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El Papa explica cómo afrontar la pregunta sobre la vida después de la muerte
En la audiencia general, el Santo Padre recuerda que la esperanza cristiana es esperar en algo que ya se cumplio?, pero que debe realizarse plenamente para cada uno de nosotros


Por: Rocío Lancho García | Fuente: zenit.org



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco, como cada semana, se ha reunido con miles de fieles venidos de todas las partes del mundo, con motivo de la audiencia general. En el Aula Pablo VI, los peregrinos que le esperaban desde primera hora de la mañana le han recibido calurosamente. El Papa ha proseguido esta mañana con el ciclo de catequesis sobre el tema de la esperanza cristiana. En concreto hoy ha reflexionado sobre el “yelmo de la esperanza”.

En el resumen que Francisco hace en español, ha indicado que “consideramos ahora la virtud de la esperanza a la luz del Nuevo Testamento”. La persona de Jesu?s y su misterio pascual –ha explicado el Pontífice– abre para nosotros una perspectiva extraordinaria. Al respecto, ha precisado que san Pablo escribe a la joven comunidad de Tesalo?nica, apenas fundada y temporalmente muy cercana al evento de la Resurreccio?n del Sen?or, y “trata de hacerles comprender todos los efectos y las consecuencias que este evento u?nico y decisivo comporta para la historia y la vida de cada uno”.

Como entonces, ha observado, la dificultad no esta? en aceptar la Resurreccio?n de Jesu?s, sino en creer en la resurreccio?n de los muertos. Por esta razón, el Pontífice ha indicado que cada vez que nos enfrentamos a la muerte, ya sea la nuestra o la de un ser querido, “sentimos que nuestra fe se tambalea”, y “nos preguntamos si hay vida despue?s de la muerte”, o si “volveremos a encontrarnos con los que nos han dejado”. Tal y como ha aseverado el Santo Padre, Pablo, ante las dudas de la comunidad, invita a mantener so?lida la “esperanza de la salvacio?n”. La esperanza cristiana –ha añadido Francisco– es esperar en algo que ya se cumplio?, pero que debe realizarse plenamente para cada uno de nosotros. Por esto, ha concluido, “la esperanza nos exige tener un corazo?n pobre y humilde, que sepa confiar y esperar so?lo en Dios Nuestro Sen?or”.

A continuación, el Papa ha saludado a los peregrinos de lengua espan?ola, en particular a los provenientes de Espan?a y Latinoame?rica. Así, ha deseado que el Sen?or Jesu?s “eduque nuestros corazones en la esperanza de la resurreccio?n, para que aprendamos a vivir en la espera segura del encuentro definitivo con e?l y con todos nuestros seres queridos”. Nos acompan?e en este camino –ha pedido– la presencia amorosa de Mari?a, Madre de la esperanza.

Al finalizar los saludos en las distintas lenguas, el Santo Padre ha dirigido un saludo a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados. Ha aprovechado la ocasión para recordar que mañana se celebra la fiesta de la Presentación del Señor y la Jornada Mundial de la Vida Consagrada. Por esta razón, ha encomendado a sus oraciones a los que son llamados a profesar los consejos evangélicos para que “con su testimonio de vida puedan irradiar en el mundo el amor de Cristo y la gracia del Evangelio”.







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