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Monasterio de las Salesas Nuevas
En el Monasterio hay 21 hermanas que rezan por los sacerdotes.


Por: Redacción | Fuente: Religión en Libertad



Un día típico de primavera en Madrid -es decir, de agradable temperatura y cielo azul- me dirijo hacia el segundo Monasterio de la Visitación de Santa María, de monjas Salesas, situado en la calle San Bernardo 72.

Se llama “segundo” Monasterio o Monasterio de las Salesas “Nuevas” por haber sido fundado en segundo lugar, en 1798, tras el primer Monasterio de la Visitación o de las Salesas Reales de 1749, como contaba en la anterior crónica.

Salgo del metro de San Bernardo y justo enfrente del Convento de las Salesas Nuevas, veo el Monasterio de Montserrat, de monjes Benedictinos, al que fui con mi marido en febrero de 2018. Desde este ángulo -pienso mientras me acerco- la vista de la torre de la iglesia de los monjes, rematada por un chapitel de perfil bulboso, es espectacular.

Llego al número 72 de la calle San Bernardo y llamo al telefonillo, que suena fuertísimo. Tras una pesada puerta, encuentro el torno que es idéntico al de las Salesas Reales: una pequeña ventana con una sencilla reja. Una Monja Salesa muy amable me conduce hacia un locutorio donde la Madre Superiora va a concederme una entrevista.

El locutorio es amplio y austerísimo. Encima de la reja que divide la estancia, han colocado la siguiente frase del Evangelio: “¿De qué le sirve al hombre ganar todo el mundo si pierde su alma? Marcos 8,36”. Pronto llega la Madre María Nieves Dalmau, Madre Superiora del Convento. Es madrileña, de 68 años, y tiene una fuerza interior y vitalidad arrolladoras. “Mi madre era andaluza y esa gracia andaluza se nota”, me dice con buen humor.



La Madre María Nieves está encantada con mi visita pues “necesitamos que venga gente, que nos conozcan pues la vida contemplativa es muy desconocida”, asegura. “Nuestra vocación aporta mucho a la Iglesia -continua- es como una raíz, está profunda, no se ve, pero luego da mucho fruto. Nosotras rezamos por los sacerdotes, por los misioneros, por el Papa”.

Hoy día las Salesas de este Monasterio son 21 hermanas; 13 proceden de diversos lugares de la geografía española: Ávila, Santander, Salamanca, Palencia, Madrid, etc. Y 8 son africanas del Monasterio de la Visitación de Kanyinya (Burundi). “En el Convento de Kanyinya hay muchas hermanas y vocaciones -dice la Madre María Nieves- y nos han venido a ayudar pues aquí tenemos 4 hermanas enfermas en sillas de ruedas. Somos todas hermanas de la misma Orden y nos ayudamos entre los Monasterios”.

Otro ejemplo de ayuda entre Conventos fue la que, por su parte, las Salesas de la calle San Bernardo prestaron a 45 hermanas mexicanas del Convento de Morelia, durante la persecución religiosa en México a principios del siglo XX. Así, de 1916 a 1922, las Salesas mexicanas vivieron junto con las Salesas Nuevas en el Monasterio madrileño. De esta convivencia surgieron algunas tradiciones que actualmente siguen celebrando.

 

“Los tres domingos anteriores a Navidad -cuenta la Madre María Nieves-, en nuestro tiempo de recreo, hacemos las “posaditas”. Es una bonita tradición mexicana que representa el momento en que María embarazada y José buscan Posada al llegar a Belén. Tenemos una imagen de la Virgen embarazada y de José que colocamos en unas pequeñas andas, y vamos desde la sala de la comunidad hasta la sala capitular donde unas hermanas nos esperan y les pedimos “posada”, cantando y tocando algún instrumento”.



 

La dulzura y la humildad

Con respecto a lo característico de la Orden de la Visitación, fundada por San Francisco de Sales y Santa Juana Francisca de Chantal en 1610 en Annecy (Francia), me indica que son “la dulzura y la humildad”.

Por ejemplo, las Madres Superioras, para evitar caer en la soberbia, son elegidas sólo por tres años que se pueden prolongar -si son de nuevo elegidas- por tres años más. Pero, después, dejan el cargo y pasan al último lugar. “Has gobernado -explica- pero luego tienes que volver a obedecer. Y esto es muy bueno para ser humilde”.

¿Cómo relacionarse con las monjas de clausura?

Y, ¿cuáles son los cauces para poder relacionarse con ellas, siendo como son monjas de clausura? Principalmente -me responde-, acudiendo a la iglesia del Convento para celebrar junto con ellas las Misas Solemnes de las grandes festividades de la Orden, que son:

-31 mayo, Fiesta de la Visitación de la Virgen María a su prima Santa Isabel.

-Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús (esta fiesta se celebra el viernes posterior al segundo domingo después de Pentecostés. Este año es el 8 de junio).

-12 agosto, Fiesta de Santa Juana Francisca de Chantal.

-15 agosto, Solemnidad de la Asunción de la Virgen María al cielo.

-24 enero, Fiesta de San Francisco de Sales.

Las Misas Solemnes suelen ser a las 19h., pero para los que estén interesados recomienda llamar al Monasterio o acudir al torno para consultar los detalles de la celebración. Su teléfono es: 91 522 25 65. Horario: 9,30h a 13,30h y 16,30h a 17,45h.

También, en este horario, el torno está abierto para los que quieran comprar las pastas que elaboran en el Monasterio: pastas de té, mantecados y pastas de Santa Eulalia. “Hace ya más de 50 años, varias de nuestras hermanas aprendieron repostería de las monjas Clarisas de Aguilar de Campoo (Palencia). Estuvieron allí quince días, aprendiendo, y desde entonces elaboramos dulces y pastas. Las pastas de Santa Eulalia -cuyo nombre procede de una hermana que era buena repostera- son las que tienen más éxito”.

 

Además, a diario, en la iglesia del Monasterio se celebra la Eucaristía a las 19h., y el fin de semana: los sábados a las 8,30h. y el domingo a las 11h., y por la tarde, Exposición al Santísimo de 18h. a 19h.

 

No quiero terminar sin preguntar a la Madre María Nieves quién es Jesús para ella; El que, sin duda, da sentido a todo lo que significa su vida. Y esta es su respuesta: “Jesucristo es todo. Es el único Amor de mi vida. Es mi Esposo, mi todo. A quien le puedo hablar, pedir… Y, la Virgen -continua- es mi Madre, mi apoyo en los momentos decisivos y más difíciles de la vida, la que me ayuda”.

 

Con estas palabras rondando en mi cabeza, salgo a la calle sintiéndome privilegiada por este rato que he pasado en la Casa de las Salesas Nuevas. Y con varias tareas pendientes: por un lado, leerme los libros que me ha regalado la Madre Superiora (uno sobre la vida y obras de Santa Margarita Mª de Alacoque y otro que recopila la Historia de este Monasterio, editado en 1998 con motivo del segundo centenario del mismo) y, por otro, ¡disfrutar de las deliciosas pastas de Santa Eulalia que, en su generosidad, también me han regalado estas “dulces” monjas! :)

 

Datos de interés

Segundo Monasterio de la Visitación de Santa María

Salesas Nuevas

C/San Bernardo 72. Madrid 28015. Tel. 91 522 25 65

 

Horarios de misas:

De lunes a viernes: 19h.

Sábado: 8,30h.

Domingos: 11h.

 

Exposición al Santísimo:

Domingos de 18h a 19h.

 

Horario del torno (Venta de pastas):

De 9,30h a 13,30h y 16,30h a 17,45h.





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