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Mártires de España nacidos un 13 de marzo
Un pequeño homenaje en la fecha de su nacimiento


Por: Catholic.net | Fuente: Catholic.net



Lo normal es recordar a los santos y beatos el día en que entraron a la Casa del Padre, pero podemos hacer algo distinto, recordaremos a algunos mártires españoles que nacieron un día como hoy: 13 de marzo.

Beato Vicente Rubiols Castelló, (1874-1936).
Nació en Gandía, Valencia. Estudió en el Seminario de Valencia y fue ordenado en 1894. Estuvo casi cuarenta años de párroco en La Pobla Llarga, sin ausentarse nunca de ella, pues solamente iba un día al año a Gandía para pasar la fiesta principal con sus familiares. Muy querido porque atendía a los enfermos dándoles limosnas.  

Instalado en febrero de 1936 el gobierno del Frente Popular, se vio obligado a dejar la parroquia, pero volvió en junio. No obstante, debió irse de nuevo, esta vez a Picanya, donde le sorprendió el 18 de julio el inicio de la Guerra Civil. Se comportó con mucha discreción y prudencia pero el día 4 de agosto fue arrestado por unos milicianos de La Pobla Llarga, que lo llevaron a la carretera de Valencia, y al llegar a la Torre de Espioca, término de Picassent, pararon el coche y lo hicieron bajar. Él vio cuál era la intención y les dijo: «Sólo lo siento porque vosotros, a quienes yo he bautizado, vais a hacer este crimen». Cuando dirigieron a él las armas gritó: «Viva Jesús sacramentado». Y fue fusilado. Lo registraron, lo dejaron en postura vergonzosa y lo abandonaron. A los tres días un vecino de su pueblo lo reconoció e hizo que lo enterraran. Fue beatificado el 11 de marzo de 2001 por el papa Juan Pablo II en la ceremonia conjunta de los 233 mártires de la persecución religiosa en Valencia de los años 1936-1939.

Manuel Gómez Contioso, (1877-1936)
Nació en Moguer (Huelva) el 13 de marzo de 1877. Hijo de Francisco y Rocío. En 1896 recibió la sotana del Beato Felipe Rinaldi. Simultaneó las prácticas de enseñanza con los estudios de filosofía y teología, primero en Sarriá y luego en San Benito de Calatrava (Sevilla) En 1903 fue ordenado sacerdote por el Cardenal Marcelo Spínola. Estuvo en Utrera (Sevilla), en Málaga, Écija (Sevilla), y otra vez en Málaga.

Detenido en el colegio y conducido al Cuartel de Capuchinos, de allí a la Comisaría de Vigilancia y después a la cárcel, en donde estuvo hasta el 24 de septiembre, en que fue sacado con otros compañeros para ser fusilados, en las tapias del Cementerio de San Rafael. Sufrió mucho al saber la muerte del P. Míguez, del P. Ferro y de los tres sacerdotes asesinados en la madrugada del 31 de Agosto. Su hora llegó más tarde, cuando una turba asaltó la cárcel para otra de las sacas en la que se le incluyó para ser fusilado junto a las tapias del cementerio de san Rafael. Beatificado en Roma el 28 de octubre de 2007.



Beato Juan Bautista Egozcuezábal Aldaz, (1882-1936).
Natural en Nuin (Navarra). Ingresó en la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios y formó parte de las comunidades de Ciempozuelos, Zaragoza, Pamplona y por último de la del Asilo-Hospital Infantil de Barcelona.

Era un religioso constante en la observancia y laboriosidad de los humildes cuidados prestados a los enfermos pobres y firme ante adversidad de la persecución. Fue fusilado en Esplugas de Llobregat (Barcelona), el 24 de Julio 1936, al negarse a blasfemar. Fue beatificado, junto a 70 compañeros de la Orden de San Juan de Dios, en la plaza de San Pedro el 25 de octubre de 1992 por S.S. Juan Pablo II.

Sor María del Socorro Jiménez Baldoví, (1885-1936)
Nacida en Sant Martí de Provençals (Barcelona), era religiosa del Instituto de las Hermanas de la Doctrina Cristiana, (congregación fundada por Micaela Grau), ayudaba en las clases de párvulos, a quienes trataba con cariño verdaderamente maternal. El 20 de noviembre de 1936, ella y otras 15 compañeras, fueron llevadas al Picadero de Paterna, para desde allí subir al cielo.

Beato Tomás Alonso Sanjuán, (1893-1936)
Tomás nació en un pueblo de Salamanca, en 1893 y en 1906, con sólo 13 años entró a la Congregación Salesiana con vistas a ser hermano coadjutor. Fue trasladado a Sevilla donde trabajó como impresor (ya sabemos la importancia que los salesianos dan a la buena prensa). Su noviciado duró más de lo normal, cuatro años, por su carácter apasionado y en ocasiones airado. Finalmente fue admitido a la primera profesión en 1914. Desde este año estuvo en la Trinidad de Sevilla, hasta 1929 en que fue trasladado a Málaga, igualmente en calidad de impresor.

Afortunadamente testimonios de su persona no faltan, alumnos, ex-compañeros, cooperadores de la Obra Salesiana han dicho de él que aunque era muy serio, era familiar y generoso. Todo trabajo que le encomendaban, sobre todo la imprenta, los desarrollaba con entrega y profesionalidad: el taller de los obreros, el teatro, ayudante del maestro de música. Gran amante de María Auxiliadora y de San José, presidía la Compañía de San José, asociación de y para los jóvenes obreros.



Estallada la guerra tres días antes, el 21 de julio de 1936 fueron arrestados todos los salesianos de la casa de Málaga, después de registrar y destrozar la casa y el taller (ojo, alguno de estos milicianos habían estudiado allí y sabían de la inocencia de los religiosos). Al día siguiente, junto a muchos sacerdotes de la diócesis también apresados, fueron trasladados al Gobierno Civil, desde donde fueron remitidos a la Prisión Provinciall, llamada durante mucho tiempo después “la Brigada de los curas”. Allí estuvo Tomás más de un mes, con los que había sido preso y con los que iban llegando, a los que procuraba lecho con diligencia y caridad, al decir de Don Luis Vera canónigo de la Catedral.

El 22 de agosto comenzaron los fusilamientos de los religiosos, se repitieron el 30 y el 31,  en este día, cuando los milicianos entraron y comenzaron a seleccionar prisioneros. Tomás fue el primer elegido, e intercedió por otro preso, laico y empleado del colegio salesiano, que no fue finalmente fusilado por no ser sacerdote ni religioso. Fue sacado de la prisión y fusilado, simplemente por ser religioso, junto al cementerio de San Rafael de Málaga, donde fue enterrado. Actualmente sus reliquias y las de los demás mártires reciben veneración en la catedral de Málaga.

Tomás fue beatificado junto a 496 mártires el 28 de octubre de 2007.

Ramiro Frías García, (1906-1936)
Nacido en Villajimena (Palencia) en 1906, ingresó al noviciado lasallista de Bujedo en 1919, religioso sencillo, siempre prestaba su ayuda en las más humildes labores de la comunidad, como lavar la vajilla, barrer las habitaciones, etc. Se hizo especialmente famoso por una serie de trabajos sobre cristalización; poliedros en cristal de aristas vivas y cuyos ejes de cristalización estaban representados por hilos de diferentes colores y completamente tensos; eran realizaciones que suponen gran habilidad y paciencia. Fue asesinado junto al cementerio de Vicálvaro (Madrid) el 28 de noviembre de 1936

Eufrasio del Amor Misericordioso de Celis Santos, (1915-1936)
Eufrasio De Celis Santos había nacido en Salinas de Pisuerga (Palencia) en 1915. Estudió con los pasionistas de Zaragoza y destacó por su aplicación. Cuando se inició la República tuvo que volver a su casa y sufrió presiones por parte de mozalbetes de su pueblo para que no regresara al colegio, pero su respuesta fue ingresar en el noviciado de Corella (Navarra) en 1931. Durante su noviciado sufrió una crisis espiritual de índole diabólica que supo superar gracias a su devoción mariana. El 23 de octubre de 1932 pronunció los votos religiosos con el nombre de Eufrasio del Amor Misericordioso. Siguió en Corella, y en agosto de 1934 fue trasladado a Daimiel. Pasadas las elecciones de febrero de 1936 escribió una carta a su casa en la que manifestaba su disponibilidad para el martirio. Amante de la paz, lamentaba que, a pesar de que todos la deseaban, no la iban a buscar donde se hallaba: en Jesús. Estaba dispuesto a sufrir con Cristo y si fuese necesario a morir por Él. Tenía cuatro años de profesión religiosa, cuando fue fusilado en Manzanares (Ciudad Real) el 23 de octubre.

Todos ellos son mártires, todos ellos fueron asesinados pero no por “la masa popular”, como se nos quiere hacer ver constantemente, sino por el gobierno del momento. No fueron asesinados “por ser del bando franquista” (ni sabrían bien quien era ese Franco), sino únicamente por su condición cristiana y religiosa: el odium fidei.

Fuentes Bibliográficas:
hagiopedia.blogspot.com
preguntasantoral.blogia.com
Catholic.net
santos.diocesismalaga.es
Año Cristiano Edición BAC 2005

 





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