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Homilia del 9 de Octubre 2018

Condúceme, Señor, por tu camino
El amor de Dios nos lanza a actuar en favor de los demás


Por: Mons. Enrique Diaz, Obispo de la Diócesis de Irapuato | Fuente: Catholic.net



San  Dionisio y compañeros mártires

San Juan Leonardi

Gálatas 1, 13-24: “Quiso revelarme a su Hijo para que yo lo anunciara entre los paganos”

Salmo 138: “Condúceme, Señor, por tu camino”

San Lucas 10, 38-42: “Marta lo recibió en su casa.- María escogió la mejor parte”



 

¿Sentarse a los pies del Señor y descuidar los trabajos que tenemos que hacer? De ninguna manera esta narración pretende enseñarnos esto. Nos ayuda a descubrir la importancia de escuchar al Señor, y escucharlo atentamente, pero para después vivir la Palabra.

Ciertamente Marta se afana en muchas tareas y por andar en tantas cosas no tiene tiempo para “escuchar” al Señor. Me parece oír la queja repetida de muchos adolescentes respecto a sus papás que los admiran porque trabajan mucho, los quieren porque se desgastan y sudan para que nada les haga falta, pero su queja es que ya no les queda tiempo para platicar con ellos, no tienen espacios para compartir la vida, no parecen escuchar y disfrutar de su presencia.

Quien es verdadero discípulo de Jesús no puede “afanarse en muchas cosas”, sino a cada cosa darle su importancia y su momento. Es más importante estar con Jesús que trabajar para Jesús, es más necesario actuar con Él, que actuar para Él. Y lo mismo podríamos decir de la familia, de los hijos, de los amigos. Y esto no quiere decir que se quede el amigo o el padre de familia contemplando todo el día al amigo o al hijo respectivamente; es situar en su justa dimensión todas las cosas en vista de lo que consideramos más importante.

La escucha de la Palabra del Maestro, el acogerla con toda atención, no significa una contemplación que nos aleje de los compromisos que tenemos en nuestra comunidad y en nuestra familia. No se trata pues de hacer muchas cosas para alguien, sino estar con él en todos los momentos. Indudablemente que hay situaciones en la vida que lo primero será la ayuda material y física, pero es más importante nuestra atención y cariño a una persona. Sobre todo en este tiempo, debemos descubrir que es más importante amar a una persona que darle muchas cosas, amar a Jesús que hacer muchas actividades dizque por Él.



Claro que su amor nos lanza a actuar a favor de los hermanos y a no quedarnos cruzados de manos.

 

 

 





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