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Importancia de la relación papá-bebé
Si eres papá de un bebé: gózalo y vive muy de cerca estos años.


Por: Lucía Legorreta de Cervantes | Fuente: yoinfluyo.com



No hay duda que cuando el papá se relaciona con los niños de manera cálida, los pequeños crecen más seguros, no solo con respecto a la vida, sino consigo mismos.

Relación Papá y bebé

Mamá y Papá son diferentes.

De la misma manera que un recién nacido empieza a formar un lazo afectivo con su mamá unas horas después del nacimiento, también va desarrollando un lazo, aunque diferente con su papá. Desde el primer momento el bebé experimenta a su papá como alguien diferente de mamá en apariencia, tamaño, olor, textura, sonido y presencia.

Papás y mamás interactúan con sus bebés de manera muy diferente. Cuando el estilo de papá es divertido y cariñoso, complementa al estilo de mamá que tiende a ser más verbal y tranquilizador. Las mamás dedican más tiempo a cargar a sus bebes, a tocarlos y a platicar de manera suave y con bajo perfil.



Las diferentes cualidades de ambos, proveen un balance muy sano a los niños, una diversidad de estimulación y de aportación a su vida afectiva.

Sentido de independencia.

Los papás ayudan a los niños a forjar una identidad fuera de la relación íntima mamá bebé, de la fusión. A lo largo de las primeras semanas y meses, papá se convierte el segundo más significativo de la vida del bebé.

Poco a poco va aprendiendo con papá acerca de las primeras transiciones, separaciones, idas y venidas. Esto lo ayuda a desarrollar una imagen mental de alguien que se va y viene y sin embargo se puede confiar en él a pesar de no estar presente todo el tiempo.

Cuando llegan los dos años, los pequeños con frecuencia buscan en papá una fuente de diversión y aventura. A través del juego rudo con papá, el niño aprende a tomar riesgos y a resolver problemas físicos, lo cual ayuda a su sensación de maestría sobre el mundo. Esto lo va preparando para enfrentar retos posteriores.



Socialmente hablando, los hijos de papás atentos y cariñosos, tienden a generar que el niño tenga amistades más sólidas. Aparentemente, el juego físico, rudo, contribuye no solo a su independencia sino a su vida social.

Generalmente son más populares en la escuela y tienden a tener más amigos. El juego rudo también les enseña los límites del mismo. Desarrollan así auto control y códigos no verbales que les servirán en el patio de recreos.

Confianza y flexibilidad.

Los niños que pasan mucho tiempo con sus papas tienden a adaptarse mejor a nuevas situaciones. Aprenden a adaptarse al estilo de papá y mamá, sintiéndose seguros en ambos casos.

Desarrollo intelectual.

Los papás que participan en la crianza, estimulan el deseo de aprender y de tener logros. Estudios han demostrado que el desempeño escolar es muy superior cuando los niños vivían con papás cálidos y cercanos, a diferencia de aquellos que vivían con papás autoritarios y fríos.

También se ha demostrado que a las niñas les va mejor en matemáticas cuando papá estaba dispuesto.   

La conducta compasiva también puede derivarse de papás empáticos y cálidos. En un estudio de Harvard se encontró que la compasión estaba más relacionada con papá que con mamá.

Impacto especial en las niñas.

Muchos estudios han demostrado que las hijas que reciben estímulo de sus padres para hacer deportes tienden a tener mejor desempeño. Papá tiene un rol especial con su hija, afirma su orientación sexual. Los papás indiferentes, que no se involucran o son hostiles, no ofrecen un buen modelo. Posteriormente les costará trabajo relacionarse con hombres en la vida.

Para que lo anterior se dé, es muy importante que la mamá le proporcione espacio al papá para involucrarse.

Algunas veces las mamás, temerosas de ceder el control, de manera inconsciente, limitan el acceso de papá a los niños. Esto puede causar resentimiento y eventualmente dejaran de intentar.

Es recomendable dar el espacio, compartir los retos de la crianza, decisiones acerca de cuidados y escuela. Evitar los reclamos y compartir los errores, así como proveer refuerzos positivos a todo lo que hacen bien.

¿Qué pasa cuando no hay papá?

Sabemos que en muchas familias el papá está ausente. En muchos casos, los problemas afloran en la adolescencia.    

Es recomendable contar con la comunidad, vincular a los niños a figuras masculinas cálidas como el abuelo, tíos, maestros.

Si eres papá de un bebé: gózalo y vive muy de cerca estos años. El tiempo pasa volando y cuando menos lo esperes, tu bebé será ya un joven independiente.





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