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Zacarías Cuesta Campo, Beato
Mártir laico, 15 de enero


Por: . | Fuente: archiburgos.es



Laico Mártir

En Suances, Cantabria, España, Beato Valentín Palencia Marquina, español, sacerdote diocesano y sus cuatro compañeros asesinados por odio a la fe el ( 1937).

Sus cuatro compañeros son: Donato Rodríguez García, Germán García García, Zacarías Cuesta Campo y Emilio Huidrovo Corrales

Fecha de beatificación: 23 de abril de 2016, durante el pontificado de S.S. Francisco

Breve Biografía


Zacarías Cuesta Campo era hijo de Basiliano Cuesta y Aquilina Campo y nació el 10 de junio de 1916 en Villasidro.

Su hermano Elpidio Cuesta aseguró de él que «se quedó cojo a los cinco años. Mi madre se trataba con don Valentín como si fuera de la familia, tanto que el mismo Palencia la invitó a llevar a su hijo al Patronato de San José para que aprendiera el oficio de sastre. En el Patronato aprendió música; el director de la banda andaba con dos muletas y mi hermano con cachaba». «Mi hermano era muy bueno; recuerdo que tenía mucha fuerza en las manos, venía alguna vez a casa y los veranos se marchaba a Suances». De su talante añade: «Mi hermano era serio y responsable y cuando los chicos hacían rabiar a las chicas y se metían con ellas, mi hermano siempre las defendía. Mi hermano era de buenos sentimientos, como toda la familia. De niños íbamos al Rosario, y él era simpático y alegre».



Su hermana Herminia recuerda de él que era «alto, fuerte y cojo» y su otra hermana, Restituta, confiesa: «Mi hermano y yo nos queríamos mucho» a la vez que le describe «siempre cojo, con una pierna más delgada y en la que tenía mala circulación y por los inviernos se le abría y le hacía llorar».

«No recuerdo cuándo marchó a Burgos –indica–; yo fui a Madrid cuando tenía 14 años, pero él marchó antes. En 1936 recibí una carta de mi hermano Zacarías y en ella me decía que el maestro del Patronato [Modesto Maté] le había enseñado el oficio de zapatero; le dijo que ya podía ponerse a trabajar y que no fuera de vacaciones, pero que don Valentín le había pedido insistentemente que fuera con él a Suances, porque le hacía mucha falta su ayuda».

«La carta también decía que les habían llamado del Comité de Torrelavega y decía “no sé para qué nos querrán, no será para nada…” También me decía que había unas familias de Madrid en Suances que me iban a traer unas fotos suyas, pero no llegaron. En invierno de 1936 le escribí yo una carta, y me fue devuelta por el cartero porque mi hermano se encontraba “desaparecido”. Después me dijeron mis padres que Zacarías había muerto. Mi hermano era muy fiel a don Valentín e incluso estando en el Patronato se hacía responsable y evitaba las picardías de los muchachos».

Otro de sus hermanos, Restituto, dice de él: «Mi hermano era muy listo, muy observador y muy campechano. Cuando éramos niños íbamos a misa y al Rosario y después mi madre nos daba la propina. Yo oí comentar que a don Valentín lo mataron porque unos niños le denunciaron por decir misa. Y que los que murieron por él lo hicieron porque no quisieron abandonarle».

Falleció junto a Valentín Palencia y sus otros tres compañeros a la edad de 20 años.



 





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