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Comentario al textoBiblico de Sabiduría 7, 25-26

La sabiduría como figura de la trinidad
Padre, Hijo y Espiritu Santo


Por: Tais Gea | Fuente: Catholic.net



El libro de la Sabiduría es un texto escrito en griego casi contemporáneo a las obras del Nuevo Testamento. Muestra el pensamiento más desarrollado sobre la sabiduría que se tiene en el Antiguo Testamento. Es escrito en Alejandría y recibe una influencia del pensamiento griego de la época.

En este libro se realiza un elogio a la sabiduría como se hace en Job 28 y Prov 9. En los capítulos 6 al 9 se encuentran los atributos de la sabiduría. El modo en que se concibe a la sabiduría se acerca grandemente a la revelación realizada por Dios en Cristo. Los dos versículos en los que este comentario se centra (Sab 7, 25-26) son figura de la trinidad revelada en Cristo. Para poder fundamentar esta hipótesis se presentan algunas referencias partiendo del texto de Sabiduría.

En primer lugar este texto indica que la sabiduría es soplo del poder de Dios. Esta palabra, tal cual se presenta en el texto, no hace referencia explícita al Espíritu Santo en otros textos bíblicos. Sin embargo, aunque no haya una relación con la palabra si hay una referencia al contenido. Tres textos tradicionales presentan al Espíritu Santo como viento, soplo, vapor, humo. En la creación (cf Gn 2, 7), en el Bautismo en el Jordán (cf Jn 1, 32) y en Pentecostés (cf Hch 2, 3-4).

Otro atributo de la sabiduría que remonta al Espíritu Santo es el espejo del poder de Dios. La primera referencia hallada en el Nuevo Testamento es la encarnación que se realiza por el poder del Altísimo que cubre con su sombra a María (cf Lc 1, 35). También se puede ver evidente en la acción del Cristo por el poder del Espíritu de Dios. En el inicio de la vida pública de Jesús, Lucas, indica que se va a Galilea, después de las tentaciones, con el poder del Espíritu (cf Lc 4, 14). Y en la acción curativa de Jesús aparece también esta acción del Espíritu en forma de poder. Quizá la más evidente es la expulsión del demonio con el poder del Espíritu de Dios (cf Mt 12, 28).

En segundo lugar el texto, describiendo de este modo a la sabiduría, introduce la figura de Cristo, el Hijo de Dios. Él es emanación de la gloria de Dios todopoderoso  Se menciona a Jesús como Dios todopoderosos sobre todo en el contexto de la escatología en los textos del Apocalipsis (cf Ap 1, 18; 11, 17). En este mismo ámbito, la reflexión sobre el juicio final evangélica, presenta a Jesús como el Hijo del Hombre que vendrá con gloria y gran poder (cf Mt 19, 28; 25, 31; Lc 21, 27).



La segunda imagen que utiliza el texto y que nos remite a Cristo es el resplandor  de la luz eterna. El texto de Hebreos describe así a Jesús: «resplandor de su gloria» (Heb 1, 3). Y sobre todo, en los escritos de Juan, la imagen de la luz es identificada con Cristo: «Yo soy la luz del mundo» (Jn 8, 12). Primero en el prólogo. Se ve a Juan como testigo de la luz y a Jesús como la luz que viene al mundo (Jn 1, 4.5.7-9). Después se indica que Cristo, la luz, no ha sido acogido (Jn 3, 19-21; 5, 3). Y finalmente Jesús se presenta como luz del mundo (cf Jn 8, 12).

Lo último que se indica en el texto de Sabiduría es que la sabiduría es imagen de la bondad de Dios. También a Cristo se le presenta, en Hebreos, como la imagen misma de lo que Dios es (cf Heb 1, 3). Y Pablo, por su lado, hace ver que Cristo es imagen de Dios (cf 2 Cor 4, 4).

Todos estos elementos permiten concluir que la visión de la sabiduría en la mentalidad cercana a la vida de Cristo y la primera Iglesia encamina hacia la revelación de la trinidad. En ellos vemos, en figura, lo que más adelante se verá de modo definitivo manifestado en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

 







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