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Exégesis vital de los fundadores
Exégesis vital, como medio por el cual los fundadores pueden llevar a la vida una parte del evangelio y además, la transmiten a los primeros miembros de la congregación.


Por: German Sánchez | Fuente: Catholic.net



En muchas ocasiones nos damos cuenta que los fundadores hacen de un versículo del evangelio, o de un pasaje del mismo, todo un programa de vida. Ese programa lo viven ellos mismos y los transmiten a las primeras comunidades.

 

En este artículo propongo el concepto de exégesis vital, como medio por el cual los fundadores pueden llevar a la vida una parte del evangelio y además, la transmiten a los primeros miembros de la congregación.

 

 



    1. Concepto de exégesis vital.

Por exégesis vital entiendo una interpretación personal, que hacen los fundadores del evangelio. Guiados por el Espíritu Santo, dicha interpretación personal, los lleva a encarnar el evangelio en forma inusitada y novedosa, dando inicio a un estilo de vida que sugiere un seguimiento especial de Jesús.

 

Trataremos de explicar esta definición, basándonos en el magisterio de la Iglesia y en las opiniones y pensamiento de algunos teólogos que han investigado este tema.

 

    1. 1.1 Interpretación personal que hacen los fundadores del evangelio.

La exégesis vital que hacen los fundadores del evangelio forma parte de la interpretación de la Sagrada Escritura. La exégesis bíblica mira a la comprensión de lo que Dios quiso comunicarnos, “investigando con atención lo que pretendieron expresar realmente los hagiógrafos y plugo a Dios manifestar con las palabras de ellos”[1]. La exégesis vital es también una comprensión de parte del fundador de lo que Dios quiso comunicarle él a través del texto del evangelio. El evangelio “ejerce una influencia y provoca en él una reacción; hace sonar una llamada (…). El fundador no es un ser aislado, sino que pertenece a un espacio social y se sitúa en una tradición. Se acerca al texto con sus preguntas, hace una selección, propone una interpretación y, finalmente, puede crear otra obra o tomar iniciativas que se inspiran directamente de la lectura del evangelio”[2].



 

Será por tanto la exégesis vital una interpretación del evangelio en el que los fundadores interpretan el evangelio, no solo en base a lo que dice el texto, sino en base a lo que el texto genera en ellos.

 

    1. 1.2 Guiados por el Espíritu Santo.

Para leer e interpretar el evangelio, hay que hacerlo con el mismo Espíritu con el que se escribió. (cfr. Dei Verbum, n. 12). Guiados por el Espíritu Santo, los fundadores quieren vivir todo el evangelio a partir de “un aspecto particular de la vida de Jesús (…) constituyendo éste su clave interpretativa y su forma de vivir el Evangelio”[3].

 

En los fundadores, guiados por el Espíritu Santo, la palabra escuchada es una llamada que debe traducirse en vida[4]. Es una lectura en donde el Espíritu Santo hace presente, con el recuerdo de la lectura, las palabras del mismo Cristo[5]. Nos son todas las palabras de Cristo en el evangelio las que presenta el Espíritu Santo a los fundadores. Son más bien unas palabras específicas del evangelio que encierran una vivencia, un gesto, un mandato específico de Jesús[6].

 

Es el Espíritu Santo que hace fijar la atención de los fundadores en pasajes particulares del Evangelio, a través de los cuales los fundadores ponen las bases y la animación para sus fundaciones y la vivencia del evangelio entero. Se sigue una ley divina que dice que “el todo no es la suma de las partes, sino que en cada una de las partes se encuentra el todo. Esto que se predica de la Eucaristía, por el cual Jesús se encuentra todo entero en cada fracción de la Eucaristía, lo podemos predicar del evangelio, pues de la misma manera en cualquier pasaje del evangelio se encuentra el evangelio entero”[7].

 

    1. 1.3 Encarnación del evangelio en forma inusitada y novedosa.

La interpretación del evangelio por parte de los fundadores, sigue el modelo de la encarnación. Cristo es la Palabra hecha carne, hecha vida. No es simplemente una “interpretación” de la Palabra, sino que es la Palabra interpretada en la vida y con su misma vida: “Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros (Jn 1, 14). De la misma manera, los fundadores “no escuchan, no meditan, no rezan la Palabra de Dios: la reviven en sí mismos y la proponen viva y actualizada a sus compañeros, a la Iglesia y al mundo”[8].

 

La posibilidad de encarnar la palabra se debe a que “la Palabra de Dios, haciéndose escritura y lenguaje humano, ha consagrado a esta palabra escrita haciéndola inspirada, capaz de expresar los misterios de Dios, sin dejar por ello de ser palabra humana”[9]. Es la encarnación que hacen los fundadores de los valores supremos del Evangelio[10].

 

Su forma de encarnar la Palabra es peculiar. Sobrenatural, vital, comprometedora, práctica y actual (…). Bajo la acción del espíritu Santo los fundadores encarnan el evangelio para poner fielmente en obra lo que dice la Palabra (Mt, 24; Lc 8, 21)[11]. Es la Palabra en los fundadores, como un sacramento, porque actúa lo que dice[12]. Ellos traducen el evangelio en vida. Según las palabras de Von Balthasar:

“Sono una nuova interpretazione della rivelazione, un arricchimento della dottrina riguardo a nuovi tratti finora poco considerati. Anche se essi stessi non sono stati teologi o dotti, la loro esistenza nel suo complesso è un fenomeno teologico che contiene una dottrina vera, donata dallo spirito Santo. Essi rappresentano quella parte viva ed essenziale dalla tradizione che, in tutti i tempi, mostra lo Spirito Santo nell’atto di interpretare in modo vivo la rivelazione di Cristo fissata nella Scrittura. (…) Sono ‘il vangelo vivente’ (…)”[13].

 

La encarnación del evangelio por parte de los fundadores se lleva a cabo en forma inusitada y novedosa, porque el Espíritu Santo les permite penetrar la Palabra y encontrar nuevos significados en ella[14]. Los nuevos significados dan origen a experiencias de vida[15]. Traducen en “experiencia de vida” una página del evangelio, un versículo. He aquí la novedad que aportan los fundadores en la forma de vivir el evangelio[16].

 

 

  1. 1.4 Dando inicio a un estilo de vida que sugiere un seguimiento especial de Jesús.

Este tipo de lectura exegética vital que hacen los fundadores del evangelio, está acompañada y condicionada por la espiritualidad de la imitación, de forma que los fundadores:

 “se concentran en ciertos puntos de la Escritura, aquellos que mejor representan el aspecto de la vida de Jesús, de los Apóstoles o de otros personajes bíblicos, que constituyen la modalidad del propio carisma religioso, sin que esto signifique una reducción de la Palabra de Dios, sino más bien establecer un punto de referencia objetivo al cual se hace converger y desde el cual se interpreta y vive todo el Evangelio”[17].

 

El estilo de seguimiento de Jesús, es un seguimiento que se basa en un aspecto específico de su vida. No es simplemente la acción de Jesús la que se propone imitar, sino es Jesús mismo, en una acción, al que se busca imitar[18]. Es un modelo que los fundadores comienzan a vivir, y que lo proponen también para ser vivido por la comunidad por ellos fundada. Nace de esta manera no solo una exégesis vital por parte del fundador, sino también una exégesis vital colectiva de parte de la obra iniciada por los fundadores[19].

 

 

[1] Concilio Vaticano II, Dei Verbum, 18.11.1965, n. 12.

[2] Pontificia Comisión Bíblica, La interpretación de la Biblia en la Iglesia, 15.04.1993, n. C.3.

[3] ORGE M., La lectura de la Biblia que ha inspirado la vida religiosa, en Vida religiosa 56 (1984), p. 86.

[4] Cfr. CIARDI F., Oltre la lectio: la Parola nelle fondatrici e nei fondatori/1* <<Per annunziare la Buona Novella ai poveri>> (Lc 4, 18) en Vita consacrata (39) 2003/3, p. 228 – 231.

[5] ORGE M., La lectura de la Biblia que ha inspirado la vida religiosa, en Vida religiosa 56 (1984), p. 87.

[6] “L’illuminazione operata dallo Spirito nel fondatore getta infatti una luce particolare su un aspetto del vangelo che egli è chiamato a rivivere, senza che sia necessariamente legato ad un determinato servizio ecclesiale, oppure su una esigenza di ordine apostolico da soddisfare, o ancora su un ministero di carità da compiere in una data situazione della vita della Chiesa. In ogni caso, sia che l’ispirazione verta principalmente su un compito da svolgere oppure su una dimensione evangelica, sempre viene in evidenza la manifestazione di Cristo colto sotto una particolare angolatura”. CIARDI, F., Fondatori, uomini dello Spirito (I). Per una teologia del carisma di fondatore. Città Nuova, Roma 1982

 

[7] SÁNCHEZ G., La acción del Espíritu Santo en los carismas y en las espiritualidades, Ediciones Paulinas, Lima  2016, p. 91.

[8] Cfr. CIARDI F., Oltre la lectio: la Parola nelle fondatrici e nei fondatori/1* <<Per annunziare la Buona Novella ai poveri>> (Lc 4, 18) en Vita consacrata (39) 2003/3, p. 228

[9] SÁNCHEZ J., “La Palabra se hizo Palabra: debilidad y grandeza de la vida religiosa como representación de la Palabra de Dios” en AA.VV. Urgidos por la palabra. Fundamentación Bíblica de la vida religiosa, Publicaciones Claretianas, Madrid, 1989, p. 48 – 49.

[10] Ibídem.

[11] Cfr. ORGE M., La lectura de la Biblia que ha inspirado la vida religiosa, en Vida religiosa 56 (1984), p. 87.

[12] Ibídem.

[13] BALTHASAR H., Nella pienezza della fede, testi scelti e introdotti da M. Kehl e W Löser, Cittá Nuova, Roma  1981, p. 464 en CIARDI, F., Oltre la lectio: la Parola nelle fondatrici e nei fondatori/2* <<Per annunziare la Buona Novella ai poveri>> (Lc 4, 18) en Vita consacrata (39) 2003/4, 357.

[14] “Il mistero di Cristo è insondabile. Per questo accade che lo Spirito Santo possa aprire una stessa pagina evangelica a più fondatori e farlo in maniera sempre nuova in modo che da essa possano fiorire nuove forme carismatiche”. CIARDI, F., Oltre la lectio: la Parola nelle fondatrici e nei fondatori/2* <<Per annunziare la Buona Novella ai poveri>> (Lc 4, 18) en Vita consacrata (39) 2003/4, 365.

[15] “Una lectura, pues, hecha ‹‹en el Espíritu››, es decir, en la que él es el protagonista que nos introduce y arrolla en el dinamismo histórico-salvífico de su inspiración, para, mediante el contacto con la letra viva por él mismo inspirada, inspirar a su vez en el lector una experiencia espiritual nueva”. ORGE M., La lectura de la Biblia que ha inspirado la vida religiosa, en Vida religiosa 56 (1984), p. 87.

[16] Cfr. PEREGO, G, Nuovo Testamento e Vita Consacrata, Cinisello Balsamo (Mi), 2008, p. 21.

[17] ORGE M., La lectura de la Biblia que ha inspirado la vida religiosa, en Vida religiosa 56 (1984), p. 93.

[18] “I carismi presentano ‹‹ai fedeli e agli infedeli›› non un’azione, ma una Persona. Presentano Cristo che contempla, non tanto la contemplazione; Cristo che annuncia il Regno, piuttosto che un’azione missionaria; Cristo che risana i malati, non un ministero caritativo. Necessariamente Cristo si mostra attraverso un’azione e un’opera concreta, che risulta essere un componente fondamentale del carisma. Ma il soggetto rimane Cristo, il verbo che si esprime in quella sua parola”. CIARDI, F., Oltre la lectio: la Parola nelle fondatrici e nei fondatori/2* <<Per annunziare la Buona Novella ai poveri>> (Lc 4, 18) en Vita consacrata (39) 2003/4, 359.

[19] “La comunità religiosa è molto di più: è la raccolta, la collactio, di parole di Dio vive, di persone fecondate dalla Parola carismatica e rese quella Parola. Insieme ne costituiscono l’esegesi e la proclamazione.”. CIARDI, F., Oltre la lectio: la Parola nelle fondatrici e nei fondatori/2* <<Per annunziare la Buona Novella ai poveri>> (Lc 4, 18) en Vita consacrata (39) 2003/4, 360.





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