Menu


Marta lo recibió en su casa – María escogió la mejor parte
Reflexión del evangelio de la misa del Martes 10 de Octubre de 2017

Mirar a cada persona como la miraría Dios


Por: Mons. Enrique Diaz, Obispo de la Diócesis de Irapuato |



Jonás 3, 1-10: “Los habitantes de Nínive se arrepintieron de su mala conducta, y Dios se apiadó de ellos”
Salmo 129: “Perdónanos, Señor, y viviremos”
San Lucas 10, 38-42: “Marta lo recibió en su casa – María escogió la mejor parte”


Desde ayer iniciamos la lectura del libro de Jonás, lleno de enseñanzas y sabiduría. Hoy continuamos con este muy pequeño pero interesante librito. Nos encontramos ya en el capítulo tercero y vuelve a aparecer el llamado y la misión dada por Dios a Jonás. Parecería que el amor de Dios es más insistente que la rebeldía y que la oposición del hombre. Contra su voluntad, va Jonás a predicar un castigo en el que él mismo no cree pero se le ha pedido que anuncie.  El profeta habla en nombre del Señor y a veces en contra de sus propios deseos. Es frecuente que encontremos estas situaciones en los profetas: tienen que dar un mensaje que muchas veces no les gusta y que de sus ganas no lo harían.

Sin embargo ahí está el mensaje y para su sorpresa el pueblo de Nínive se convierte y cambia de actitud. Todos, desde hombres hasta animales, se ponen o son puestos en ayuno. Manifiestan su arrepentimiento y buscan dejar de cometer injusticias. Y Dios, al mirar cómo se convierten de su mala vida, cambia de parecer y no les manda el castigo que había determinado imponerles.  Esto provoca un fuerte enojo y disgusto de Jonás, siente que ha sido burlado y que no se le volverá a creer. Pone por encima de la voluntad y el reconocimiento de Dios, su propia voluntad y su propio reconocimiento. Quizás hoy nos falte insistir en la conversión. Tanto fieles como pastores nos hemos concretado a anunciar preceptos pero no a insistir que la Buena Nueva siempre inicia con un camino de conversión.

Y, atención, es propuesta de conversión, no es condena anticipada. A mí siempre me sorprende que el amor y el perdón de Dios es más grande y accesible que el perdón de los hombres. Él siempre está en búsqueda de cada uno de nosotros y espera nos convirtamos, que dejemos cada uno nuestra mala vida y no volvamos a cometer injusticias. También tenemos que estar atentos a no condenar a los demás y a alegrarnos con su arrepentimiento. Mirar a cada persona como la miraría Dios, Padre amoroso, que sale en búsqueda de sus hijos. Hoy es tiempo de conversión, de arrepentimiento y de acogida del pecador. El Señor nos busca y nos espera en este día.

 







Compartir en Google+




Consultorios
P. Antonio Rivero L.C.
Formación y Espiritualidad del Sacerdote
Mons. Juan Esquerda Bifet
Espiritualidad Sacerdotal
P. Carlos Skertchly L.C.
Formaciòn y Espiritualidad del Sacerdote
P. Rafael Jácome L.C:
Pastoral presbiteral. Acompañamiento espiritual para sacerdotes
P. Mario Sabino González
Asesoría a Formadores en Seminarios
Alexei Estrella Morales
Diseño Económicos Contables y Financieros para Institutos de Vida Consagrada
P. Andrzej Zielinski SAC
Ayuda y acompañamiento vocacional
Erielto Iatski Cardoso
Acompañamieto en el proceso vocacional
Daniel Cáliz
Pastoral Hispana dentro de la parroquia
[+] Ver más consultores
Reportar anuncio inapropiado |