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La verdad del sacramento de la Eucaristía
Comunión para protestantes en Alemania sería un golpe a la verdad de la Eucaristía


Por: Redacción | Fuente: ACI Prensa



El Arzobispo de Filadelfia (Estados Unidos), Mons. Charles Chaput, advirtió que abrir las puertas a la Comunión para protestantes, como proponen diversos obispos en Alemania, sería un duro golpe a la verdad de la Eucaristía.

“La esencia de la propuesta alemana de intercomunión es que habría un compartir en la santa comunión, incluso cuando no hay una verdadera unidad de Iglesia”, dijo Mons. Chaput en una columna titulada “Lo que sucede en Alemania”, en el sitio web First Things.

La propuesta de los obispos alemanes, dijo, “golpea al corazón mismo de la verdad del sacramento de la Eucaristía, porque por su propia naturaleza, la Eucaristía es el cuerpo de Cristo”.

Mons. Chaput afirmó que el “cuerpo de Cristo” es “la presencia tanto real y sustancial de Cristo bajo las apariencias del pan y vino”, así como también “la comunión de creyentes unidos a Cristo, la cabeza”.

Por ello, “recibir la Eucaristía es proclamar en una forma solemne y pública, ante Dios y la Iglesia, que uno está en comunión tanto con Jesús y con la comunidad visible celebrando la Eucaristía”.



En febrero de este año, la Conferencia Episcopal Alemana, bajo la dirección del Cardenal Reinhard Marx, anunció que prepara un documento con pautas para permitir que protestantes casados con católicos puedan recibir la Eucaristía bajo ciertas condiciones.

A inicios de abril, siete obispos alemanes enviaron una carta al Vaticano solicitando una aclaración sobre si esta decisión la podría tomar una conferencia episcopal o es necesaria la “decisión de la Iglesia universal”.

Al dialogar con una delegación de la Conferencia Episcopal Alemana el 3 de mayo, el Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Mons. Luis Ladaria, expresó que el Papa Francisco los alienta a encontrar “en espíritu de comunión eclesial, un resultado posiblemente unánime”.

En su artículo, Mons. Chaput indicó que la propuesta de los obispos alemanes se realiza precisamente 500 años después del rechazo de Martín Lutero a la teología sacramental católica.

El Prelado estadounidense dijo que “siendo humanos, los obispos frecuentemente discrepan”, y se producen “diferencias internas” entre ellos. Sin embargo, el caso alemán se destaca por “la prominencia global de la controversia” y por “la sustancia doctrinal del debate”.



Quién puede recibir la Eucaristía y cuándo y por qué, no son simplemente preguntas alemanas”, advirtió, y destacó que “si, como (el Concilio) Vaticano II dijo, la Eucaristía es la fuente y cumbre de nuestra vida como cristianos y el sello de nuestra unidad católica, entonces las respuestas a estas preguntas tienen implicancias para toda la Iglesia”.

Mons. Chaput señaló que de seguir adelante la propuesta de los obispos alemanes, “inevitablemente” redefinirá “quién y qué es la Iglesia”.

“La comunión presupone fe y credo común, incluyendo la fe sobrenatural en la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía, junto con los siete sacramentos reconocidos por la tradición perenne de la Iglesia Católica. Al renegociar este hecho, la propuesta alemana en efecto adopta una noción protestante de identidad eclesial”, advirtió.

En esta noción, señaló, el solo bautismo y creer en Cristo parecieran ser suficiente, sin creer en “el misterio de fe como es entendido por la tradición católica y sus concilios”.

Mons. Chaput también advirtió que la propuesta de los obispos alemanes “corta el enlace vital entre comunión y confesión sacramental”, pues no implicaría que los cónyuges “deben ir a la confesión por pecados graves” antes de recibir la Eucaristía.

Si bien “muchas cosas nos unen con los cristianos protestantes” y “nuestra separación es una herida en la unidad de los cristianos”, para Mons. Chaput “insertar una falsedad dentro del momento más solemne del encuentro de uno con Jesús en la Eucaristía –decir de las acciones de uno ‘estoy en comunión con esta comunidad’, cuando uno demostrablemente no está en comunión con esa comunidad– es una mentira, y por lo tanto una seria ofensa ante Dios”.

El Arzobispo de Filadelfia indicó finalmente, en referencia a la reforma protestante de Lutero, que “lo que sucede en Alemania no se quedará en Alemania. La historia nos ha enseñado esa lección una vez”.

 





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