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¡Venga tu Reino!
¿Qué nos diría la madre Teresa de Calcuta a los legionarios y a los miembros del movimiento Regnum Christi?


Por: P. Martín Eugenio, LC. | Fuente: Catholic.Net



¿Qué nos diría la madre Teresa de Calcuta a los legionarios y a los miembros del movimiento Regnum Christi?

El cardenal Albino Luciani, patriarca de Venecia y, más tarde, papa Juan Pablo I, escribió un libro muy original titulado “Ilustrísimos señores”. En esta obra, mostrando su gran sensibilidad literaria y cultura bibliográfica, reúne cuarenta cartas dirigidas a los más dispares personajes de la historia y la ficción literaria. Como lo resume en su recensión  la editorial de la B.A.C, “desde Dickens a Goethe, pasando por Marconi, San Bernardino, Pinocho o Teresa de Ávila, con un lenguaje periodístico y ágil, lleno de frescura y espontaneidad popular, el autor analiza en esas cartas los problemas de la vida moderna y nos habla de Dios y del hombre, del amor, de la vida y de la muerte, siempre con un espíritu amigable y conciliador, absolutamente fiel a la enseñanza del Evangelio”.

Haciendo un ejercicio de imaginación, semejante al del cardenal Albino Luciani, me he preguntado en esta fiesta del Sagrado Corazón, ¿qué nos diría la madre Teresa de Calcuta a los legionarios y miembros del Regnum Christi?

Para algunos pudiera parecer un poco atrevido e injustificado el simple intento de comparar dos carismas tan distintos dentro de la Iglesia, pero lo hago desde la convicción de que la Iglesia es comunión. Y el Espíritu Santo es quien nos convoca a formar parte de ella -como dice el Papa Pablo VI - “en una doble participación vital: la incorporación de los cristianos a la vida de Cristo, y la circulación de una idéntica caridad en todos los fieles, en este y en el otro mundo. Unión a Cristo y en Cristo; y unión entre los cristianos dentro la Iglesia”.

Si los carismas dentro de la Iglesia son gracias especiales que el Espíritu Santo concede a los cristianos para el bien de toda la Iglesia y de su misión en el mundo, creo que el mismo Espíritu Santo nos llama a esta comunicación y comunión de dones.



Para ello he adaptado una carta que la Santa escribió a sus misioneras de la caridad desde Varasi el día 25 de marzo del 1993. Es una carta que aunque no fue escrita de su puño y letra, estaba dictada desde su corazón de Madre.

Me he permitido intercambiar la experiencia del misterio de Cristo crucificado que Madre Teresa hace de la palabra de Cristo “tengo sed”, por aquella que nosotros experimentamos al contemplar el corazón de Cristo abierto que grita “todo está consumado” y que nosotros resumimos en nuestro lema “¡Venga tu Reino!”. Y este es el resultado; así nos habla hoy, fiesta del Sagrado Corazón, la Madre Teresa.

“Jesús quiere que os diga de nuevo, cuánto amor tiene por cada uno de vosotros - más allá de cuanto podáis imaginar. Me preocupa que alguno de vosotros todavía no se haya realmente encontrado con Jesús - cara a cara - tú y Jesús a solas. Podemos pasarnos tiempo en la Capilla - pero ¿Habéis visto con los ojos de vuestra alma como Él os mira con amor? ¿Conocéis realmente al Jesús vivo - no a través de los libros sino por estar con Él en vuestro corazón? ¿Habéis oído las palabras llenas de amor con que Él os habla? Pedidle la gracia, Él está deseando dárosla. Hasta que podáis oír a Jesús en el silencio de vuestro propio corazón, no seréis capaces de oírle diciendo "Venga a nosotrosTu Reino".

Nunca abandonéis este contacto diario e íntimo con Jesús como Persona real y viva - y no simplemente como una idea. ¡Cómo podernos pasar un solo día sin oír a Jesús diciendo "Te Amo"! ¡Imposible! Nuestra alma lo necesita tanto como el cuerpo necesita respirar el aire. De lo contrario, la oración está muerta - la meditación es tan sólo una reflexión. Jesús quiere que cada uno de vosotros Le escuche - hablando en el silencio de vuestro corazón.

Estad alerta de todo lo que pueda bloquear ese contacto personal con Jesús vivo. El demonio puede tratar de utilizar las heridas de la vida, y a veces nuestros propios errores - para haceros sentir que es imposible que Jesús realmente os Ama, que está realmente adherido a vosotros. Esto supone un peligro para todos nosotros. Y tan triste, porque es completamente opuesto a lo que Jesús realmente quiere, mientras os espera para decíroslo, No sólo que Él os Ama, pero más aún - Él os anhela. Os echa de menos cuando no os acercáis a Él. Él tiene Sed de vosotros. Os Ama siempre, incluso cuando no os sentís dignos. Cuando no sois aceptados por los demás, incluso a veces por vosotros mismos - Él es el único que os acepta siempre. Hijos míos, no tenéis que ser diferentes para que Jesús os Ame Sólo creed que sois preciosos para Él. Acercaos a Sus pies todos los que sufrís - abrid tan sólo vuestro corazón para ser amados por Él tal como sois. Él hará el resto.



Todos vosotros sabéis en vuestra mente que Jesús os ama - pero, en cambio, en esta carta Madre quiere tocaros el corazón. Jesús quiere despertar nuestros corazones, de modo que no perdamos nuestro primer amor. Por ello os pido que leáis esta carta delante del Santísimo Sacramento, en el mismo lugar en que fue escrita, de manera que el mismo Jesús pueda hablaros a cada uno.

¿Por qué Madre dice estas cosas? Después de repasar lo que Los Papas (1) os han dicho sobre vuestro carisma- No puedo deciros la emoción que siento. Sus palabras me han hecho comprender más que nunca lo hermosa que es vuestra vocación. Lo Grande que es el Amor de Dios por vosotros al escoger a vuestra familia del Regnum Christi para colaborar en la extensión de su Reino en vosotros, y a través de vosotros en todo el mundo- dándonos nuestro lugar especial en la Iglesia. Al mismo tiempo recordamos al mundo Su anhelo de que venga su Reino, algo que repetimos cada vez que rezamos el Padrenuestro pero que tal vez estábamos olvidando. Las palabras de los Papas son una señal para todo el Regnum Christi - para profundizar más en este anhelo de Jesús por cada uno. También es una señal para cada uno, indicando que ha llegado el momento de hablar abiertamente del don que Dios os ha regalado - para explicar tanto como podáis lo que significa para vosotros “Venga tu Reino”.

 

Para cada uno es algo tan íntimo que querríais hacer como la Virgen que "guardaba todas estas cosas en su corazón". Esta es la razón por la que no he hablado mucho del “Venga tu Reino”. Pero eso sí, os invito a siempre apuntar a ello - mostrando los medios para saciar Su anhelo mediante la oración, la intimidad con Jesús, viviendo vuestra misión. Para mí está muy claro - todo en los miembros del Regnum Christi existe únicamente para saciar a Jesús. Sus palabras “Venga tu Reino” que encabezan cada escrito y obra vuestra no pertenecen tan sólo al pasado, sino que están vivas aquí y ahora, dirigidas a vosotros. ¿Os creéis eso? Si es así, oiréis, sentiréis Su presencia. Que esto se convierta en tan íntimo para cada uno de vosotros - ésta es la mayor alegría que podríais darme. Entre vosotros podéis tratar de ayudaros a comprender mejor  - pero Jesús mismo debe ser quien os diga "Venga tu Reino". Oíd vuestro propio nombre. No tan sólo una vez. Cada día. Si escucháis con vuestro corazón, oiréis, entenderéis.

 

¿Por qué Jesús dice "Venga tu Reino"? ¿Qué significa? Algo muy difícil de explicar con palabras - si recordáis algo de esta carta, recordad esto - "Venga tu Reino" es algo mucho más profundo que el que Jesús diga "Te amo". Hasta que conozcas muy dentro de ti que Jesús quiere reinar - no puedes empezar a saber quien quiere Él ser para ti. Quien quiere que tú seas para Él.

 

El corazón y el alma de los miembros del Regnum Christi es sólo esto - el anhelo del Corazón de Jesús, escondido en todas las almas, especialmente los más pobres. Esta es la fuente de cada aspecto de la vida de los miembros del Movimiento. Hacer presente el Reino de Cristo en medio de vosotros es el único motivo para que el Regnum Christi exista. ¿Podemos cada uno de nosotros decir lo mismo de nosotros mismos - que es la única razón de nuestra vida? Preguntaos a vosotros mismos, ¿habría alguna diferencia en mí vocación, en mi relación con Jesús, en mi trabajo, si el Reino de Cristo dejase de ser vuestro Objetivo - ya no lo viérais  representado en el Cristo crucifica que preside vuestras Capillas? Cambiaría algo en vuestra vida? ¿Sentirías alguna pérdida? Preguntaos a vosotros mismos honestamente, y dejad que esto sea una prueba para cada uno el ver si Su anhelo es una realidad, algo vivo - y no una simple idea.

 

"Venga tu Reino" y "A mí me lo hiciste" - Acordaos siempre de conectar las dos frases, los medios con el Objetivo. Lo que Dios ha unido que nadie lo separe. No subestiméis nuestros medios prácticos - el trabajo de cada día, sin importar lo pequeño o humilde que sea - que hacen de nuestra vida algo hermoso para Dios. Son el regalo más precioso de Dios al Regnum Christi - la presencia escondida de Jesús tan cercana, tan fácil de tocar. Sin el trabajo por extender el Reino el Objetivo muere - el anhelo de Jesús son tan sólo palabras sin sentido, sin respuesta. Uniendo las dos, vuestra vocación de miembros del Regnum Christi permanecerá viva y real, tal como la Virgen pidió.

Tened cuidado al elegir predicadores para retiros. No todos comprenden correctamente vuestro espíritu. Pueden ser santos e instruidos, pero esto no significa que tengan la gracia de estado de vuestra vocación. Si ellos os dicen algo diferente, os ruego que no escuchéis ni os dejéis confundir. El anhelo de Jesús para que venga su Reino es el punto céntrico de todo lo que es un miembro del Regnum Christi. La Iglesia lo ha confirmado una y otra vez - vuestro carisma es saciar el anhelo de Cristo para que reine en todos los corazones y sociedades - trabajando en la salvación y santificación de todos los hombres. Nada más. Hagamos todo lo que podamos para proteger este don de Dios a vuestro movimiento.

 

Creedme querido hijos - prestad mucha atención a lo que os digo ahora - solamente el anhelo de Jesús, oyéndolo, sintiéndolo, respondiendo a él con todo vuestro corazón, mantendréis el Movimiento vivo, estaréis en el buen camino. El Reino de Jesús nunca os dejará. Tendréis siempre con vosotros ese Reino de Cristo.

Esta es la razón por la que Dios ha querido las diversas ramas del Movimiento, los legionarios, los consagrados y consagradas, los sacerdotes diocesanos asociados y los laicos, para que se ayuden entre sí a cumplir este anhelo de Jesús con su propio don especial - apoyando, completando el uno al otro y esta preciosa Gracia como una Familia, con un Objetivo y propósito. No excluyáis de ello a los colaboradores y amigos del Movimiento - ésta es también su llamada, ayudadles a conocerla.

Dado que el primer deber de un sacerdote es el ministerio de la predicación, pedí hace unos años a vuestros Padres que empezasen a hablar sobre “Venga tu Reino”, para penetrar más hondamente en el carisma que Dios os ha regalado. Siento que Jesús quiere esto de ellos, también en el futuro - por tanto, rezad para que Nuestra Señora les mantenga en esa misión. Nuestra Señora ayudará a todos en esto, ya que fue la primera persona que oyó el grito de Jesús “Todo está cumplido”  junto con San Juan, y estoy segura con María Magdalena. Porque ella estuvo allí en el Calvario, conoce cuán real, cuán profundo es su anhelo por vosotros y por todos los hombres. ¿Lo sabemos nosotros? ¿Lo sentimos como Ella? Pedidle a ella que os enseñe - tú y todos los miembros del Regnum Christi le pertenecéis a ella. Su papel es llevaros cara a cara, como a Juan y a Magdalena, con el amor del Corazón de Jesús crucificado. Antes era Nuestra Señora quien os suplicaba, ahora yo en su nombre quien os suplico a vosotros - "escuchad el anhelo de Jesús". Sea ello para cada uno de vosotros lo que los Papas os han dicho (1)– una Palabra de Vida.

 

¿Cómo os acercáis al anhelo de Jesús? Sólo hay un secreto - cuanto más cerca estéis de Jesús, mejor conoceréis Su corazón. "Arrepentíos y creed", nos dice Jesús. ¿De qué debemos arrepentirnos? Nuestra indiferencia, nuestra dureza de corazón. ¿Qué debemos creer? Jesús quiere reinar incluso ahora, en Nuestro corazón y en el de todos los hombres - Él conoce vuestra debilidad, El sólo quiere vuestro amor, quiere tan sólo la oportunidad de amaros. No está atado por el tiempo. Cuando nos acercamos a Él - nos hacemos compañeros de Nuestra Señora, San Juan y Magdalena. Oídle. Oíd vuestro propio nombre. Haced que mi alegría y la vuestra sean completas.”

 

(1) Palabras de los Papas a los legionarios y miembros del Regnum Christi

 

   1 "..., eligiendo como único y gran fin de vuestra juventud y de toda vuestra vida a Jesús; pero eligiéndolo bajo este aspecto: militante. Sois Legionarios, es decir, no gente inerte o que está sólo mirando cómo van las cosas, sino que quiere imprimir en las cosas una fuerza y dar al cristianismo una expresión que le es propia: la militancia; Legionarios, es decir, combativos en nombre de Jesús. Dios os bendiga y Dios conserve siempre en vosotros este rasgo característico. Se requiere –ciertamente la palabra es soberbia, pero está bien referida a Cristo– ser conquistadores, legionarios para combatir y defender, legionarios para conquistar y llamar a otros hermanos a la misma fe y a la misma comunión en el Señor...." (Beato Pablo VI, Audiencia general 2 enero 1974);                                                                                                     

      "...Extender el Reino de Cristo es ciertamente el ideal que ha inspirado los esfuerzos de la fundación de vuestro Instituto... Para vosotros, militantes de ese Reino, la fidelidad al propio carisma significa impregnar toda vuestra vida de los valores evangélicos... vuestra labor en la Iglesia se debe realizar a través de la militancia, como misión apostólica, dinámica y ardiente con la que ha nacido vuestro Instituto... Quiero alentaros a seguir impulsando la nueva evangelización que con tanto fruto promovéis, principalmente la educación cristiana de los niños y jóvenes, la formación y organización de las juventudes misioneras, la promoción humana y cristiana de los grupos más desamparados mediante la acción caritativa y evangelizadora de los empresarios y líderes de la sociedad, la promoción y defensa de la familia, la catequesis y los medios de comunicación social..." (San Juan Pablo II, Discurso a los participantes en el II capítulo general ordinario el 18 diciembre 1992).  

  En este significativo encuentro deseo repetiros cuanto os dije al término del gran jubileo del año 2000: "Hoy es más necesaria que nunca una proclamación confiada del Evangelio que, desechando todos los miedos paralizantes, anuncie con profundidad intelectual y con intrepidez la verdad sobre Dios, sobre el hombre y sobre el mundo" (Discurso a los Legionarios de Cristo y a los miembros del movimiento "Regnum Christi", n. 4: L'Osservatore Romano, edición en lengua española, 5 de enero de 2001

  4  "...redefinir el carisma de la Congregación de los Legionarios de Cristo, preservando el núcleo verdadero, el de la “militia Christi”, que caracteriza la actividad apostólica y misionera de la Iglesia..." (Benedicto XVI, Comunicado Santa Sede a los Legionarios de 1 mayo 2010);





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