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En 1947 apareció un libro de Alberto Hurtado titulado HUMANISMO SOCIAL

Padre Alberto Hurtado, Santo chileno, impulsor del Humanismo Cristiano
El Padre Hurtado conoció las experiencias que se daban con la participación de miembros de la Iglesia en la clase trabajadora, eso lo animó a recomenzar el trabajo en el campo social.


Por: José Gómez Cerda | Fuente: Catholic.net



ALBERTO HURTADO nació en Chile en 1901. Tuvo una formación integral, estudiando en el Seminario. En su juventud se integró al Partido Conservador, en el que militó junto con otros jóvenes que más tarde formarían « La Falange» un movimiento político integrado por humanistas, que surgió como una división del Partido Conservador.

Hurtado continuó sus estudios en el exterior, desligándose de sus actividades partidistas, dedicándose a los estudios religiosos, ordenándose como Sacerdote Jesuita, elaboró su tesis sobre « El Trabajo a Domicilio ».

En 1934, el Cardenal Pacelli (quien luego sería el Papa Pío XII), envió una carta a la iglesia chilena, respondiendo a la cuestión de si los católicos debían actuar en un sólo partido político.

Ese documento del Cardenal Pacelli fue difundido ampliamente y se conoció como la posición oficial de la Iglesia frente a la política. Entre otras cosas decía:

« Un partido político, aunque se proponga inspirarse en la doctrina de la Iglesia y defender sus derechos, no puede arrogarse la representación de todos los fieles, ya que su programa concreto no podrá tener nunca un valor absoluto para todos »



« Es evidente que la Iglesia no podría vincularse a la actividad de un partido, sin comprometer su carácter sobrenatural, y la universalidad de su misión. »

« Debe dejarse a los fieles la libertad que les compete como ciudadanos de constituir agrupaciones políticas y militar en ellas, siempre que éstas den suficientes garantías de respeto a los derechos de la Iglesia y de las almas. »

PRIMERAS OBRAS SOCIALES DE HURTADO.

Alberto Hurtado tuvo sus primeros contactos con el catolicismo social en BELGICA, donde estudió en la Universidad de Lovaina. Allí se impregnó del conocimiento teórico de la cuestión social y el movimiento de la clase obrera.

Su tesis en la Universidad de Bélgica fue sobre: El Sistema Pedagógico de Dewey ante las Exigencias de la Doctrina Católica.



A su regreso en Chile, en 1936, publicó un folleto titulado La Crisis Sacerdotal en Chile. Después escribió Chile, un País Católico?

Antes, el Padre Godin había alarmado a los católicos franceses con su libro Francia, País de Misión, con datos, cifras y números tan convincentes sobre la situación religiosa en París, que motivó la formación de Misión de París, creadora de los sacerdotes obreros.

En 1938 se creó el movimiento político « La Falange », integrado por jóvenes cristianos, con inquietudes sociales, que fue un desprendimiento del Partido Conservador.

En diciembre de 1944, Alberto Hurtado fundó El Hogar de Cristo, una casa de alojamiento, donde podían ir a comer y dormir los indigentes, menesterosos y miserables, que no tenían sitio para vivir. Esta es una de las grandes obras sociales del Padre Hurtado, que se extendió por diversas regiones, dando servicios a miles de personas humildes y marginados.

Otra de las primeras actividades sociales de Hurtado fue el ser asesor de la Acción Católica de Chile, a la cual se dedicó por varios años, hasta ser reemplazado en 1945.

CONOCER REALIDADES Y EXPERIENCIAS.

En 1946 EL Padre Hurtado se fue a México, de ahí marchó a Costa Rica para conocer a Monseñor Sanabria; al Padre Benjamín Núñez, quién había organizado alrededor de 75 sindicatos cristianos en un movimiento llamado «Rerum Novarum ». Este encuentro le sirvió de inspiración para su labor social con los trabajadores. Con 45 años de edad quería comenzar una nueva etapa de su vida con la clase trabajadora.

Monseñor Sanabria fue el orientador del Padre Benjamín Núñez, creador de la Confederación Costarricense del Trabajo « Rerum Novarum », quién en agosto de 1943 inició un movimiento sindical, desarrollando una tendencia ideológica cristiana, organizando fundamentalmente trabajadores de las plantaciones bananeras de Costa Rica.

En ese encuentro con Monseñor Sanabria, éste le dijo al Padre Hurtado: « El trabajo social debe hacerse sobre la base de la difusión de las encíclicas sociales, de sus ideas filosóficas, sociales, políticas y de su cuadro histórico. Son verdaderas bombas atómicas. Nuestro deber es predicarlas.»

Es a partir de ese encuentro en 1946, cuando el Padre Hurtado recibió una nueva influencia, ésta vez directa, práctica, realista.

En América Latina se estaban dando otras experiencias en el campo del trabajo social de la Iglesia con los trabajadores. Por ejemplo; La formación de la Unión de Trabajadores de Colombia- UTC, donde tuvieron una gran influencia un grupo de sacerdotes jesuitas, encabezados por el Padre Vicente Andrade, y jóvenes trabajadores organizados en la Acción Católica.

La UTC de Colombia tuvo inicialmente su fuerza principal en Antioquía, pero en poco tiempo llegó a tener tantos afiliados como la Confederación de Trabajadores Colombianos- CTC, creada en 1936 y dirigida en esa época por comunistas, socialistas y anarcosindicalistas.

La UTC fue muy dinámica en su acción hasta la subida al poder del dictador Rojas Pinilla, quien pretendió utilizar el sindicalismo para su provecho político.

El Padre Hurtado conoció las experiencias que se daban con la participación de miembros de la Iglesia en la clase trabajadora, eso lo animó a recomenzar el trabajo en el campo social.

HUMANISMO SOCIAL.

En septiembre de 1947 apareció un libro de Alberto Hurtado titulado HUMANISMO SOCIAL, es una obra que refleja sus prédicas y enseñanzas durante los últimos años, puede decirse que es un testimonio de su pensamiento social.

« La política tiene una función social y precisamente porque los políticos están mas altamente colocados, porque tienen una labor directiva, de ellos ha de venir al país el ejemplo de moralidad privada y pública, de honradez, de sobriedad de vida, de ejemplo de trabajo, de consagración al bienestar social. »

En ese libro el Padre Hurtado trata de relacionar los aspectos doctrinarios con la práctica social; va directamente hacia la responsabilidad de los políticos, de los hombres públicos que están en la gestión y el poder del gobierno.

« Ante el mal del mundo, el cristiano es un perpetuo y total inconformista, y al mismo tiempo un hombre realista que hace cuanto las circunstancias le permitan, sabiendo que la peor de las cobardías es la evasión de la acción. »

« La palabra trabajo debería sugerirnos a todos, no sólo un medio para ganarnos la vida, sino una colaboración social. »

« La sociedad vive por el trabajo de sus ciudadanos. Sin trabajo no habría riquezas ni sociedad. Esta idea podría ser mejor comprendida si el trabajador, dejando de ser un simple asalariado, participara de la propiedad, y aún de la dirección, de la obra en que trabaja. »

CONTACTOS EN EUROPA.

A fines de 1947 el Padre Alberto Hurtado viajó a España, de ahí fue a Francia, especialmente para conocer el movimiento que había formado el Padre Joseph Lebret « Economía y Humanismo ». Era un movimiento tendiente a buscar reformas sociales, basando sus trabajos en encuestas y monografías sociales. Ellos estaban inspirados en el Humanismo Integral de Jacques Maritain.

Hurtado participó además en un congreso de los Jesuitas y estuvo conociendo una nueva experiencia que se daba en Francia: Los Sacerdotes Obreros, quienes vivían, trabajaban y se sostenían económicamente como los demás obreros.

  1. Conoció al Padre Voillaume, y a los seguidores de Charles de Foucald « Los Hermanitos de Jesús ». En ese viaje conoció también la renovación cristiana que se vivió en Francia en los tiempos de postguerra, lo que motivó a Gilbert Cesbron escribir « Los Santos Van al Infierno », y a Voillaume « En el Corazón de las Masas ».

« Los Santos Van al Infierno », es un testamento de los sacerdotes obreros franceses, presentado por Cesbron en el género de novela, con un hondo sentido social.

Esta novela presenta al Padre Pedro, sacerdote obrero, viviendo en las mismas condiciones de la clase obrera, a pesar de las calumnias de los mismos que él quería defender, y la desconfianza de quienes lo rodeaban. Involucrado en una lucha de clases, comprende la descristianización de la mayoría de los obreros.

CHILE OTRA VEZ.

En 1948, después de regresar de Europa, dentro un conflicto interno de la jerarquía católica chilena, por apoyar a un candidato de La Falange, el Padre Hurtado anunció en la revista Ercilia, su intención de crear una Central Sindical, basándose en la Acción Sindical Chilena _ ASICH.

El Arzobispo de Santiago de chile lo designó como Capellán Asesor de la ASICH, para llevar directamente el aspecto ideológico, basado en las encíclicas sociales.

ASICH era un movimiento para-sindical, o sea que no tenía sindicatos directos afiliados, sino trabajadores que militaban en diversas organizaciones sindicales.

Las leyes laborales de chile sólo permitían un sindicato en cada rama industrial. El para-sindicalismo es una forma de influenciar y mantener tendencias ideológicas dentro de uno o varios sindicatos, sin llegar a la afiliación directa de la organización sindical.

Los católicos llegaron muy tarde al sindicalismo en Chile, en comparación con los socialistas, comunistas y anarcosindicalistas, que tenían tendencias ideológicas, con un gran historial de lucha en el sindicalismo; como pasó en casi todos los países de América Latina .

LA ASICH se desarrolló como una organización de trabajadores independientes, creó su propio periódico titulado Tribuna Sindical, tenían un programa de formación para sus militantes, un equipo de asesores y técnicos muy capaces, y mantuvo una posición siempre en defensa de los intereses de la clase trabajadora; aunque nunca llegó a ser una organización mayoritaria, pero representó una tendencia humanista y promotora de acciones sindicales.

El Padre Hurtado, como Asesor de la ASICH, tuvo un contacto directo con la clase trabajadora chilena, dedicó mucho  tiempo para organizar cursos, círculos de estudios, conferencias y ser orientador espiritual de sus principales directivos.

Hurtado tenía diversas actividades, pues se desempeñaba como:

Director del Instituto Nocturno. Director del Centro Social San Ignacio. Director del Hogar de Cristo. Asesor de ASICH.

En 1949 fue publicado el libro del Padre Hurtado titulado: Qué es el Cristianismo Social ?», con el subtítulo El Orden Social Cristiano en los Documentos de la Jerarquía Católica. ? , que es una recopilación de las encíclicas sociales y las cartas pastorales de los Obispos chilenos sobre la cuestión social.

En 1950 apreció su libro « Sindicalismo: Historia, Teoría y Práctica » donde él plantea:

« La sociedad actual reconoce al hombre igualdad de derechos políticos, pero le niega, con frecuencia, su libertad espiritual, base de toda democracia, y más aún lo que constituye la democracia económica, esto es, las oportunidades para que pueda prepararse, educarse, actuar como hombre libre y responsable.»

En octubre de 1951 apareció el primer número de la revista « MENSAJE », de la cual su fundador y director era Alberto Hurtado. Fue una sus últimas obras de apostolado al servicio de la cuestión social.

« Mensaje » es la respuesta a una interrogante de una hombre cristiano de nuestros tiempos, que se siente desorientado y angustiado, para que redescubra el sentido pleno de su vida. La revista Mensaje ha sido una de las obras de mayor impacto para la orientación de los cristianos sociales en América Latina.

Ese mismo año también comenzaron a laborar en Chile los sacerdotes obreros, de la Orden de los Hermanos de Foucauld, impulsados por el Padre Hurtado, para que la Iglesia tuviera una presencia viva y activa en el mundo del trabajo.

« La lucha de clases es un hecho; basta abrir los ojos para comprobar el conflicto permanente entre los que tienen poder económico y financiero y lo que no tienen sino un modesto salario.

Reconocer este hecho es reconocer la verdad...Si los poseedores de las riquezas se niegan a acceder a las legítimas demandas del trabajador, son los poseedores de las riquezas los que encienden la lucha social. »

El 18 de agosto de 1952 murió el Padre Alberto Hurtado. Su obra perdura en todos los aspectos sociales de Chile y muchos latinoamericanos han visto en él un hombre que se entregó por completo a la cuestión social.

Beatificación y santificación de Alberto Hurtado

El 16 de octubre de 1994 el papa Juan Pablo II en la plaza de San Pedro, Ciudad del Vaticano beatificó al Padre Alberto Hurtado. A la celebración asistieron miles de chilenos, encabezados por el presidente de Chile, Eduardo Frei, y los presidentes de las cámaras legislativas.

El Padre Hurtado fue declarado santo de la Iglesia católica en una misa solemne celebrada por Benedicto XVI en la plaza de San Pedro el 23 de octubre de 2005.

Existe una solicitud elevada a la Conferencia Episcopal de Chile, por parte de un grupo de sindicalistas y políticos, para nombrar al  santo Padre Alberto Hurtado, oficialmente, como el "patrono de los sindicalistas".

 

 







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