Menu


Amor sin palabras
Sin palabras se prometían amarse para toda la vida, y sin palabras lo harían el resto de sus vidas.


Por: P. Jaime Bordons, L.C. | Fuente: www.somosrc.mx




Si tuviera que titular esto que escribo, lo llamaría amor sin palabras. La verdad me reconozco poco poético, así que pocas veces me he tomado en serio eso del amor a primera vista o expresiones semejantes.

Ahora bien, la vida y en ella el Espíritu Santo, no deja de sorprenderme y de enseñarme cosas nuevas. Tampoco me había creído aquello del amor sin palabras, si precisamente un condimento esencial del amor es la comunicación entre quienes dicen amarse. Pero sí, es verdad, existe el amor sin palabras, al fin lo entendí.

Celebré una boda antes de la cual me avisaron que necesitaría un traductor. No entendí por qué, imagine que la ceremonia sería en una lengua eslava o de quién sabe dónde, así que sin preguntar más accedí a tener el traductor.

No era en una lengua propiamente. Los dos novios eran sordomudos y el traductor era el director de la escuela en la que los dos habían estudiado. Yo no cabía en mi asombro. Casi todos los invitados eran también sordomudos, y los que hablaban conocían las señas con las que se comunicaban. Cuando leí el evangelio el traductor me ayudó, de igual forma durante toda la homilía, con agilidad iba haciendo señas de cuanto yo pronunciaba.

Lo que más me emocionó, fue cuando los novios me demostraron que se aprendieron de memoria las señas para hacer el consentimiento y la entrega de anillos y arras. Yo (nombre) te acepto a ti (nombre) como esposa/o, y prometo serte fiel, etc, etc.



 

El traductor me decía lo que estaban señalando. En esos novios sordomudos, el brillo de sus ojos, la ternura de sus gestos, la emoción en sus mejillas, decía mucho más que todas las palabras que pudieran pronunciarse. Ningún sonido empañaría la belleza de ese momento. Respiraban amor y transmitían amor. Sin palabras se prometían amarse para toda la vida, y sin palabras lo harían el resto de sus vidas. No eran necesarias, algunos las pronuncian huecas de contenido, ellos en el silencio de su corazón las vivían. Estamos acostumbrados a vivir con mucho ruido, a veces es necesario guardar silencio para entender que el amor más profundo se pronuncia con la entrega de cada día, sin palabras.

Aprendí la lección. Ahora, cuando viene a verme un matrimonio que atraviesa dificultades, antes que me expresen lo que les separa, les enseño a escuchar sus corazones, les pido que durante unos minutos, sin palabras, se miren fijamente a los ojos. Es habitual que ambos acaben con una mirada tierna y bañados en lágrimas.

Es verdad, en ocasiones el amor puede expresarse sin palabras.







Compartir en Google+




Consultorios
Maria Isabel Álvarez Gaitán
Asesorías familiares, cursos prematrimoniales
Ma. Luisa Gabriela Deras Malacara
Consultoría y ayuda personal y familiar
Francisco Mario Morales
Problemas con hijos incrédulos. Educación sexual en familia.
Salvador Casadevall
Espiritualidad conyugal, etapas del matrimonio, perdón, solidaridad y educación de los hijos
Javier Mandingorra Gimenez
Orientador Familiar
Estanislao Martín Rincón
Educadores católicos – Orientación Familiar – Apologética
Enrique Santiago Ellena
Especialidad en temas de familia, especialmente en la relación de las personas
Francisco Mario Morales
Problemas con hijos incrédulos. Educación sexual en familia.
Marta Grego
Consultora Familiar. Aborto, post aborto, adicciones
Rosa María Villegas-Smith
Acompañamiento a mujeres con embarazos no deseados
[+] Ver más consultores
Reportar anuncio inapropiado |