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¿Que es la infidelidad?
La infidelidad empieza al no ser fiel y leal con uno mismo.


Por: Francisco Mario Morales | Fuente: Catholic.Net



La infidelidad es la ausencia de todo: ausencia de diálogo, de comunicación, de apoyo, ausencia de adaptación, unión, comprensión y voluntad; ausencia de entendimiento mutuo, es dejar de pensar y preocuparse uno del otro. Es negar lo mejor de sí. Del solo buscar el “bien” personal sin importar la pareja. La infidelidad es la presencia del egoísmo en plenitud. Sólo buscar el “bien” personal sin importar la pareja

La infidelidad es la falta de respeto así mismo. Respetarse a uno mismo significa ser firme en el camino hacia la propia felicidad y al desarrollo del propio potencial.

La infidelidad empieza al no ser fiel y leal con uno mismo, ni con nuestra propia palabra, ni con la conciencia, ni con los propios principios y creencias (Publicado 16 16UTC abril 16UTC 2013 Familia)

 

La infidelidad se origina al no importar los sentimientos y la dignidad del ser humano; Sino donde el hombre y la mujer se convierten en objetos de uso desechable (“úsese y deséchese), donde el amor se interpreta como una simple energía que hay que desahogar y hay que unirla al placer y a la diversión, a la depravación, a donde lo que más importa es el intercambio sexual instintivo y simulado de un sentimiento muy lejos de sentir y de conocer. Donde el concepto de moral se desconoce y por la misma ignorancia se asegura que es algo fuera de moda y que sólo impide la verdadera "felicidad"...



 

Juan Pablo II, desde que era profesor de filosofía en la Universidad de Lublich no dejo de insistir en que gran parte de los problemas del mundo se deben precisamente a esta concepción utilitarista de la vida en donde se ve a las personas tanto en cuanto sean cosas útiles para la satisfacción de las necesidades de otra persona

“Infelizmente se va difundiendo por el mundo un mensaje engañoso de felicidad imposible e inconsistente, que sólo arrastra consigo desolación y amargura. La mejor defensa de la familia es la fidelidad” (Juan Pablo II – Río de Janeiro).

 

La moral es el arte de vivir con dignidad; el arte de usar de forma correcta la libertad, conocer y poner en práctica lo que es bueno. En la persona inmadura todo está cogido por alfileres y fácilmente se deshilacha y se rompe. La moda, la permisividad, el libertinaje, el relativismo son pautas vertebrales básicas, sigue los vaivenes de lo último a lo que se apunta todo el mundo sin ningún espíritu crítico. La raíz de la moral es el amor.



 

El medio ambiente que nos rodea, la poca o nula formación en los valores y los medios masivos de comunicación: Internet, televisión, revistas, periódicos, la moda, el “amor” libre, etc., en muchas ocasiones, nos hacen creer como bueno lo que no lo es. Y si a todo esto le agregamos la soledad, la ociosidad, las malas influencias (amistades), la desatención y la rutina, seguramente esto puede llevar a consentir pensamientos y deseos influenciados por una (s) persona (s) con intención de aprovechar a su favor la situación.

 

La madurez es el camino seguro que lleva al fortalecimiento y encuentro de la felicidad, es el resultado de un esfuerzo, responsable, maduro, prudente, de corregir y agregar, de pulir, de limar, de intentar continuamente que nuestra forma de ser sea perfectible entre ambos.

Sólo tú eres responsable de tu propia felicidad. Bajo esta premisa es más fácil reconocer que en primera persona por la que tienes que empezar, ver, cuidar, corregir y considerar, eres tú, para poder dar lo mejor de ti mismo. La verdadera felicidad está en dar a los demás lo mejor de ti y que quieres recibir lo mejor de los demás. La regla de oro nos dice; “Trata a los demás como quieras que los demás te traten a ti”

 

Pablo VI advirtió en la Humanae vitae que el uso generalizado de anticonceptivos conduciría a 'la infidelidad conyugal y a la generalizada degradación de la moralidad', y asimismo que el hombre perdería el respeto hacia la mujer y 'ya no le importaría su equilibrio físico y psicológico', hasta el punto en que él la consideraría 'como un mero instrumento de disfrute egoísta, y ya no como su respetada y amada compañera'[7]; lo único que cabe agregar es que el mismo fenómeno se da hoy en muchas mujeres respecto de sus esposos. La mentalidad hedonista, con su conceptos tergiversados del sexo seguro, de las relaciones prematrimoniales, de los matrimonios a prueba, con su desprecio de la virginidad, etc., propagados con la complicidad de los medios masivos de información y de auténticas 'multinacionales' del sexo, han extendido inquietantemente este modo ponderar el amor y la sexualidad. (Padre Miguel Ángel Fuentes.V.E. www.teologoresponde.com.ar)

 

La infidelidad matrimonial es la defraudación de la confianza, lealtad, compromiso y promesa que se debe al otro cónyuge. Quebranta el vínculo contraído y los derechos de la institución matrimonial (Publicado 16 16UTC abril 16UTC 2013 Familia).

 

El adulterio, el divorcio, la poligamia y la unión libre, son ofensas graves a la dignidad del matrimonio (Publicado 16 16UTC abril 16UTC 2013 Familia , Religión)

 

¿Qué es la castidad? castidad, no es otra cosa sino el dominio de la sexualidad por la razón para aprender a respetarse a sí mismo y a los demás

 

El amor verdadero no es el placer por unas horas. El verdadero amor todo lo soporta, todo lo perdona y todo lo sacrifica. Ese es el verdadero amor a la pareja que se escogió libremente para toda la vida. Cuando más se conoce más se ama





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