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Tanto tiempo hace que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conocen?”
Tener un encuentro personal con el resucitado...


Por: Mons. Enrique Diaz, Obispo de la Diócesis de Irapuato |




Santo Felipe y Santiago, Apóstoles.


I Corintios 15, 1-8: “Después se le apareció a Santiago y luego a todos los apóstoles”

Salmo 18: “El mensaje del Señor llega a toda la tierra. Aleluya”

San Juan 14, 6-14: “Tanto tiempo hace que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conocen?”

 



Muchas veces me he puesto a conversar imaginariamente con estos dos apóstoles que hoy celebramos y que nos ayudan a crecer en nuestra fe y nos proporcionan datos que vienen a fortalecernos en nuestra esperanza. Me gustaría preguntarle a Felipe qué había visto en Jesús cuando fue corriendo a anunciarle a Natanael que habían encontrado al Mesías.

¿Cuál fue su experiencia en ese primer encuentro que lo lleva a seguir a Jesús que provenía del desconocido Nazaret? Debió ser una impresión fuerte que transformó su vida. O también quisiera preguntarle qué significado tendrían para nosotros las palabras de Jesús antes de la multiplicación de los panes: “¿Dónde iremos a comprar pan para que coma toda esta gente?”. ¿Qué quedó en su corazón cuando vio saciada a la multitud? Otro pasaje donde aparece Felipe es aquel que nos habla de unos griegos que querían conocer a Jesús y él consigue acercarlos a Jesús. ¿Qué pasaría con ellos? ¿Qué relación tuvieron con Jesús? También nos uniríamos a Felipe para decirle a Jesús: “Señor, no sabemos a dónde vas,… muéstranos al Padre y eso nos basta”. Y creo que Felipe nos contaría con el corazón abierto cada una de las experiencias de encuentro con Jesús, pero al final nos diría que el camino de encuentro con Él debe ser personal y que Jesús está siempre dispuesto a ser camino, verdad y vida para quien se acerque a Él.

Seguramente también Santiago tendría muchas palabras de aliento y de consuelo pues él se constituye en testigo de la resurrección y es uno de los pilares en Jerusalén para la Iglesia que va naciendo. Da su vida por Jesús y se transforma en mártir, testigo, de la verdadera vida. Son apóstoles y columnas que han sostenido no sólo a la primera Iglesia, sino que siguen siendo hoy fundamento de la Iglesia de Jesús. También nosotros hoy tendremos que experimentar ese encuentro con el Resucitado, acercarnos a Él, dejarnos transformar y constituirnos en testigos de su Resurrección. Que cada uno de nosotros seamos apóstoles, testigos y misioneros en las fronteras que el Señor nos ha colocado.

 







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