Menu


¿Valor o virtud?
Al leer las definiciones de valor y de virtud se ve claramente que son dos conceptos muy distintos; cada uno ocupa un lugar diferente en la vida y formación de la persona


Por: Humberto Del Castillo Drago | Fuente: Psicología y virtud/ Areté



Introducción:

En nuestro mundo actual se escucha hablar más de valores que de virtudes. Es más, la palabra virtud como que ha caído en desuso, incluso podríamos decir que “virtud” suena a viejo e incluso a antiguo. Y es que poco a poco se nos fue  haciendo más familiar hablar de Valor que de Virtud. En este sentido, si hacemos una breve encuesta entre nuestros amigos sobre lo que significa cada término, vamos a ver rápidamente que a la gente común le es más fácil y sencillo definir lo que es valor, pero no sucede lo mismo con la palabra virtud. Así que profundizaremos un poco en la noción de ambos conceptos y descubriremos el lugar que ocupa cada cual en el desarrollo integral de la persona.

Definición de Valor:

El valor es un principio que orienta el comportamiento en función de la realización personal. Es una creencia que ayuda a la persona a preferir, apreciar y elegir una cosa en lugar de otra, o un comportamiento en lugar de otro. De esta manera, los valores nos proporcionan una guía o pauta para formular metas y propósitos. Por otro lado, reflejan los intereses, sentimientos y convicciones de las personas.
También es preciso decir que los valores valen por sí mismos, es decir, se refieren a necesidades humanas y representan ideales, sueños y aspiraciones, con una importancia independiente de las circunstancias. Asimismo, son importantes por lo que son, lo que significan, y lo que representan, mas no por lo que se opine de ellos.

Dicho todo esto, es importante mencionar que los valores se traducen en pensamientos, conceptos o ideas. Asimismo, las personas son educadas en valores de acuerdo a los valores familiares y a los de la escuela, colegio y luego universidad. En ese sentido, es importante notar que los valores normalmente se heredan o, en otros casos, se eligen o escogen; tales como los valores corporativos en una empresa, fundación o corporación, o los valores familiares como ya mencionamos anteriormente.



 ¿Qué es la Virtud?:

En griego significa areté. Es una palabra cargada de sentido y de distintos sinónimos, porque el término original griego no tiene una traducción exacta al castellano; es un término “equívoco”, debido a que posee muchos significados. Sin embargo, Keneth Pierce en su obra La Escalera Espiritual de San Pedro, nos recuerda que areté se traduce a veces como maestría, excelencia, energía, rectitud o fortaleza (p. 113).

En este contexto, nos parece fundamental el sentido de Areté para Luis Fernando Figari, cuando expresa lo siguiente:

El concepto de señorío de sí y armonía humana, de reconciliación de las facultades del ser humano en el sentido del dominio de sí, juntamente con este trasfondo, me parece que sindican maravillosamente el sentido de virtud, que transciende claramente el aspecto moral para convertirse en una novedosa categoría integral del ser humano, que la tradición chaminadeana ha ligado con el primer nivel del Sistema de Virtudes (Huellas, Añadir a vuestra fe, virtud I, ob. Cit., p. 3).

De acuerdo con lo anteriormente expresado, nos parece importante destacar el significado de Areté como maestría o excelencia y señorío de sí mismo y relacionada con un horizonte caballeresco y noble de alguien que en pleno dominio de sus facultades, tanto espirituales como psíquicas y físicas, es capaz de vivir coherentemente según un ideal. Se trata de la unificación de la persona y de su capacidad para orientarse en la vida cotidiana hacia una determinada meta, superando las adversidades. Areté vendría a ser la realización de algo o de alguien según su naturaleza (Pierce, p. 115).



La noción de excelencia está muy ligada a la reconciliación personal, debido a que la areté involucra la recuperación de la unidad personal que implica la reconciliación integral y nos lleva a realizarnos como personas, según nuestra naturaleza, para alcanzar el señorío de sí mismo y vivir una existencia buena en la tierra, con la vista fijada en la felicidad eterna.

Para seguir profundizando en el concepto de virtud veamos la definición del Catecismo de la Iglesia Católica:

La virtud es una disposición habitual y firme a hacer el bien. Permite a la persona no sólo realizar actos buenos, sino dar lo mejor de sí misma. Con todas sus fuerzas sensibles y espirituales, la persona virtuosa tiende hacia el bien, lo busca y lo elige a través de acciones concretas. El objetivo de una vida virtuosa consiste en llegar a ser semejante a Dios (Catecismo de la Iglesia Católica, 1803).

En este sentido, la virtud es una cualidad, un hábito operativo bueno de la persona, pero también tiene un opuesto en el vicio. Revisando alguna de las definiciones de la RAE, encontramos que vicio es: “Hábito de obrar mal”. O “defecto o exceso que como propiedad o costumbre tienen algunas personas, o que es común a una colectividad”.

Conclusión:

Al leer las definiciones de valor y de virtud se ve claramente que son dos conceptos muy distintos; cada uno ocupa un lugar diferente en la vida y formación de la persona, en la medida en que los dos son importantes para la persona  humana. Así que permanece la idea, casi el reto de recuperar el sentido, importancia y riqueza del término virtud que parece cada día estar más dejado de lado en una sociedad relativista, que incluso se rige por anti-valores, esclavizando y cosificando cada vez más a la persona humana.





Compartir en Google+




Reportar anuncio inapropiado |

Another one window

Hello!