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El perdón de todas las penas
El Señor concede el perdón de todas las penas con el Bautismo una vez en la vida.


Por: Mariano Ruiz Espejo | Fuente: Catholic.net



El perdón de los pecados el Señor lo concede generalmente a través de los sacramentos del Bautismo, de la Confesión, y también concede el perdón de los pecados veniales con la Comunión; también se recibe el perdón con la Unción de Enfermos. Con ellos se puede alcanzar el perdón por la culpa de los pecados cometidos. Pero de estos sacramentos recibidos en las debidas condiciones solo perdona todas las penas que habría que saldar por todos los pecados el Bautismo, una vez en la vida, cuando nos incorporamos a la Iglesia católica que Jesús fundó y en la que encontramos la salvación por la fe y las buenas obras de acuerdo a su palabra.

 

Además de con el Bautismo también podemos recibir el perdón de todas las penas en la Fiesta de la Divina Misericordia que celebramos el Domingo siguiente al Domingo de Pascua de Resurrección del Señor Jesús con que concluye la semana santa. Algunas referencias a esta Fiesta y su promesa de perdón las encontramos en el Diario de Santa Faustina Kowalska disponible en internet, en los puntos 300, 699 y 1109, en la que Jesús le reveló a Faustina que quien confiesa y comulga el domingo de la Divina Misericordia recibe el perdón de todas las penas. Esta Fiesta ha brotado de las entrañas la misericordia de Jesús para el consuelo del mundo entero (cf. Diario, 1517). Esta es una prueba grandiosa de la bondad de Nuestro Señor, como nos ha mostrado en sus muchas promesas de amor y de salvación que debemos saber acoger.

 


También recibimos el perdón de la pena temporal mediante una indulgencia plenaria aplicada a nuestra propia alma, o bien al alma de un difunto que estuviese en el Purgatorio para que pueda acceder al Cielo por toda la eternidad por nuestra indulgencia plenaria personal. Una indulgencia plenaria la podemos hacer cualquier día del año, una al día por lo general. Hay católicos que hacen una indulgencia plenaria muchos días del año y son actos de amor a Dios y al prójimo. Al alcance de cualquiera está hacer lo que el Señor nos pide para recibir su perdón, su misericordia nos ha sido dada, solo nos queda corresponder a su gracia.



 





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