Menu



Testimonio Familia Misionera

Un ejemplo de misión
¿Qué son las misiones para mi?


Por: Redacción | Fuente: Catholic.net



Hay experiencias en la vida que te tocan muy dentro, que te mueven y te sacuden y que no te permiten mantenerte igual…

El domingo pasado fui de misiones con mi familia y aunque no era algo nuevo para mi, fue una de estas experiencias a las que me refiero.

Hace quince años que fui por última vez de misiones, luego de muchos años de no perderme una Megamisión y de participar en su organización. No sé que pasó o en qué momento lo olvidé, pero me fui alejando poco a poco, dí prioridad a otras cosas y por un motivo o por otro, por un pretexto o por otro… pasaron quince años.

Desde hace dos años que llegamos al colegio, la invitación de Familia Misionera estaba ahí marcada en el calendario cada mes, y aunque la idea me inquietaba, cada vez la ignoré o volví a encontrar algún pretexto. Esta ocasión fue distinta, la invitación nos llegó a mi esposo y a mi de forma tan personal y directa que no hubo manera de evadirla y sin darnos cuenta, ni pensarlo mucho los dos dijimos que sí.

Cuando llegamos a la comunidad nos encontramos a la gente recibiéndonos en valla con porras, pancartas, cuetes y guirnaldas de flores, con una emoción y agradecimiento tal, que nos hizo caer en la cuenta de lo que solo una mañana de nuestro tiempo significa para ellos.



Fuimos de visiteo, y en cada paso por esos caminos empinados entre mazorcas y animales, entre el silencio combinado con la cumbia que se oye a lo lejos, con el olor a tierra mojada y el campo brillante, entre las pláticas con los fiscales que nos acompañaban, en cada casa a la que tocamos, en cada apretón de manos de gente como Panchito que perdió la vista hace tres años, en cada niño que nos miraba con curiosidad y en la oración que compartimos con cada familia…¡fue ahí que recordé!

Fue ahí que volví a sentir esa emoción, esa felicidad única, esas ganas de hacer tanto, esa urgencia por corresponder. Fue ahí que surgieron las sonrisas y el brillo en los ojos de mi familia que son tan auténticos que no se pueden disimular…  fue ahí cuando tomé conciencia de que no nos podemos quedar indiferentes. Fue ahí cuando El una vez más me salió al encuentro.

¿Qué son las misiones para mi? Justamente eso… Cristo que nos sale al encuentro de la manera más descarada

Y lo mejor es que con Familia Misionera la experiencia de Cristo la vives y la compartes con  los que más quieres y te da la posibilidad de permearlos desde pequeños no con palabras sino con vivencias, vivencias que seguramente se quedarán en sus corazones  para marcarlos y transformarlos también.

 







Compartir en Google+




Reportar anuncio inapropiado |

Another one window

Hello!