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Así es San Fernando, una de las obras más valiosas de Murillo
La obra se encuentra en la Catedral de Sevilla


Por: Redacción | Fuente: GaudiumPrress.org



A propósito del Año de Murillo que se clausurará en Sevilla el próximo 8 de diciembre, evento que se ha conmemorado con ocasión del 4º centenario del nacimiento de conocido pintor barroco Bartolomé Esteban Murillo, la Archidiócesis de Sevilla, a través de un artículo difundido desde su página web, ha destacado una de las obras más valiosas del pintor que custodia la Catedral de Sevilla.

Se trata del retrato de San Fernando -rey Fernando III de Castilla- que realizó Murillo hacia el año 1671, cuando se hallaba en plena plenitud artística y como un homenaje al monarca por su canonización. La obra fue dejada en herencia a la Catedral sevillana por Bartolomé Pérez Ortiz, primo del pintor, quien probablemente encargó el lienzo para su oratorio privado.

Sobre esta obra de arte, importante tesoro del templo sevillano, se refiere Antonio Rodríguez Babío, Delegado diocesano de Patrimonio Cultural, en el artículo: "La aportación de Murillo resulta decisiva en la iconografía de San Fernando, ya que existían pocos precedentes; además, no podemos olvidar que el 3 de abril de 1671 el Cabildo permite a Murillo y al escultor Pedro Roldán que vean el rostro del Santo, con objeto de que hicieran sendos retratos".

Vale la pena recordar que en la Catedral de Sevilla, en la Capilla Real, se encuentra sepultado Fernando III de Castilla, además de otros monarcas: Alfonso X de Castilla y Pedro I de Castilla. En dicha capilla también se halla la imagen de la Virgen de los Reyes, patrona de Sevilla.

Esta pintura, que se encuentra en el trascoro de la Catedral, actualmente hace parte de la exposición "Murillo en la Catedral. La mirada de la santidad", que ha preparado el templo con ocasión del Año de Murillo. Al respecto, también refiere Antonio Rodríguez Babío: "El título parece hacer alusión directa a este retrato de San Fernando, ya que sus ojos dirigidos al cielo expresan acertadamente su santidad, que se refuerza además por el recurso de la luz que procede del ángulo superior izquierdo y que representa la presencia de Dios".



"El Santo Rey se recorta sobre un fondo oscuro y aparece representado de medio cuerpo a tamaño natural, como un hombre maduro en actitud contemplativa. La obra muestra una composición triangular, que confiere a la imagen un sentido ascendente, que queda reforzado por la mirada dirigida al cielo del Santo y por la espada", continúa explicando el Delegado Diocesano de Patrimonio Cultural.

Murillo pintó al rey Fernando no como un monarca medieval, sino con atuendo de los Austrias del siglo XVII. Lleva una armadura y manto real con armiño. En su mano derecha sostiene la espada, la conocida "Lobera", que también custodia la Catedral de Sevilla, y en su mano izquierda sostiene un orbe, como símbolo del poder terrenal, que es de color azul para referir a la santidad, y en su cabeza la corona real, además de la aureola, que habla también de la santidad.

Esta no es la única pintura que Murillo realizó sobre San Fernando, otra de ellas se encuentra en el Museo del Prado, y otra en la Sala Captura de la Catedral de Sevilla, ésta última se trata de un tondo en el que representó al santo rey mirando al espectador.

Con información de la Archidiócesis de Sevilla.

Artículo publicado originalmente en GaudiumPress.org
Con información de la Archidiócesis de Sevilla
Reproducción permitida si se cita la fuente



 





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