el tiempo puede perderse ese primer impulso de consentir y hacer sentir amada a nuestra pareja. Pretextos podemos encontrar muchos; falta de tiempo, rutina, cansancio, etc. Pero por más pretextos que pongamos la cuenta del amor no deja de perder unidades y puede que llegue el momento en que llegue a estar en número rojos, lo cual sería lamentable.

Poniendo ese mismo escenario en el que ha pasado ya esa etapa del enamoramiento en la que de manera natural y espontánea realizamos depósitos en el banco del amor de nuestra pareja, y ahora más bien necesitamos un esfuerzo consciente y continuo de hacer sentir amada a nuestra pareja podemos tomar como referencia la imagen del banco del amor para detenernos a pensar ¿cómo se encuentra actualmente mi cuenta de banco con mi pareja? ¿y la de mi pareja conmigo?



Enhorabuena si consideras que tu cuenta tiene número saludables y balanceados, si eres “millonario en el banco del amor”. pero si tus números no están del todo como te gustaría, ¿por qué no empezar desde hoy a hacer el mayor número de depósitos posibles? Algo así como ponerse el reto de superar esa “crisis del banco del amor” a través de metas y objetivos concretos que pueden ser discutidos en pareja con el simple y sencillo cuestionamiento ¿qué acciones concretas puedo realizar por ti para hacerte sentir más amada?

A final de cuentas el amor es donación, es un constante salir de nosotros mismos para entrar en comunión con el otro, y nuestro amor como pareja está llamado a crecer y fortalecerse con el paso del tiempo, sabiendo que mientras más esfuerzo y dedicación demos a la relación más sagrada que tenemos en el mundo, mejores cuentas podremos rendir.

Si te interesa saber más acerca del tema del banco del amor y otros más que seguramente te ayudarán a fortalecer tu relación de pareja te recomendamos el libro “Lo que él necesita, lo que ella necesita” de Willard F. Harley.







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