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Desde de mi Experiencia
El amor es lo único que crece cuando se raprte. St Exupery.


Por: Maria Luisa Martinez Robles | Fuente: Catholic.Net



Me gusta más escuchar que hablar. El lenguaje oral no es lo mío. No he nacido para orador. En cambio me gusta escuchar y luego escribir lo que he aprendido.  Puede que a alguien le sirva lo que a mí me ha ocurrido y utilice mi experiencia.

El matrimonio es una de mis mayores y mejores experiencias. Pasó a exponer, sin más preámbulos, todo aquello que puede ayudar a mantenerlo vivo.

El egoísmo está reñido con la convivencia. Nos gusta elegir, escoger, priorizar según nuestros deseos. Es mejor conjugar los verbos ceder, escuchar, esperar, preguntar.

El diálogo es una herramienta que no debe faltar, callar lo que nos disgusta no es la solución, hay que decirlo pero sin  ánimo de ofender, de reprochar y esperando el momento oportuno.

La rutina, mala consejera en todas las etapas del matrimonio. Los detalles, las sorpresas son indispensables para hacernos  la vida agradable.



La fidelidad debe ser incondicional, tener la seguridad de que puedes confiar, que no te va a fallar, que no hay mentiras es sinónimo de tranquilidad.

La vida espiritual de dos personas, los sentimientos, las ilusiones y los sueños deben ir al unísono. Cuando todo es material, se sustenta en el gozo efímero, esa relación no tiene futuro.

Las responsabilidades y las dificultades fortalecen la vida de pareja pues al superarlas juntos, la carga es menor.

La generosidad no debe escasear, olvidarte de ti reporta muchos beneficios para tu matrimonio.

Todos tenemos defectos que aportar a la convivencia diaria, pero si tratamos de corregirlos y potenciamos las virtudes del otro, si nos complementamos  seremos más fuertes.



El amor es lo único que crece cuando se reparte” Antoin  de Sanit Exupery

A muchas personas no le han funcionado estos… no quisiera llamarles consejos, le llamaremos  vivencias. El motivo es muy simple y a la vez muy complicado. Hay que hacerlo a la vez, los dos de acuerdo. Si uno se esfuerza y el otro no, es imposible obtener buenos resultados. Las personas cambian, se equivocan y no consiguen encontrar el camino que lleva a formar una familia estable, incluso ya la han formado y se rompe. No hay que desesperarse. Habrá que utilizar otros mecanismos, otra forma de repartir ese amor que no han apreciado, que no han entendido,  para que siga creciendo.

 

Epístola de San Pablo a los Corintios

El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece,

no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido,

no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad.

El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

El amor no pasará jamás.

 

 

 





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