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Hermanas de la Caridad en Manaos
Hermanas de la Caridad, responsables por la Casa del Niño, en la Capilla de la Medalla Milagrosa.


Fuente: GaudiumPress



La Fiesta de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa es considerada una celebración especial, pues está relacionada a la revelación de la medalla por Nuestra Señora de las Gracias a Santa Catarina Labouré, entonces novicia de las Hermanas de la Caridad en París, Francia, en el siglo XIX.

En la capital Manaos, la festividad tuvo sus conmemoraciones el 27 de noviembre pasado, durante los homenajes promovidos por las Hermanas de la Caridad, responsables por la Casa del Niño, en la Capilla de la Medalla Milagrosa.

Las celebraciones en honra a la Madre Santísima iniciaron con un novenario del 18 al 26 de noviembre, siendo concluidas en la fiesta realizada el último lunes. En la ocasión, hubo procesión animada por el Fray Pablo Xavier, partiendo de la Iglesia San Sebastián en dirección a la capilla situada en la calle Ramos Ferreira, en el Centro de la capital amazonense.

El Arzobispo de Manaos, Mons. Sergio Castriani, presidió la Santa Misa, que contó con la presencia de centenas de personas devotas de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa. En su homilía, el prelado reveló cómo conoció la medalla y qué ella significa para él.

De acuerdo con Mons. Castriani, en San Pablo, al hacer una confesión, el padre que lo atendió le dio a él una medalla y afirmó que ella lo protegería del pecado. Luego, el arzobispo pasó a usarla y se considera testigo de la fe en María Santísima, que es intercesora que ruega por los pecadores y Medianera de todas las gracias de Dios.



"María es intercesora, maestra, la llena de Gracia. Un regalo de Dios a los cristianos. Esa es una dimensión mariana y la Iglesia tiene devoción especial a María, madre de Jesús. Que Ella pueda acompañarnos en nuestra vida y protegernos del mal y el pecado", afirmó, reforzando además que Nuestra Señora nos ayuda a llegar a su hijo, Nuestro Señor Jesucristo.

Al final de la celebración eucarística, hubo el momento de la bendición y distribución de algunas medallas a los presentes, bajo el pedido de la Hermana María de la Cruz, de que los fieles las carguen con fe, una vez que es un regalo concedido por la Virgen María, para recordar que Ella intercede y nos auxilia a alcanzar las gracias que Dios concede a todos nosotros. (LMI)





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